UN RETO A LA VIDA

Su primer día no es como cualquier día. Llegan un poco asustados porque no entienden lo que realmente padecen. Es un cambio de actividades, tratar de llevar una vida normal pero con restricciones. Así, con timidez unos y con optimismo otros, llegan menores de todas las edades acompañados de sus padres a la Fundación de Niños Leucémicos. Todo empezó hace dos meses cuando me sentí cansado, con fiebre y dolores de cabeza constantes. Me llevaron donde el médico y nos dimos cuenta que sufría de leucemia. Desde ese momento empecé a venir a la fundación todos los días para seguir con un tratamiento que aunque es doloroso, es bueno para mí. Hoy día no me siento triste, por el contrario, sigo siendo el mismo y estoy seguro que no me voy a morir, simplemente tengo que tener algunos ciudados para seguir adelante , dijo Mauricio un niño tranquilo que a sus diez años afronta este problema.

30 de noviembre 1991 , 12:00 a. m.

Esta fundación que se inició en 1.980 sin ánimo de lucro, pretende ayudar a toda la población infantil que no tiene suficientes recursos para enfrentar esta enfermedad que data desde el siglo XIX. No se ha encontrado su origen pues es un virus que no tiene raza ni edad, ni es hereditario, solamente se sabe que es cáncer en la sangre. Desde ese entonces, por la institución han pasado 72 niños de los cuales 26 acuden en estos momentos para remisión continua, y 10 están en tratamiento ambulatorio fijo. De todos ellos han muerto aproximadamente unos 20 niños que por cuestiones de constitución del organismo no se asimiló la droga suministrada. Mantener la fundación no ha sido fácil. Sin embargo, contamos con el apoyo de ciertas empresas que nos brindan donaciones para seguir adelante con los costos de la enfermedad. En estos momentos cada niño tratado nos cuesta un millón de pesos al año, ellos no tienen que pagar por la droga ni por los exámenes , dijo Gloria Ospina directora de la fundación. Cuando el niño llega a la institución viene remitido por otro médico que ya le ha hecho un hemograma y que el resultado es anormal. Primero se hace una entrevista con los padres en la que cuentan cuáles son los síntomas de los niños. Algunos dicen que está muy pálido, que no come, que le han aparecido morados, que le sangran las encias cuando se cepilla, fiebres constantes, que le ha crecido el estómago, etc. Sin embargo se hace otro hemograma para hacer un extendido de sangre y analizar las células inmaduras que producen la leucemia. Luego se realiza un examen de medula ósea para determinar su clase. Según esto se formula el tratamiento. Entre las leucemias más comunes están la aguda, que afecta a todas las edades; la granulocítica crónica afecta a los adultos jóvenes y a algunos niños, y la linfocítica crónica a la edad madura. Y aunque no se sabe cuáles son las posibilidades de vida o muerte cuando se contrae la enfermedad, un leucémico agudo que no es tratado tiene un promedio de sobrevivencia de 2 a 8 meses. El éxito del tratamiento depende también del organismo de cada uno, pues algunos niños rechazan la droga porque es muy fuerte. Cuando llega el momento que los niños se enfrentan a los primeros exámenes que se inician por el laboratorio, comienza el viacrucis. Es aquí cuando profesionales de la fundación demuestran el verdadero amor por su profesión y le dedican toda la paciencia del mundo a los niños. Ahí salen a relucir los bombones, los juguetes, los cuentos infantiles y los juegos, para lograr tranquilizarlos. Luego cuando entran en confianza empieza un trabajo en equipo donde participan padres, hijos y colaboradores de la institución. El comienzo de la quimioterapia son inyecciones en la vena. Al mes siguiente se hace una médula ósea para ver si el niño está reaccionando a la droga. Se hacen irradiaciones en el cerebro para tratar de matar las células inmaduras y producir las maduras para poder curar la enfermedad. Luego se pasa a la etapa de drogas tomadas, y al cabo de tres meses y medio se repite el ciclo. Todo el tratamiento tiene una duración de tres años. Aunque no existen datos estadísticos fijos de personas leucémicas en Colombia, porque hay muchos que mueren sin un diagnóstico, se estima que aproximadamente seis mil niños padecen de esta enfermedad al año. Es por ello que es importante tener precausiones y seguir al pie de la letra todas las instrucciones de los medicamentos. Los niños no pueden estar expuestos en sitios donde haya mucha gente, ya que se debe evitar al máximo cualquier contagio de otro virus, sus cosas deben estar limpias y esterilizadas. Se debe tener un control constante cuando la enfermedad se ha curado porque si se tiene una recaída hematológica, es muy difícil una recuperación. Se necesitaría un transplante de médula ósea que se hace en Estados Unidos con un costo aproximadamente de 40 millones de pesos. También existen las recaídas del sistema nervioso central porque ataca el cerebro y sus consecuencias se presentan en cualquier parte del cuerpo. El niño empieza a ver doble, tiene mareos y puede llegar a producir una menigitis , dijo la bacterióloga de la fundación Ana María Vallejo de Medina. Fue un golpe para la familia El descubrimiento de la leucemia de mi hijo significó un gran golpe para mi familia. Sin embargo hemos puesto todas nuestras esperanzas en Dios y en la fundación de niños leucémicos a la que estamos acudiendo sagradamente todos los días. Gracias a ellos podemos llevar un tratamiento que brinda la posibilidad de seguir adelante, sin necesidad de aportar un peso ya cubre medicamentos, consulta y equipos físicos. El deseo por demostrar seguridad al niño ha permitido que se tomen las cosas con calma y que las relaciones entre mi esposo y yo sean más de comprensión y amor, vivimos en una constante unión en el que cada uno expone sus puntos de vista para mejorar y afrontar el problema de la mejor forma posible. El único inconveniente que se ha presentado son las ausencias en el colegio, pues hasta que no suban los glóbulos blancos no se puede compartir con otras personas debido a que se bajan las defensas, y las enfermedades se presentan con mayor intensidad. Si al niño le da fiebre o gripa se le puede convertir en una bronquitis o neumonía y de inmediato se debe suspender el tratamiento, lo que significa que se retrasa la curación. Lo que me da ánimos es que el niño ha asumido la leucemia como una enfermedad que para salir de ella se debe tener solamente muchos cuidados , dijo una madre que pidió omitir su nombre.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.