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LA ARDILLA MORDIÓ AL CARACOL

LA ARDILLA MORDIÓ AL CARACOL

Anoche, con la entrega de los Círculos Precolombinos de Oro a la película española La ardilla roja de Julio Medem, de Plata a la producción colombiana La estrategia del Caracol de Sergio Cabrera y de Bronce a la cinta La gente de la universal de Felipe Aljure, terminó otra versión del Festival de Cine de Bogotá. Un festival que, como pocas veces, presentó un elevado índice de asistencia, pero que volvió al caos y el desorden a nivel de programación, una falla que ya se ha vuelto tradicional en este evento.

El Jurado, presidido por el presidente de Cine Colombia Munir Fallah e integrado por el director catalán Ventura Pons, la directora brasileña Tania Cipriano, la directora estadounidense Susan Delson y el escritor colombiano Antonio Montaña, otorgó también el Círculo Precolombino de Oro a la Mejor Película Colombiana a La estrategia del caracol de Sergio Cabrera quien también fue galardonado con el Círculo Precolombino de Oro al Mejor Director del Festival.

La adjudicación de los premios de Oro para La ardilla roja y de Bronce para La gente del universal fueron muy bien recibidos por el público capitalino que a lo largo del festival los apoyaron con su asistencia, así como con el aplauso que siempre los dio como los filmes favoritos.

Oh gloria inmarcesible! Pero sin duda, lo más relevante de este festival fue el apoyo incondicional hacia el cine colombiano que resultó triunfador indiscutido con cuatro Círculos y una mención.

En primer término, los tres galardones para Sergio Cabrera y su película La estrategia del caracol, que a los ojos del público en general no fue más que el último homenaje a un suceso cinematográfico nacional, pero que por razón de su palmarés -ya suficiente, para otros demasiado-, le quitó opciones a películas que hasta ahora comienzan su ciclo por los festivales.

En segundo término, el trofeo de bronce a la innovadora La Gente de la Universal de Felipe Aljure, otra opción fílmica nacional que ha sorprendido sobre todo por su extraordinario guión y que con este premio continúa una buen carrera festivalera que ya fue reconocida en los festivales de Rhode d Island y Montevideo.

Por otra parte, el corto Lumbalú, del colombiano Erwin Goggel, un documental de veinte minutos con aproximaciones a la ficción, recibió una mención especial de jurado, Programa del desprograme Más allá del juicio crítico sobre los filmes premiados en este versión, el panorama organizacional de este décimo primer Festival de Cine de Bogotá tuvo dos aspectos relevantes.

Por un lado, la respuesta masiva de un público ávido de cine que registró un promedio de sesenta personas por función en cada sala, una cifra alentadora si se tiene en cuenta que anteriormente el número llegaba a las veinte personas; así como el hecho que la recaudación llegó a los ocho millones de pesos, superando cifras de años anteriores.

En ese sentido fue bastante alentador ver largas filas de cinéfilos para filmes como Fresa y Chocolate, La Gente de la universal y La ardilla roja, quienes colmaron las butacas del TPB, La Cinemateca Distrital, el MAM y el monstruoso Jorge Eliécer Gaitán.

Allí hubo discusión y el centro de la ciudad por algunas noches fue más amable. Eso fue importante.

Pero lo que se hizo con la mano, se borró con el codo.

El aspecto de la programación, o más bien de la desprogramación, fue verdaderamente fatal.

En principio, el Festival nunca entregó el catálogo en el que se encuentra todas la información de las películas que aquí participan.

Pero lo que es peor, la hoja de la programación que se entregó al público (los pocos que la pudieron conseguir), incumplió en un ochenta por ciento su información.

Cambios de títulos en absolutamente todas las salas, películas que nunca llegaron (el ciclo de Bigas Luna, por ejemplo), salas programadas que no funcionaron (la de la U. Javeriana), etc, pusieron de nuevo en tela de juicio este Festival.

Un aspecto que ya aburre a un público que responde pero se cansa, mucho más en una ciudad como esta donde las distancias no permiten el desatino y la desinformación, claves para quienes destinan su tiempo a ver y escoger películas de su agrado.

En ese sentido el Festival no puede seguir fallando y si no se preocupa por ese tópico vital, es mejor que no continúe el próximo año.

Eso sí, vale la pena destacar el apoyo de nueva empresa privada como American Airlines y Kodak.

Cuadro de honor: Círculo Precolombino de Oro a Mejor Película: La ardilla roja, de Julio Medem. ESPAÑA.

Círculo Precolombino de Plata: La estrategia del caracol, de Sergio Cabrera. COLOMBIA.

Círculo Precolombino de Bronce: La gente de la Universal, de Felipe Aljure. COLOMBIA.

Círculo Precolombino a Mejor Película Colombiana: La estrategia del Caracol de Sergio Cabrera.

Círculo Precolombino a Mejor Director: Sergio Cabrera. COLOMBIA\ Mención especial al cortometraje Lumbalú de Erwin Goggel. COLOMBIA La ardilla Roja , toda una historia Desde el mismo día del estreno del Festival Internacional de Cine de Bogotá, la película española La ardilla roja se llevó el rótulo incuestionable de favorita para conquistar un Círculo Precolombino. Efectivamente, así sucedió, estaba cantado.

Esta cinta, la segunda del director vasco Julio Medem (ya había sorprendido con Vacas), llegó a Colombia con buenos antecedentes ya que fue seleccionada en el Festival de Cannes de 1993 para la Quincena de realizadores .

La historia, los actores, la realización y la dirección, simplemente terminaron de confirmar su fama.

La ardilla roja es la historia de un ex rockero (Jota), quien justo antes de siucidarse, presencia el accidente de una motociclista.

Debido al fuerte accidente, la mujer de la moto (Elisa), queda totalmente amnésica.

Así, el ex rockero la lleva al hospital y se inventa toda una historia de romance entre los dos cuando le hacen las preguntas de rigor en el hospital.

Una vez la dan de alta, Elisa se va con Jota para el campo de verano La ardilla roja a pasar vacaciones y, supuestamente, a recuperar la memoria.

Allí comienza otra historia de amor y de engaños que se resuelve sorpresivamente, comparable con el cine de David Lynch (Terciopelo azul y Corazón salvaje).

La ardilla roja, con guión deJulio Medem, es protagonizada por Nacho Novo, Emma Suárez, María Barranco, Karra Elejalde y Carmelo Gómez.

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