Anciano se amarró a silla de TransMilenio para exigir pensión

Anciano se amarró a silla de TransMilenio para exigir pensión

Los cinco años de papeleos y tutelas ante el Instituto de Seguros Sociales (ISS) para poder obtener su pensión de vejez colmaron ayer la paciencia de Gabriel Echeverry Ossa, un hombre de 77 años. Tras dos negativas consecutivas a su solicitud y cansado de dilaciones, este ingeniero civil de Caramanta, Antioquia, tomó la decisión de amarrarse con una cadena y un candado a una silla de un bus de TransMilenio (TM) para exigir la entrega inmediata de su pensión.

21 de noviembre 2006 , 12:00 a. m.

Su insólita protesta comenzó a las 10 de la mañana en la estación de TM de Prado Veraniego, en la calle 129 con Autopista Norte, ubicada cerca a su residencia.

“Me subí, y apenas pude sentarme en una de las sillas azules (reservadas para personas de la tercera edad y madres en estado de embarazo) me encadené”, contó Echeverry , que en los años 70 representó a Colombia ante la Organización Mundial de Metereología, en Ginebra (Suiza).

No pasó mucho tiempo antes de que los pasajeros comenzaran a preguntarle por la razones de su protesta, que planeó durante un mes. Y según Echeverry, recibió manifestaciones de afecto y apoyo durante todo su recorrido, que se prolongó por más de dos horas.

Solicitud en vivo y en directo Su amenaza de tomarse una pastilla de cianuro si intentaban bajarlo del bus por la fuerza, alarmó a las autoridades. Y de nada valieron los ruegos de su esposa ni el de su hija, radicada en Costa Rica, para que desistiera.

Un equipo periodístico del programa Hoy por Hoy, de Caracol Radio, lo acompañó durante buena parte de su recorrido. Y al cabo de largos minutos de insistencia, el periodista Gustavo Gómez logró persuadirlo –al aire– de que levantara su protesta.

Para lograrlo, el periodista tuvo que contactar a funcionarios del ISS que, en directo, se comprometieron a revisar el caso y a buscar una solución.

Echeverry bajó del TransMilenio y se dirigió a los estudios de Caracol Radio, para que le cumplieran lo prometido. Allí relató a EL TIEMPO: “yo había cotizado todo lo que la ley dice, y en el 2001 hice mi primera solicitud de pensión. Pero después de 23 meses me dijeron que no me reconocían unas semanas que había trabajado como docente y que tenía que cotizar otras 76 semanas adicionales”.

Y agregó: “las terminé de cotizar en diciembre de 2004 y se demoraron otros 2 años para decirme que no me podían dar mi pensión empleando argucias jurídicas. Lo que ellos buscan es que uno se canse de cobrarles o que se muera para no responder”.

Mauricio Restrepo, abogado de Echeverry, sostuvo que “el ISS insiste en que le faltan 36 semanas para obtener su pensión, porque ellos solo tienen en cuenta 360 días del año, y con esa excusa lo han tenido todo este tiempo”.

Zoraya Pino, gerente nacional de la oficina de Atención a Pensionados del ISS, se apersonó de este caso y se comprometió a “estudiarlo” y a “dar una solución el jueves”.

Echeverry trabajó por más de 17 años en el sector público, fue decano de la Facultad de Ingeniería Geográfica en Universidad Tadeo Lozano y uno de los fundadores del Instituto Colombiano de Hidrología, Meteorología y Adecuación de Tierras (Himat).

“No tuve más remedio que denunciar esta infamia contra mi y los demás pensionados de este país. Es es un acto de dignidad, pues no puedo vivir en la miseria, a costa de los demás o de la caridad cuando me he ganado trabajando el derecho a pensionarme”, concluyó.

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