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POR QUÉ TIEMBLA EN LOS ANGELES

POR QUÉ TIEMBLA EN LOS ANGELES

Según los sismólogos, la ruptura de esa falla, a catorce kilómetros de profundidad en el valle de San Fernando, pudo haber levantado en más de 30 centímetros las colinas y montañas de esa región, situada unos 80 kilómetros al noroeste de Los Angeles. Los expertos conocen a este tipo de fallas como ciegas, ya que no afloran a la superficie cuando se rompen, lo que dificulta a los geólogos determinar su existencia.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
23 de enero 1994 , 12:00 a. m.

Kate Hutton, del Instituto de Tecnología de California, dijo que el terremoto pudo haber alzado las colinas de la zona en más de 30 centímetros en tan solo diez segundos, cuando lo normal es menos de un centímetro al año.

James Dolan, investigador del Instituto Sismológico de Caltech, indicó que este tipo de movimientos telúricos es normal en la zona de Los Angeles, e indicó que pese a que aún no se pueden predecir los terremotos, el último tampoco fue una sorpresa .

La zona de Los Angeles está situada en una amplia cuenca geográfica bajo la cual existe una complicada red de fallas que, pese a ser mucho más pequeñas que la Falla de San Andrés, pueden ocasionar más daños por encontrarse bajo zonas más pobladas.

La Falla de San Andrés recorre la parte baja de California de norte a sur, desde más arriba de San Francisco hasta el golfo de California, en el norte de México, pero, exceptuando la bahía de San Francisco, atraviesa zonas con menor densidad demográfica y, en el caso de Los Angeles, pasa unos cien kilómetros al este de la ciudad.

Los sismólogos han adelantado que la Falla de San Andrés puede provocar en los próximos años un terremoto al que denominan big one ( el grande ), debido al movimiento de dos centímetros y medio que en esa línea geográfica experimentan anualmente la placa tectónica del Pacífico y la continental de Norteamérica.

Placas En los años 70 surgió la Teoría de la Tectónica de Placas, que plantea que la parte más externa de la Tierra, llamada litosfera, está formada por cerca de una veintena de placas o trozos esféricos. Algo así como la cáscara partida de un huevo cocido.

Las placas litosféricas no tienen más de 100 kilómetros de espesor y flotan sobre materiales que se comportan como un fluido viscoso. Estas se mueven en diferentes direcciones llevando sobre sí la corteza continental más ligera y gruesa (alrededor de cuarenta kilómetros), lo que permite que sobresalgan y se formen los continentes verdaderos. En cambio, la corteza del fondo de los océanos es más densa y delgada, lo que la condena a estar permanentemente sumergida en el mar.

En algunos lugares, la corteza oceánica es tragada bajo un continente, como consecuencia de la colisión de cuerpos litosféricos de diferente densidad.

Este fenómeno, llamado subducción, genera erupciones volcánicas y terremotos: la corteza oceánica al hundirse se recalienta por el efecto combinado de la fuerte fricción y el aumento de la temperatura con la profundidad, luego alrededor de los cien kilómetros de profundidad se comienza a fundir parcialmente formando gigantescas bolsadas de magma que por su densidad, ahora más baja, ascienden a la superficie aprovechando fracturas y zonas de debilidad. Cuando finalmente llegan, forman volcanes caracterizados por su explosividad.

La fuerte fricción genera muchas veces violentos terremotos, de ahí la relación antes no entendida entre vulcanismo y terremotos.

La región costera californiana, situada al oeste de la falla, y la península de la Baja California, no pertenecen, en sentido geológico, al continente norteamericano, sino que forman parte de la placa del Pacífico, y la línea de la Falla de San Andrés marca el límite entre dicha placa y el continente norteamericano.

A lo largo del contacto entre ambas placas no se genera ni se destruye corteza, simplemente una placa roza la otra a medida que van moviéndose.

El desplazamiento lateral de una placa con respecto a la otra no siempre se produce en forma suave, sino que muy a menudo la fricción entre ambas placas provoca sacudidas a lo largo de la Falla de San Andrés. (Efe, complementado con Biblioteca Científica Salvat) Algunos de los terremotos más fuertes Frontera entre Ecuador y Colombia, año 1.906. Alcanza 8.9 en la escala de Richter. No hay datos exactos sobre daños y víctimas.

San Francisco, 18 de abril de 1906. Alcanza 8,6 grados en la escala de Richter, destruyó hasta sus cimientos más de 10,6 kilómetros cuadrados de edificios. Segó la vida de más de 500 personas.

Tangshan, China, 28 de julio de 1976. Un terremoto de 7,8 grados destruye en apenas 23 segundos el 90 por ciento de los edificios de la ciudad y de otras localidades que se encuentran centenares de kilómetros a la redonda del epicentro. Mueren no menos de 250.000 personas pero algunos cálculos hacen ascender esa cifra a unas 800.000 víctimas fatales.

Rumania, 4 de marzo de 1977. La mayor parte del centro de la capital, Bucarest, fue destruída por un terremoto de 7,5 grados. Hubo 1.541 muertos y alrededor de 11.000 heridos.

Tabas, Irán, 16 de septiembre de 1978. La ciudad, en la región este del país, es destruída por un terremoto de 7,7 grados. Se calcula que hubo 25.000 muertos.

Italia, 23 de noviembre de 1980. Un terremoto de 7,2 grados sacude el sur de este país y mata a 2.735 personas.

México, 19 y 20 de septiembre de 1985. Terremotos simultáneos dejan devastada a la capital mexicana y a estados vecinos. Tuvieron una intensidad de 8,1 y 7,3 grados en la escala de Richter y dejaron más de 8.000 muertos. GRAFICOS MAC

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