Carmen quiso salvar a sus 3 hijas, pero el invierno las persiguió hasta el refugio

Carmen quiso salvar a sus 3 hijas, pero el invierno las persiguió hasta el refugio

Como lo venía haciendo desde hace 8 días, cuando le advirtieron del peligro de que su rancho de madera y zinc se viniera abajo por el invierno, Carmen Londoño no dudó en enviar el lunes en la noche a sus tres hijas a casa de una hermana, en la parte baja del barrio El Salado, en la Comuna 13 de Medellín.

15 de noviembre 2006 , 12:00 a. m.

Pensaba que allí Kelly Johana, de 12 años; Jacqueline, de 6, y Sharik Dayana, de apenas 6 meses, estarían a salvo del peligro del barranco y de paso podían ver televisión junto con sus dos primas, Yorledis, de 17 años, y Jenny, de 14.

Además, iban a estar en una casa de ladrillo, acostadas en una buena cama y bajo el cuidado de su tía.

Pero a las 2:30 de la madrugada de ayer, después de un intenso aguacero, la montaña se vino encima de la vivienda de la hermana de Carmen.

La tierra tumbó parte de la pared de ladrillo y una viga, que cayeron encima del lugar donde dormían las primitas.

“El derrumbe nos cogió dormidos. Apenas sentimos el estruendo logré salir por una ventana y de una empecé a escarbar para sacar a las niñas, pero ya no había nada que hacer”, contó Luis Alfonso Duarte, ayudante de construcción de 31 años y padrastro de dos de las víctimas.

En su desesperación por salvarlas, los vecinos corrieron cuesta abajo con los cuerpos, por una empinada acera a medio terminar, hasta llegar a la calle principal del barrio.

Pese a ese esfuerzo, las niñas ingresaron sin vida a urgencias de la Unidad Intermedia de San Javier.

El paisaje del sector está dominado por empinadas lomas en las que que abundan las casas de madera, algunas ‘coronadas’ con techos de zinc.

Aunque los vecinos ya tienen agua y luz, las autoridades locales insisten en que se trata de una zona de alto riesgo. Por eso se está evaluando la evacuación de unas 30 viviendas.

Los más pobres, en alto riesgo A la tragedia de Carmen y su familia se suma la muerte de María Vergara, de 40 años, y su niña de 8. Ellas fallecieron el lunes, cuando un muro de su vivienda les cayó encima en Bello. Todo, luego de un fuerte aguacero que provocó varias emergencias en la zona.

Precisamente, las lluvias que azotan el país tienen en jaque a las autoridades y en especial a las del valle de Aburrá, donde 50 mil familias habitan en zonas de alto riesgo.

Incluso, en Bello ocurrió la más grave tragedia de la temporada invernal del año pasado, cuando un aguacero provocó la creciente de la quebrada La García, que se llevó a 40 personas (ver Antioquia, un departamento...).

“A uno siempre le dicen que debe desalojar, pero después de la emergencia no vuelven y no dan opciones para salir de acá. Por eso toca quedarse a esperar la nueva tragedia”, dijo Kelly Johana González, quien también vive en el sector de El Salado.

“Se hacen todos los esfuerzos de prevención, pero la gente sigue construyendo en zonas de alto riesgo”, lamentó el director del Sistema de Prevención y Atención de Desastres (Simpad) de Medellín, Mauricio Faciolince.

Ayer, las familias seguían esperando ayuda para poder sepultar a las niñas en una ceremonia colectiva en Medellín.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.