EN LOS PUROS HUESOS

EN LOS PUROS HUESOS

Mil millones de personas en el mundo padecen de artritis, una enfermedad que puede conducir a una vida miserable. Aunque la artritis no lleva a la muerte, salvo algunos casos muy avanzados, si causa grandes incapacidades, dolores y limitaciones.

02 de octubre 1994 , 12:00 a. m.

A pesar de los diferentes estudios e investigaciones, todavía sus orígenes son desconocidos. Se sabe sí que ninguna persona está libre de padecerla: jóvenes, viejos, blancos, negros...

Existen 127 clases de artritis, algunas muy raras, otras comunes, caracterizadas por la inflamación de las articulaciones.

La osteoartritis y la artritis reumatoidea son las formas más comunes.\ Según el especialista Neil Gordon, autor del libro Artritis, guía completa de ejercicios para prevención y rehabilitación , la osteoartritis, la más antigua y prevaleciente enfermedad crónica conocida por la humanidad, es degenerativa y se caracteriza por la pérdida progresiva del cartílago de las articulaciones .

El daño se produce en el sistema músculo esquelético y compromete una o pocas articulaciones, especialmente aquellas que soportan peso, es decir, los pies, las rodillas, las caderas y la columna, así como las articulaciones de las manos y los dedos de manos y pies.

La osteoartritis se produce por causas diversas, una de ellas la vejez. También influyen el impacto repetitivo sobre las articulaciones que soportan el peso del cuerpo, factores genéticos y otros todavía desconocidos.

La artritis reumatoidea es la inflamación de las membranas sinoviales que recubren el interior de ciertas articulaciones. Esto compromete varias articulaciones y se extiende fuera del sistema músculo esquelético a otras áreas del cuerpo, haciendo difícil su tratamiento , dice Edith Pérez, terapeuta ocupacional del Centro Nacional de Rehabilitación, Teletón.

Su origen se desconoce, suele ser más frecuente en adultos, especialmente mujeres de mediana edad o mayores, y en raras ocasiones afecta a los jóvenes.\ Ejercicio y beneficios Lo negativo de la artritis es la naturaleza crónica de la inflamación que origina una reacción en cadena cuyo final son los síntomas (dolor en las articulaciones, sensibilidad, calor, hinchazón y enrojecimiento, la rigidez y deformidades) y otras complicaciones , dice Neil Gordon.

A veces hay fiebre, aumento de peso y cansancio.

Si bien antes no existían mayores esperanzas de recuperación y los tratamientos eran considerados como programas monótonos y poco efectivos, ahora hay alternativas farmacológicas, quirúrgicas y terapéuticas , dice Pérez.

El trabajo multidisciplinario de reumatólogos, enfermeras, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, sicólogos y nutricionistas, es básico para ayudar a reducir las molestias y mejorar el nivel de vida de quienes la padecen, y frenar los efectos devastadores de la enfermedad.

Entre esos efectos se encuentran: debilidad y desgaste de músculos, tendones, ligamentos y huesos; desarrollo de espasmos (encogimiento de los músculos, tendones, ligamentos y que limitan el movimiento); degeneración del cartílago de la articulación, aumento del riesgo de ruptura del hueso, a causa de su pérdida de masa (osteoporosis), deformidades e invalidez , dice Pérez.

El ejercicio, contrario a lo que pudiera pensarse, hoy es parte irremplazable de cualquier programa de rehabilitación.

Según Gordon las principales causas de malestar físico para las personas con artritis son el entumecimiento y el dolor en las articulaciones. Existen pruebas sólidas de que un ejercicio apropiado puede aliviar ambas molestias, y mejorar el estado de las articulaciones .

Además, el ejercicio ayuda al bienestar psicológico de las personas que padecen la enfermedad.

En general, hay ejercicios de estiramiento (flexibilidad), que ayudan a conservar en funcionamiento las articulaciones; otros de movimiento y fortalecimiento para contrarrestar la debilidad muscular común en las personas con osteoartritis y artritis reumatoidea, y que además reducen la invalidez. Finalmente están los ejercicios aeróbicos, como caminar vigorosamente, correr, nadar, montar en bibicleta, que ayudan a mejorar la resistencia.

La inmovilidad Durante años, médicos y enfermos ignoraron la posibilidad de incluir el ejercicio como parte de los tratamientos. Hoy está demostrado que un buen programa de ejercicios, bajo supervisión médica, es fundamental para prevenir la incapacidad.

Estos programas se manejan según el grado de limitación.

Además de seguir un programa orientado y vigilado, tenga presentes estas recomendaciones:\ - Evite el sobrepeso y así no tendrá una carga excesiva sobre sus articulaciones.\ - Descanse, especialmente cuando tenga inflamación.\ - Haga ejercicios en forma moderada.\ - Evite el cambio brusco de temperaturas.\ - No camine descalzo.\ - No use articulaciones pequeñas, como las de las manos, para cargar objetos pesados. Prefiera hombros y codos.\ - Distribuya el peso en varias articulaciones. Preferiblemente utilice ambas manos para agarrar objetos.\ - Observe y corrija continuamente su postura, estando de pie, sentado o acostado.\ - Evite sostener su cabeza con la mano, aunque el codo esté apoyado\ - Evite mantener las manos cerradas, busque siempre que estén en movimiento y en lo posible abiertas.\ Recuadro Mac

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