Circunstancias, medios y fines de la tributación

Circunstancias, medios y fines de la tributación

Los asomos de desconcierto por las críticas de diversos flancos y las iniciativas de introducir modificaciones sobre la marcha al proyecto de reforma tributaria parecen ignorar la circunstancia de ser precisamente eso: un proyecto, una propuesta para examinar, discutir y revisar.

24 de agosto 2006 , 12:00 a. m.

Fundamentalmente en el seno del Legislativo. Por lo pronto, el mismo Gobierno, ante la imposibilidad real de cortar de tajo el gravamen a las transacciones financieras, ha aceptado reducirlo del cuatro al tres por mil.

Y ha puesto comprensivo oído a la solicitud de mantener la exención a las plataformas de exportación que a ella exclusivamente se consagran. En el ángulo neurálgico del IVA a la canasta de bienes básicos de la canasta familiar, alimentos primariamente, todo indica el consenso de los diversos sectores políticos sobre su inconveniencia y temeridad.

Desde viejos tiempos ha habido la tentación de forzar a todo el mundo a soportar la carga impositiva. Incluso, Mrs. Margaret Thatcher se arriesgó a proponer en Gran Bretaña el impuesto universal de capitación, al que nadie consiguiera escapar, y sufrió las consecuencias políticas de su arrojo. La fiscalidad no puede ignorar la estructura y la condición económica de los pueblos, ni sustraerse a procurar la corrección de sus profundas desigualdades.

Donde como en Colombia la pobreza alcanza el nivel del cincuenta por ciento de la población según el dato oficial, o el sesenta por ciento al tenor de respetables medios académicos, toca proceder en consecuencia, con claros criterios de equidad. No por capricho, ni por estrategia electoral, el presente Gobierno lanzó al comienzo del mes en curso el programa para su erradicación. Problema estructural este de la pobreza, su origen se encuentra, a juicio del Centro de Investigaciones para el Desarrollo de la Universidad Nacional, “en una distribución inequitativa de los activos de la economía”. Semejante concepto lo apoya en el hecho que el 0,21 por ciento de accionistas es dueño del 80 por ciento del capital bursátil y en el de que de 82,1 millones de hectáreas rurales 44 millones, equivalentes al 53,5 por ciento del territorio, son poseídas por tan solo 2.428 propietarios, públicos y privados. Peor aún: la escandalosa concentración de la tierra se ha extremado a golpes de violencia de narcotraficantes y paramilitares, sin contar lo que se hayan apropiado las Farc en sus dominios. Toda una reforma agraria al revés, ante los ojos atónitos del resto de los compatriotas.

El proyecto en cuestión se declara neutro en cuanto al recaudo. Para nada se ocupa del déficit fiscal, como tampoco de la deuda pública en constante y acelerado crecimiento. La financiación del conflicto armado, y también de sus secuelas de desplazados y reinsertados, se deja inexplicablemente para después. Al parecer, con otro impuesto transitorio sobre el patrimonio, una vez desechado el de carácter permanente. Parte de la hipótesis de unas finanzas públicas en equilibrio y, tal como aquí se ha observado, reorganiza las cargas con el ánimo de simplificarlas.

Establece dos grandes categorías: la de los negocios y la de los asalariados, dando a las empresas prioridad y estímulo mayores. De esta suerte, se tiene la impresión de que tiende a colocar en mejores condiciones los frutos del capital que los del trabajo. En este orden de ideas, se aparta del derrotero consuetudinario de gravar más las rentas de aquel mediante el impuesto complementario de patrimonio. Innovaciones hay y estas son algunas de ellas.

El ideal habría sido enmarcar el proyecto en el conjunto de la fiscalidad y de los objetivos del Estado. Si al decir del BID, en su estudio ‘América Latina frente a la desigualdad’, la distribución del ingreso en el área dependerá crucialmente de la acción de los gobiernos, convendrá ver hasta dónde la fiscalidad ha de contribuir a esa tarea. Así deba realizarse, prioritariamente, a través del gasto en educación, salud y seguridad social. abdesp@cable.net.co

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