Ahora faltan más trabajadores de A. Latina en E.U.

Ahora faltan más trabajadores de A. Latina en E.U.

J. Allen Carnes necesitaba 200 trabajadores para recolectar las cebollas este año en su finca de 200 hectáreas en el sur de Texas. La cosecha puede redituar mucho beneficio en la zona, y faltando apenas dos meses para recogerla no quedaba demasiado margen de espera. Pero Carnes tuvo que conformarse con menos de 100 trabajadores y se atrasó dos semanas en la recolección. Como resultado, sus ingresos se redujeron en unos 150.000 dólares, una pérdida importante. (VER GRAFICO)

02 de noviembre 2006 , 12:00 a. m.

“Se ha hecho cada vez más difícil obtener trabajadores en los últimos tres o cuatro años”, dijo Carnes, presidente de Winter Garden Produce en Uvalde, a 120 kilómetros al oeste de San Antonio (Texas).

“Las compañías se pelean por los trabajadores. El año pasado hubo escasez en todas partes”. Los horticultores dicen que un aumento de las medidas de seguridad y filas más largas de personas que cruzan la frontera para desempeñar labores de jornaleros han reducido la cifra de quienes llegan a Estados Unidos de manera legal o ilegal. Los indocumentados que solían recorrer el país recogiendo diferentes cosechas a medida que cambiaban las estaciones se muestran renuentes a emigrar por temor a ser detenidos. Por otra parte, hay ofertas de trabajos mejor pagados, con mejores condiciones laborales, tales como en el ramo de la construcción. Y eso mantiene a muchos trabajadores alejados de las haciendas.

Horticultores y grupos de defensa de los trabajadores anticipan que la escasez de mano de obra empeorará hasta que el Congreso apruebe una reforma a las leyes de inmigración. La Cámara de Representantes y el Senado enfrentan un estancamiento sobre la legislación. Uno de los puntos más disputados es una cláusula que involucraría el eventual otorgamiento de la ciudadanía, además de medidas para reforzar la vigilancia en la frontera.

Como otros que contratan a obreros migratorios, Carnes revisa los documentos de sus empleados, pero reconoce que algunos indocumentados suelen trabajar en sus campos.

Según la Encuesta de Trabajadores Agrícolas del Departamento del Trabajo, alrededor del 53 por ciento de los obreros contratados entre el 2001 y el 2002 carecía de permiso de trabajo en Estados Unidos. Los defensores de los derechos de los trabajadores y asociaciones de cultivadores aceptan que la cifra real tal vez sea del 80 por ciento. Unas tres cuartas partes de los obreros agrícolas contratados en Estados Unidos eran de origen mexicano. Y más del 40 por ciento de los recolectores de cosechas eran inmigrantes. Eso indicó que habían viajado al menos 120 kilómetros en el año previo para obtener trabajo en una hacienda. “Estamos viendo el lobo a nuestra puerta”, dijo John McClung, presidente de la Asociación de Productores de Texas, al aludir a la escasez de mano de obra de que informan muchos de los 300 cultivadores, consignadores e importadores afiliados a la organización.

Pero un vocero del sindicato de trabajadores agrícolas United Farm Workers, que representa a los recolectores, dijo que los granjeros necesitan subir los salarios para conseguir mano de obra.

“La paga es muy baja, los beneficios prácticamente inexistentes, y las condiciones tan duras que muchos trabajadores no se quedan” en los campos, dijo Marc Grossman, vocero del sindicato. “Se trata esencialmente de trabajo con un salario mínimo”. Carnes dijo que el aumento de la seguridad en la frontera impide inclusive a trabajadores legales cruzar hacia Estados Unidos pues las filas son cada vez más largas.

“Se ha llegado a un punto en que el dinero que se paga no compensa el papeleo burocrático y el tiempo que toma todo esto”, dijo Carnes. “Creo que los hemos espantado con toda esa cháchara sobre inmigración y cierre de fronteras”.

La Patrulla Fronteriza de E.U. ha capturado a más de un millón de personas a lo largo del límite con México en los últimos tres años, según la agencia de Protección Fronteriza y Aduanas. En el 2003 capturó más de 900.000 personas en los cuatro estados fronterizos con México. Cultivadores y partidarios de los derechos de los obreros agrícolas dicen que el comienzo de la solución podría ser la ley de Seguridad, Beneficios, Oportunidades y Trabajos Agrícolas, aprobada en el 2005.

La ley proporciona estatus legal temporal a los obreros que puedan demostrar que trabajaron en los últimos 100 días durante cierto período. Los trabajadores pueden solicitar una tarjeta de residencia si han laborado otros 360 días en la agricultura en los seis años subsiguientes. Si no existe una amplia reforma de la inmigración, la consecuencia será que los cultivadores trasladarán sus operaciones al sur de la frontera, advirtió Tim Chelling, vicepresidente de la Asociación de Cultivadores del Oeste, que representa a horticultores en California y en Arizona.

Y Tamar Jacoby, un experto del grupo de estudios Manhattan Institute, con sede en Nueva York, dijo que los cultivadores “ya han cruzado la mitad del umbral”. “Un trabajador mexicano recogerá las cosechas de una u otra manera.

La única pregunta es si la recogerá aquí, o del otro lado de la frontera con México", señaló Jacoby. AP

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.