A ESTUDIAR AL SON DE LA LOMA

A ESTUDIAR AL SON DE LA LOMA

Hace 25 años una hacienda se transformó en colegio. Sus instalaciones, aunque están dentro de Bogotá, parecen que estuvieran en medio de un bosque, lejos del ruido de los carros que transitan sobre las avenidas. El aire puro, la vegetación nativa de la sabana y el aire puro, rodean la vieja y agradable casona del colegio Santa María de La Loma, en una de las colinas de Suba que acaba de cumplir sus bodas de plata.

10 de octubre 1992 , 12:00 a. m.

Sin duda, es una ocasión para celebar y, por esa razón, las directivas del colegio programaron varias actividades culturales, artísticas y deportivas, que se realizan desde ayer y que terminarán el 17 de octubre.

Uno de los actos más importantes es el campeonato intercolegiado de tenis, que busca reunir a todos los colegios del norte de Bogotá, en donde se promueve ese deporte.

Además se realizará la prueba atlética Carrera Victoriana, que se lleva a cabo todos los años con los estudiantes del sector. Los ganadores recibirán premios de los colegios afiliados.

La inauguración del programa se hizo ayer con una misa, un almuerzo y un recital musical. Todos los participantes son integrantes de la Asociación Colombiana de Colegios Privados (Asocoldep).

Uno de los aspectos que más llama la atención del colegio es la preocupación por los estudiantes y las formas de aprendizaje alternas que los ayuda en sus quehaceres escolares.

Desde que se abrió, la gente observó algunos cambios: fue el primer colegio privado que adoptó la enseñanza mixta, que en ese momento era exclusividad de los blinges.

Hoy se aplica el llamado Método Fontán que consiste en motivar al alumno sin tener en cuenta los sistemas tradicionales de enseñanza, que están condicionados a las calificaciones.

Para los pedagógos del colegio, allí se busca que alumnos se responsabilicen de su propio rendimiento.

El sistema persigue que cada joven programe su horario de clases de acuerdo a otras actividades de formación que desarrolla al mismo tiempo.

La innovación la empezó a aplicar Suzzete Robayo Ferro, directora del colegio Santa María de La Loma, el año pasado. Los resultados son positivos y los estudiantes han cambiado sus actitudes frente al estudio.

El método lo desarrolló un grupo de sicologos españoles que trabajan en un centro de investigación educativa de Medellín y que, al final, busca la excelencia de los alumnos.

Los estudiantes, por ejemplo, no tienen tareas, pero si se promueven los trrabajos de investigación que tienen la asesoría de tutores que se encargan de orientar a los alumnos.

También los exámenes se presentan cuando el joven se siente preparado y solo se aceptan las notas 9 o 10. Si no lo logran, no hay problema. Las pruebas se vuelven a presentar hasta obtener la excelencia.

De esa forma son independientes, y a la vez responsables. Son los cambios que permanentemente tiene el colegio Santa María de la Loma, que siempre está en busca de una mejor educación para los jóvenes que realizan allí sus estudios de bachillerato.

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