TRAS EL RASTRO DE MATTA BALLESTEROS

TRAS EL RASTRO DE MATTA BALLESTEROS

Los mandos medios que servían a los barones de la droga del cartel de Medellín asumieron el transporte de cocaína a Estados Unidos y Europa y el lavado de dinero proveniente del tráfico internacional de drogas. Esa presunción de las autoridades quedó confirmada la semana pasada tras la detención de Jaime García García en el norte de Bogotá por agentes encubiertos de la Dirección de Policía Judicial e Investigación (Dijin) durante la Operación Platino.

10 de septiembre 1993 , 12:00 a.m.

García, conocido en los archivos de la Drugs Enforcement Administration, (DEA), de Estados Unidos, como El Gordo , tenía bajo su control la infraestructura que hasta el 5 de abril de 1988 administró el hondureño Juan Ramón Matta Ballesteros, condenado a prisión perpetua en ese país.

Ahora, después de la operación que permitió la detención de 16 agentes del cartel de Medellín, los investigadores, atando cabos, han empezado a tener el perfil de la organización que controlaba los mercados de cocaína de Miami, Nueva York, México y España.

En Colombia, García empezó a figurar en los archivos secretos de las agencias de seguridad en 1979 cuando se descubrió una organización encabezada por Matta y Bernardo Londoño Quintero, tras la incautación, el 10 de septiembre de ese año, de 600 kilos de cocaína en la casa de la carrera 90 # 147-01.

En 1980, cuando García era solo un enlace en la red de Matta, la Policía allanó una de sus residencias de Bogotá, en la calle 60 # 38-04, donde fueron encontradas dos subametralladoras Ingram calibre 45 con silenciador, que iban a ser utilizadas en un atentado contra el entonces director de la Dijin.

Los investigadores que actuaron en la Operación Platino informaron que a raíz de la captura de Matta en Tegucigalpa, el 6 de abril de 1988, García asumió las operaciones de la organización de narcotraficantes en compañía de varios de sus familiares.

Para entonces, ya había contraído matrimonio con una hermana de la esposa de Matta y tenía bajo su control los enlaces de los mercados negros de cocaína de Estados Unidos, razón por la cual empezó a laborar con los carteles de Medellín y y Cali.

De acuerdo con las indagaciones de la Operación Platino, en 1989, luego de la persecución de los barones del cartel de Medellín, García logró asumir el mando de una de las rutas que tenía la organización en México.

No obstante, ese mismo año, en Guadalajara, ciudad base de la ruta del cartel, las autoridades mexicanas lograron confiscar 3.000 kilos de cocaína, detener a 30 personas e inmovilizar cuatro avionetas.

La coca de García En los últimos días de enero de 1991, la Policía Nacional inició una vasta operación en Córdoba en desarrollo de una investigación por la desaparición, el 19 de enero de 1991, del capitán de la Dijin Pedro Rojas Betancur y su conductor Juan Muñoz Prieto.

La Policía descubrió 6.910 kilos de cocaína en la finca Arizona, en jurisdicción de San Anterito. La droga estaba empacada en bolsas marcadas con cartas número 12 de oros de la baraja española.

En ese entonces, las autoridades desconocían ,sin embargo, que la finca donde se encontró la gigantesca caleta pertenecía a García, quien manejaba ya las operaciones de narcotráfico con la esposa de Matta.

La Operación Platino sirvió para descubrir, además, tres firmas y seis fincas situadas en Antioquia que García utilizaba para lavar dineros provenientes de los embarques de droga al exterior.

En Honduras, entre tanto, las operaciones eran controladas por un hombre de apellido Lainez, mientras que en Montería nueve personas, entre ellas una mujer, manejaban el transporte de cocaína a Estados Unidos.

Según los investigadores, el control que adquirió la organización de García generó un enfrentamiento con Matta, quien, el año pasado, ordenó el traspaso de sus propiedades a un hondureño de apellido Correa.

Este viajó a Colombia y regresó al país centroamericano el 22 de julio de 1992.

Agentes de la DEA afirman que Matta aún controla sus propiedades a través de su esposa, con quien se comunica frecuentemente.

García había montado un intrincado sistema de seguridad en las oficinas de la organización, que contaban con vigilancia externa e interna, circuitos de televisión, porterías y puertas electrónicas con cerraduras en clave.

La organización empleaba como fachadas para sus operaciones inmobiliarias, comercializadoras de productos lácteos, consultorios médicos y oficinas de ingenieros Un informe de la DEA dice que García es uno de los más poderosos capos que está mandando grandes cantidades de cocaína a México y Estados Unidos. EE.UU. todavía está investigando toda esta familia porque están mandando mucha droga .

Las rutas empleadas por García, dijeron agentes de la Operación Platino, discurren a tarvés de San Martín, Bahamas, Puerto Rico, Miami y Nicaragua, países en donde es conocido como Jaimito .

En la isla de San Andrés había montado una base para recibir el dinero de los embarques, que era manejada por el libanés Mohamad Kamel Saleh en un almacén de electrodomésticos.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.