PEROT CAMBIA LA ECUACIÓN

PEROT CAMBIA LA ECUACIÓN

Me siento honrado de aceptar el pedido de los voluntarios que han dicho sí a mi candidatura... Me pidieron que me ocupara de que en la campaña electoral sean afrontados los problemas más sentidos por la gente y lo haré . Palabras de a) un ideario altruista que piensa que Estados Unidos necesita un nuevo rumbo económico?. b) un hombre autoritario que esconde un desenfrenado afán por el poder?. c) un observador político que desea sacar provecho del grado de desconfianza que suscitan el candidato demócrata Bill Clinton y el republicano George Bush? Respuesta: todas las anteriores.

05 de octubre 1992 , 12:00 a. m.

Después de todo, sería simplista categorizar a Ross Perot en una sola casilla. El multimillonario texano es mucho más complejo que eso. El porqué de su candidatura responde a varias razones, entre las cuales no se halla el que crea que pueda ganar la presidencia.

Perot rara vez se ha medido a un reto en el que piensa que no va a salir victorioso. Durante toda su vida, ha abandonado proyectos su compañía Electronic Data Systems; la Fuerza Aérea por la supuesta incompetencia de su comandante; su asesoría en un comité de Educación en Texas; en julio, sus ambiciones presidenciales en momentos en que aspiraba a ocupar la Casa Blanca cuando siente que las cosas no marchan según sus propósitos.

Perot desea inyectarle vida a una campaña que carece de propuestas extraordinarias. Mientras demócratas y republicanos insisten en lo diferentes que son, sus programas se acercan poco a poco, buscando seducir a los partidarios del otro. A quién creerle, por ejemplo, cuando Bush y Clinton se acusan de lo mismo? Ambos, al parecer, pueden aumentar los impuestos a la clase media, cambian de opinión diariamente y mienten . El texano sirve de catalizador de unas campañas que, para muchos, están desprovistas de energía. Pide a los estadounidenses que, aunque no voten por él, busquen una salida distinta a la de Bush y Clinton.

No obstante, Perot perdió credibilidad por actuar como un molino de viento cuyo rumbo con respecto a las elecciones ha fluctuado según el clima, que en este caso es político. Según la encuesta consultada, solo entre 6 y 14 por ciento de los votantes están dispuestos a respaldarlo.

Sin embargo, su lanzamiento a la presidencia le permite divulgar ideas en las que cree profundamente. También le da derecho a hacer anuncios políticos por televisión que le brindan publicidad. Lo primero satisface su afán proselitista y lo segundo opinan sus críticos, su ego, que describen como del tamaño de su Texas nativo. Por estas razones, es posible que, a su modo, salga victorioso. La gran discrepancia En concreto, Ross Perot acusa a Bush y Clinton de hacer caso omiso del déficit presupuestal estadounidense de cuatro billones de dólares. En su libro Unidos estamos, detalla su propio plan para reducir el déficit en 750 mil millones dentro de los próximos cinco años. La propuesta conlleva recortes en el seguro social y los seguros de salud gubernamentales.

Ni Clinton ni Bush se atreven a sugerir cortes tan políticamente costosos a un pueblo en plena recesión. Clinton insiste en que el déficit puede ser disminuido reduciendo los gastos de la Defensa y aumentando impuestos para las personas de altos ingresos. El dinero que sobra también sería utilizado para instaurar programas que creen empleo.

Bush contesta que el plan que Clinton propone es costoso, alimenta el déficit, implica impuestos para la clase media y desembocaría en un Estado grande (estilo socialista, una auténtica herejía para los conservadores en Estados Unidos).

El Presidente busca otras maneras de estimular el crecimiento, que sus adversarios han tildado de vagas y generales. No obstante, en un discurso en Ohio, Bush sugirió que, para reducir el déficit presupuestal, podría ser necesario cortar gastos en programas sagrados , como el seguro social; sin embargo, Bush se ha cuidado de insistir demasiado sobre este impopular mensaje.

Ante todo esto, Perot afirma que ninguno de los dos candidatos da en el blanco. Es el déficit y no el desempleo, ni la confianza del consumidor lo que más amenaza el estilo de vida estadounidense, opina. Son los cuatro billones de dólares que, según el texano, afectarán más la vida de nuestros hijos y nietos .

Muchos analistas están de acuerdo. Insisten en que si el país no reduce los gastos, antes del siglo XXI, Estados Unidos no podrá costear los préstamos necesarios para mantener el presupuesto y el país se verá abocado en un caos económico. El déficit presupuestal estadounidense se ha convertido en un monstruo cuyas proporciones son tan dicientes del malestar económico y cuyas consecuencias, tan potencialmente desvastadoras, que quizás ningún político tradicional entre los cuales no se halla Perot se atreva a encararlo de frente. Modismos electorales Según Keith Melder, del Instituto Smithsoniano, los candidatos independientes en Estados Unidos han cobrado más fuerza cuando existe el sentimiento de que los contendientes de los dos partidos tradicionales hacen caso omiso de un problema potencialmente volátil. Ninguna elección estadounidense desde 1868 ha estado desprovista de un tercer candidato, pero Perot es, sin duda, uno de los más fuertes.

Es posible que el texano cause un revuelco institucional sin precedentes en este siglo. Aunque no gane los comicios del 3 de noviembre, puede acaparar el número de votos suficientes para impedir que Bush y Clinton obtengan la mayoría absoluta, necesaria para ser elegidos.

Bajo el sistema de voto indirecto, un candidato necesita 270 votos del colegio electoral para ganar la Casa Blanca. Los estados con derecho a más votos de este tipo son Texas, California y Florida. Tanto en Texas como en Florida, Perot podría obtener el respaldo suficiente para negarle a Clinton y Bush la mayoría que tanto buscan.

Una encuesta divulgada por la cadena de televisión ABC demuestra que el 53 por ciento del electorado no confía en Perot, el 45 por ciento cuestiona de Bush y el 36 por ciento, a Clinton. A esto, habría que añadirle el abstencionismo, que en Estados Unidos alcanza el 50 por ciento. Abstencionismo, desconfianza, Perot, los tres términos clave en el vocabulario electoral de 1992, obligarían a la Cámara de Representantes a escoger al Presidente por voto y por constitución.

Clinton y Bush tienen buenas razones para temerle a Ross Perot. Desestabiliza sus programas, sus bases de poder y sus presupuestos de campaña. Quizás el pueblo estadounidense, desacostumbrado a ver desestabilizadas sus instituciones, también deba tenerle miedo. Cara a cara Las encuestas cambian día a día, pero las constantes son un alto índice de desconfianza en todos los candidatos y poco respaldo al texano Ross Perot. Encuesta de CNN: Porcentaje de personas que desean que Perot participe en las elecciones: En junio: 69 por ciento En octubre: 33 por ciento Votará por Ross Perot? La encuesta de CNN dice que siete por ciento lo hará, contra 14 por ciento de una encuesta de ABC.

Encuesta de Time de esta semana: Si la elección presidencial fuera entre Bush y Clinton, por quién votaría? Bush: 37 por ciento; Clinton: 49 por ciento. Si fuera con Perot? Bush: 32 por ciento; Clinton: 43 por ciento; Perot: 17 por ciento Tiene usted una buena imagen de...? Bush: Sí: 43 por ciento; no: 45 por ciento Clinton: Sí: 50 por ciento; no: 34 por ciento Perot: Sí: 25 por ciento; no: 46 por ciento

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.