CESANTÍAS Y RETENCIÓN

CESANTÍAS Y RETENCIÓN

Me preguntaba mi buen amigo Tiberio, hombre inteligente pero elemental cómo era eso de la exoneración de la retención en la fuente sobre las cesantías? La pregunta la hacía a raíz de la sentencia de la Honorable Corte Constitucional que recientemente decidió sobre la demanda que, contra una frase del artículo 135 de la Ley 100 de 1993 (sobre seguridad social) presentó un ciudadano, por considerar que la misma discriminaba en favor de los trabajadores de la nación y en contra de todos los demás en el país. Considerados la demanda, los alegatos de las partes que en el juicio intervinieron y el contenido y la misma decisión de la Corte, intenté responderle de una manera que, pensé, mejor entendería. Le dije entonces: imagínese una partida de billar a tres bandas donde, la primera tacada, es decir, la demanda, buscando preservar el principio constitucional de igualdad, intenta que tanto a los trabajadores de la nación, como a todos los demás en el país, se les aplique, por igual, reten

03 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

Piense en una segunda tacada, la intervención de la distinguida apoderada del Ministerio de Hacienda quien pretendía desvirtuar el cargo de violación al principio de igualdad, alegando que la legislación es prolija en discriminaciones de la misma naturaleza (lo cual, dicho sea de paso, es absolutamente cierto) entregando así a la Corte y anticipadamente, la razón en la cual basó el sentido final de su decisión.

Viene luego una tercera tacada, le dije, cual fue la intervención ciudadana, por parte de un muy ilustre jurista, quien lo hizo para defender la constitucionalidad de la norma acusada, pero basándose para ello en un claro error de interpretación de la norma (en el cual por lo demás, no fueron pocos los que incurrieron) consistente en querer confundir a la Nación - retenedora, con la nación -beneficiaria de las retenciones en la fuente.

Cómo fue la carambola final?, le explicaba: la Corte, en efecto, guardó el principio constitucional de igualdad garantizando un trato igual ante la ley a todos los trabajadores del país; pero al contrario de lo que pretendió el demandante, es decir, que a los trabajadores de la nación, también se les aplicara retención, lo que implica su decisión y por virtud exclusivamente de la manera como se concibió la demanda, es que ningún trabajador está sometido a retención en la fuente sobre sus cesantías, lo cual no deja de generar una inequidad: para quienes no están obligados a declarar, las cesantías quedarán exentas, en tanto que para quienes sí declaran, las mismas cesantías estarán gravadas.

Qué más dijo la Corte? Que el beneficio de la exoneración de la retención sí estaba, en efecto, concebido tan sólo para los trabajadores de la nación.

Una cosa final, reiteró la Corte: La diferencia de trato no conduce necesariamente a un juicio de discriminación. Para que esto no suceda, el órgano que introduce la distinción debe demostrar que su proceder se adecua a un propósito establecido en la Constitución o en la ley .

Nota: Para los amables lectores que tengan adicional interés en el tema, sírvanse consultar la sentencia # C-397 de 8 de septiembre de 1994, magistrado ponente, doctor Hernando Herrera Vergara.

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