TECNOLOGÍAS, EVOLUCIÓN Y FUTURO

TECNOLOGÍAS, EVOLUCIÓN Y FUTURO

Los avances continuos de la tecnología están impulsando a la bestia digital hacia el progreso en una forma incontenible. Desde las unidades de disco hasta la fibra óptica, lo que es potente ahora, pronto será superado por otra cosa. Los computadores de tubos de vacío de un millón de dólares con nombres intimidantes como ENIAC que asustaban a la gente durante los cincuenta, no llegarían al nivel de una calculadora de bolsillo de los noventa. En 1956, el primer cable telefónico trasatlántico transmitía 50 circuitos de voz comprimidos. Ahora, las fibras ópticas transmiten 85.000, un incremento del 170.000 por ciento. Parece inevitable que estos logros, y los de la Superautopista de Información que está acaparando la imaginación popular en este momento, les parezcan extraños a nuestros nietos.

03 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

Cada año, los avances en los microchips, la optoelectrónica y otras tecnologías fundamentales, permiten la creación de nuevos productos y servicios que llevan a un mayor número de personas a la Era de la Información. Estos nuevos usuarios pronto exigen nuevas características y el círculo de la evolución continúa. Por ejemplo, extrapolando a partir de las tendencias actuales de puede predecir que para comienzos del próximo siglo, la potencia de la supercomputación estará en manos de los artistas gráficos, podíatras y profesores de preescolar.

Es muy probable que estas herramientas tan potentes cambien la sociedad. Los microchips en los autos harán que conducir sea más seguro. La realidad virtual ayudará a los estudiantes de medicina a aprender anatomía, mientras les brinda a los niños en edad escolar la impresionante experiencia de viajar a lugares distantes. Los agentes de software actuarán como ayudantes virtuales, manejando las citas y transmitiendo bits de información. Y esas son apenas las consecuencias predecibles. La tecnología de la información seguirá reestructurando el mundo en formas difíciles de adivinar, al igual que en 1950 nadie habría podido predecir los PC laptop o los cajeros automáticos que entregan dinero cuando se les solicita.

Si el lema olímpico es más rápido, más alto, y más fuerte , el de la Revolución de la Información podría ser: más rápido, más pequeño, más barato . Probablemente existe un límite en la velocidad que pueda alcanzar el atleta Carl Lewis al correr los 100 metros, pero parece que la velocidad de los chips de computador no tiene un límite fundamental. Cada vez que se logra una nueva marca, alguien la supera. Por ejemplo, recientes adelantos en el diseño de los transistores han destruido la noción que existía hace tiempo según la cual los chips basados en silicio podrían alcanzar su límite de vida cerca del año 2.000. Ahora, los investigadores están apreciando cómo la vida del silicio tiene probabilidades de extenderse otros 15 ó 20 años.

Estrictamente hablando, es obvio que las leyes de la física no pueden revocarse, pero a veces parece que así fuera. Hace treinta años, Gordon E. Moore, presidente de Intel Corp., observó que la densidad de los chips de computador se estaba duplicando aproximadamente cada año. Aunque el propio Moore ha vacilado recientemente, diciendo: Creo que la velocidad de la evolución va a ser mucho más lenta de lo que hemos visto en el pasado , se ha comprobado la exactitud de su observación, hasta tal punto que se le ha dado el nombre de la ley de Moore . Las compañías de tecnología están invirtiendo grandes sumas de dinero, asumiendo que tanto la ley de Moore como otras formulaciones con respecto al progreso seguirán siendo ciertas.

Software Un corolario de la Ley de Moore relacionada con el progreso de los chips es que el software está muy atrasado con respecto al del hardware.

La tecnología del software está progresando en forma lenta pero segura. Los investigadores están trabajando en formas completamente nuevas de software tales como los agentes que ensamblarán un periódico o programa de televisión personalizado para los usuarios, sencillamente escogiendo la información que pasa por la Superautopista de la Información.

El avance tecnológico más descrestador de este año es el del video por solicitud , que permitiría a los aficionados a la televisión ver cualquier película, en cualquier momento. Cumplir esa promesa exige tecnologías que aún no están completamente listas. Por ejemplo, el almacenamiento digital de una película en un disco es mucho más costoso que guardarlo en forma análoga en una cinta de video. Y la creación de una red de conmutación para enviar películas personalizadas a cada hogar, es astronómicamente más costoso que el sistema de distribución de árbol y rama que utilizan los típicos operadores de cable actuales.

La búsqueda de utilidades lleva a las compañías a intentar lo imposible. Entonces, le corresponde a los científicos e ingenieros rescatar del desastre al gerente general que está prometiendo demasiado impulsando las tecnologías con toda la fuerza posible. Algunas veces, los progresos que logran son impresionantemente rápidos. Uno de esos casos es la competencia por lograr el almacenamiento de datos en forma barata y compacta. Los actuales discos ópticos que pueden almacenar cualquier cosa, desde juegos de video hasta enciclopedias, tienen limitaciones, porque los pequeños láser que los leen no pueden concentrarse en datos que estén almacenados muy estrechamente. Para aumentar la densidad de almacenamiento, los investigadores están desarrollando rayos láser con longitudes de onda más cortas, o láser azules, que pueden concentrarse en puntos más pequeños del disco. NEC Corp. estima que los láser azules cuadruplicarán la capacidad en el transcurso de los próximos cinco años.

Los láser azules son la única solución a corto plazo para el almacenamiento de datos. La solución del siglo XXI, creada por IBM implica la utilización de rayos láser para atrapar moléculas individuales en un cristal. Si la técnica puede refinarse, permitiría que se almacenaran miles de millones de caracteres en un bloque del tamaño de un cubo de azúcar. En un concepto aún más radical, investigadores de Nippon Telegraph & Telephone Corp. están explorando la forma de elaborar unidades de disco a escala molecular que giren de acuerdo con el mismo principio que las colas tipo propulsor o flagelos de algunas bacterias. Pasará algún tiempo antes de que estos flagelos se encuentren en los almacenes; este tipo de trabajo es estrictamente de investigación y desarrollo.

Adaptado BusinessWeek.

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