Bush se la juega hoy en las urnas

Bush se la juega hoy en las urnas

Las de hoy son mucho más que unas elecciones legislativas. En juego, por supuesto, está el control de la Cámara de Representantes y el Senado. Pero en el fondo se trata más de un referendo a la dirección de E.U. tras cinco años de guerra contra el terrorismo que podría marcar el fin de la ocupación en Irak y el ocaso de la era Bush.

07 de noviembre 2006 , 12:00 a. m.

Tras 12 años en la oposición, sondeos dicen que el Partido Demócrata podría recuperar la hegemonía en la Cámara Baja y, con un poco de suerte, hasta el de la Alta también.

“Solo un milagro nos salvarᔠafirmaba, muy pesimista, Joe Gaylord, jefe de la exitosa campaña que devolvió el poder a los republicanos en 1994, tras mirar las encuestas que hasta dos semanas ponían a su partido en una desventaja de 18 puntos porcentuales.

Sin embargo, un sondeo de ayer de USA Today-Gallup mostró un importante repunte republicano, que ahora aparece con 44 por ciento de las intenciones de voto, frente al 51 por ciento de los demócratas.

Igual, la ventaja sigue a favor de la oposición, y los independientes, que siempre han jugado un papel definitorio en los comicios, se inclinan en el mismo sentido de los sondeos.

La posible debacle de los ‘elefantes’ tiene varias explicaciones. El desgaste de más de una década en el poder, un creciente déficit fiscal que tiene al país al borde de la recesión, escándalos por corrupción, y los altos precios de la gasolina son algunas de ellas. La copa posiblemente se llenó con los acosos sexuales a adolescentes que trabajaban en el Capitolio del ahora ex representante Mark Foley.

Irak, la clave Pero de todo, ha sido la guerra en Irak lo que ha llevado el barco al punto de naufragio. Tres años y medio después de la invasión, con 2.800 soldados muertos y el país al borde de una guerra civil, el público atribuye los problemas a Bush y comienza a exigir un cambio de dirección.

Tanto que los demócratas, siempre a la defensiva cuando han estado en juego temas de seguridad nacional, han convertido las críticas a la guerra en eje de su campaña.

Para Bush, los resultados de hoy podrían ser demoledores. Aunque no es su nombre el que está en las urnas, si sus políticas. Y si el partido pierde el control del Congreso, quedará maniatado para avanzar en su agenda. De hecho, pasará a ser el blanco de los ataques demócratas, que se opondrán a cualquier iniciativa para preparar el terreno para los comicios del 2008.

Claro. Milagros a veces suceden y si el partido retiene el mando del Capitolio no solo preservaría su capital político sino que saldría hasta robustecido. Pero son pocos –y razones no les faltan– a los que aún les resta fe.

SIMPLE PRAGMATISMO .

‘‘Jamás conseguiremos nada si buscamos revancha”.

Charlie Rangel, representante demócrata.

QUÉ SE DEFINE HOY .

Cámara de Representantes.

Los 435 asientos de la Cámara de Representantes serán renovados, como cada dos años, en estas elecciones. Los demócratas necesitan recuperar al menos 15 asientos para llegar a la mayoría en este órgano. Los cálculos más optimistas indican que podrían sacar hasta 30 curules de diferencia.

Pero no es fácil. Una serie de leyes aprobadas por los republicanos entre 1999 y el 2000 redibujó el mapa político de los estados, trazando líneas que separaron a demócratas de republicanos según su ubicación geográfica.

En otras palabras, la mayoría de las curules están ‘protegidas’ pues representan a distritos donde uno de los dos partidos tiene una clara mayoría. En realidad, solo son unos 50 de los 435 asientos los que están en disputa.

Senado.

La situación en el Senado es mucho más compleja. Los demócratas necesitan recuperar 6 asientos para convertirse en mayoría. Sin embargo, en juego estará únicamente un tercio del Senado, es decir 33 curules: 17 están hoy en poder de demócratas, 15 de republicanos y una en manos de un independiente.

De ellas, de acuerdo con las encuestas, solo hay 7 curules donde se pueden presentar sorpresas.

Los mismos sondeos indican que los demócratas ganarán cuatro sin muchas dificultades: Rhode Island, Montana, Ohio y Pensilvania.

Gobernaciones.

De los 50 cargos de gobernador que hay en el país, 36 serán sometidos a votación en las elecciones de hoy. Actualmente, los republicanos ocupan 28 gobernaciones, frente a las 22 demócratas.

Sin embargo, de las 36 en disputa, 22 son republicanas y solo 14 demócratas.

Eso indica que el partido de oposición tiene más opciones de recuperar la ventaja en el balance nacional del poder.

.

Triunfo demócrata no implica bloqueo.

WASHINGTON (AP) .

Cuando el electorado de E.U. pone a un partido en la Presidencia y a otro en el Congreso, el resultado no siempre es parálisis gubernamental.

Desde obras viales hasta el bienestar social, la historia reciente indica que si uno se porta bien con los demás en la política, obtiene dividendos.

Abundan las oportunidades si, como se espera, los demócratas logran hacerse hoy con el control de la Cámara de Representantes, siempre y cuando ambos bandos dejen de lado los resentimientos y las vendettas. Los demócratas podrían conseguir también una mayoría en el Senado, aunque es menos probable.

En la actualidad los republicanos dominan ambas cámaras y no hay buen ambiente con los demócratas tras seis años de gobierno de George W. Bush.

“Los funcionarios de la Casa Blanca no creen que un Congreso controlado por los demócratas esté interesado en trabajar con ellos en forma sincera y constructiva”, afirma George C. Edwards III, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Texas A&M.

Los demócratas podrían tratar de saldar cuentas luego de seis años durante los cuales fueron marginados de las negociaciones en temas candentes como la seguridad nacional, los recortes de impuestos y el programa de medicinas para ancianos.

Clima tenso “Cualquiera que sea la influencia que tengan (los republicanos), será mayor que la que tendrán sobre mí. Porque sobre mí no tendrán la menor influencia”, dijo el demócrata Collin Peterson, posible próximo presidente de la Comisión de Agricultura de la Cámara.

Pero las cosas no siempre fueron así. La historia está llena de leyes importantes aprobadas a lo largo de cuatro décadas en las que los demócratas controlaron el Congreso mientras los republicanos iban y venían de la Casa Blanca, empezando por una red de carreteras interestatales iniciada durante la presidencia de Dwight Eisenhower.

Y a mediados de los 90, cuando ambas ramas del gobierno habían cambiado de manos, el presidente Bill Clinton y un Congreso de mayoría republicana reformaron las leyes de bienestar social.

Para muchos legisladores, en enero, con la nueva legislatura, se inicia un período clave para sus aspiraciones presidenciales. Y el índice de aprobación del Congreso, por otras parte, es de sólo 23 por ciento, lo que debería servir de incentivo para que los legisladores traten de mejorar su imagen.

“Jamás conseguiremos nada si buscamos revancha”, dijo el representante demócrata Charlie Rangel, quien podría terminar al frente de la Comisión de Medios y Arbitrios.

15 El número mínimo de bancas extras que necesitan ganar los demócratas para recuperar el control de la Cámara. Para lograr también el dominio del Senado, es necesario que obtengan 6 escaños adicionales, un reto que se ve más difícil que el anterior.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.