Abajo el sobrecargo a los tiquetes

Abajo el sobrecargo a los tiquetes

¿Qué tal que a los gringos que se abastecen de muebles, libros, discos, ropa, viajes o periódicos, comprándolos por teléfono, Internet o a una máquina, les clavaran un cargo ‘de servicio’ para subsidiar a quienes pierden su clientela tradicional? Tumbarían a los senadores que votaran la medida, sin la mínima piedad, y de paso a Bush mismo si llegase a sancionar semejante engendro.

17 de noviembre 2006 , 12:00 a. m.

En la historia, mil veces alguna gente se ha quedado sin oficio por avances tecnológicos o por lo que sea, desde los aguateros, las modistas, los barberos, los conductores de tranvías, los telegrafistas, las comadronas.

Los arrasó la modernidad y a nadie se le ocurrió gravar las fábricas de ropa, los acueductos, las cuchillas Gillette o las clínicas, para recaudar fondos con qué mantenerlos. Eran gente pobre, sin ‘lobbystas’ a sueldo y sin cocteles de amigazos.

En contraste, aquí acaban de superar un lío de comisiones entre las agencias de viajes y las aerolíneas, que muchos venimos advirtiendo por años en artículos, libros y conferencias -de modo que los interesados tuvieron tiempo de sobra para reorganizar sus negocios, y de hecho muchos lo hicieron-, con la genial idea de imponernos a los usuarios un cargo extra en los tiquetes aéreos, dizque para que las agencias no se quiebren.

No lo dispone una ley sino un atildado director de Aerocivil, en connivencia con otro atildado ex director de la Aerocivil que está hoy a la cabeza de la benemérita asociación de agentes de viajes. Y aunque no me consta, adivino la mirada complacida de otro atildado ex presidente de la misma asociación, que acaba de acceder al Viceministerio de Turismo. Con todo respeto, de estas trincas de burócratas que vuelan en carrusel entre estaciones gremiales y el gobierno, pocas veces ha salido nada decoroso.

Se trata de una alcaldada, un impuesto disfrazado, con destinación exclusiva -lo cual está legalmente prohibido- burlando el Congreso y usando un eufemismo de ‘tarifa administrativa’, una novísima fórmula que acaban de inventarse en contra de los consumidores para zanjar una larga disputa entre cacaos.

No sólo es una claudicación ante el cabildeo de dos sectores económicos con influencias, sino que ésta medida se vuelve una amenaza de proporciones inimaginables.

¿Qué podrá acontecer dentro de poco con los agentes de comercio y fabricantes que desplazará el TLC? ¿Los tendremos que sostener entre todos, por decisión de algún funcionario que simpatice con el respectivo gremio? Si a los agentes de viajes que se dedican sólo a intermediar se les acaba el negocio, los usuarios no tenemos que pagar por algo que no se necesita. En todo el mundo el rol de los agentes intermediarios de ventas se vino abajo: ya el viajero normal no los emplea en sus vuelos de rutina.

Como hemos dicho en estas páginas, lo que toca es orientar las agencias hacia nuevas actividades creativas y, por cierto, esas actividades existen, pero requieren trabajo e imaginación. Los agentes tienen todo el apoyo de quienes tratamos estos temas, pero romper el hilo por lo más delgado es la maniobra más irritante que se haya visto en años.

Vamos a tener que llamarle la atención a San Cristóbal, patrono de los viajeros, para que nos proteja de estos insignes dirigentes del turismo.

¡Qué santo tan distraído, carajo! .

Consultor privado .

"Si a los agentes de viajes que se dedican sólo a intermediar se les acaba el negocio, los usuarios no tenemos que pagar por algo que no se necesita”.

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