LA OVEJA NEGRA NO CONCILIA

LA OVEJA NEGRA NO CONCILIA

Aunque al parecer existe un principio de fórmula concordataria en la Oveja Negra, antes de un mes la Superintendencia de Sociedades no habrá tomado una decisión sobre este proceso. Así lo aseguró un funcionario de la entidad, quien explicó que en la audiencia preliminar, que se realizó el viernes pasado en las instalaciones de la Superintendencia, aún no se logró llegar a una conciliación.

03 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

Los créditos presentados a tiempo para que sean estudiados por la entidad ascienden a 1.242 millones de pesos.

Las deudas de la empresa Editorial Oveja Negra obligaron a la Superintendencia de Sociedades a convocar el concordato preventivo obligatorio con el fin de salvar la compañía; eso ocurrió en marzo pasado.

A pesar de que inicialmente se habían descartado algunas peticiones en el sentido de declarar el concordato de la empresa, la Superintendencia decidió convocarlo, teniendo en cuenta que durante la primera parte del año algunas obligaciones adquiridas, que ascendían a 284,5 millones de pesos, no fueron canceladas.

El informe que se presentó entonces, llegó a la conclusión de que los pasivos de la empresa llegaron a representar el 70 por ciento de los activos.

Sin embargo, para esa fecha también se hizo la aclaración de que la empresa tenía posibilidades de salir adelante, ya que había firmado un contrato para elaborar los álbumes y las láminas con motivo del Campeonato Mundial de Fútbol. La Superintendencia conoció copia del contrato, del cual se esperaban utilidades cercanas a los 1.000 millones de pesos.

Pero ese no era el único contrato, existían también la adquisición de los derechos de la Enciclopedia del Mundial y la coedición de la Biblioteca de Aventuras, que también hacían prever que se obtendrían jugosas ganancias.

El anterior superintendente de Sociedades, Sergio Quiroz Plazas, decretó entonces el embargo de los activos fijos de la sociedad cuya enajenación estaba sujeta a registro y una inspección a la editorial.

El concordato es un mecanismo que permite a las empresas adoptar unas condiciones especiales para poder pagar sus deudas y salir así de una situación de crisis, mediante la adopción de tasas de interés blandas y plazos más extensos.

Desde entonces, la Superintendencia le advirtió a la editorial que sin autorización suya, no podría realizar ventas que estuvieran por fuera del giro de sus negocios.

Sin embargo el viernes anterior los otros acreedores, la Caja Agraria y Circle Fley International, objetaron el crédito que presentó José Vicente Kataraín, por considerarlo exagerado.

Kataraín canceló una deuda que la Oveja Negra tenía pendiente con la firma Printer Colombia y hoy figura como dueño de la misma por una suma de 571,3 millones de pesos.

La Caja alega que esa no es la suma que Kataraín le canceló a la firma y que su petición es demasiado elevada.

Lo cierto es que la objeción la va a resolver la Superintendencia al calificar los créditos en el tiempo indicado, es decir después de 30 días.

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