FORO DEL LECTOR

20 de agosto 2006 , 12:00 a. m.

La confesión de Günter Grass Señor Director: Lo del silencio de Günter Grass (editorial del 17-08-06) es una polémica trasnochada. Grass había reconocido hace años su pasado nazi. En un documental de 1999 dijo textualmente: “Yo tenía apenas 12 años, no conocía otras ideologías y compartía el punto de vista nazi, que era la influencia dominante en el momento. Fue necesario, pero muy difícil, despegarme y salir de esta ideología. La literatura, escribir, relatar la historia fue mi instrumento para comprender, para liberarme de esta maquinaria”. ¿La polémica no será una estrategia de mercadeo para vender el libro de su biografía? Jaime Aguilar * * * * Señor Director: Asombrosa la confesión de Günter Grass, uno de los más brillantes escritores alemanes, sobre su militancia en las SS. Con el paso de los años, la culpabilidad llega a prevalecer sobre la persona y obliga a un ajuste de cuentas con su pasado. Thomas Mann dejó una carta para que se abriera 30 años después de su muerte, en la cual confesó su simpatía por los nazis y su bisexualidad (es significativo su libro La muerte en Venecia). Louis Ferdinand Céline cargó, toda una vida, con su pecado nazi.

Luis Eduardo Saavedra Salazar Bogotá .

El embudo hacia La Calera Señor Director: El acceso de la carrera séptima con calle 84 a la Avenida Circunvalar para tomar la vía hacia La Calera se quedó pequeño por el alto flujo vehicular que hay por esa vía. Ella tiene solo un carril de subida, lo cual causa grandes trancones sobre la séptima, pues los conductores hacen hasta tres filas y tratan de meterse a la fuerza en el embudo de acceso.

Una forma de solucionar este tremendo trancón sería la de habilitar la subida que hay en la calle 88 hacia La Circunvalar. Tocaría volver esta calle de un solo sentido hacia el oriente y habilitar la intersección, con su correspondiente semaforización, en la calle 87.

Ricardo Arango Bogotá .

Bogotá sí tiene canciones Señor Director: Al lector de Medellín que dijo que Bogotá no tenía canción, le cito algunas: Ala, cómo estás; Adiós a Bogotá y Los cucaracheros. Y una que creo es la más representativa: Para Bogotá, de C. Vidal / V. Mendoza. La interpreta la legendaria Billo’s Caracas Boys.

El coro dice: “Para Bogotá, para Bogotá, para mi sabana verde esmeralda, quiero cantar”. Y un fragmento: “Aun en medio del frío, Bogotá tiene calor; tiene ambiente y señorío, se apasiona con ardor. El tejo en el Villamil, el bolo en el San Francisco; fiesta brava y alegría, en nuestra Santamaría; el fútbol en El Campín, con la gloria y los recuerdos; Eldorado y el presente de nuestro gran Millonarios; puchero en la Casa Vieja y el néctar en Los Arrieros; la comida bogotana, en Donde canta la rana.

Juan Manuel Bustos González.

Un árbol bendito Señor Director: Soy agrónomo, de Hamburgo, pero vivo en Colombia hace 24 años y también soy colombiano. A propósito de la columna del embajador William B. Wood sobre la lucha contra los cultivos de coca (14-08-06), hay un árbol que nos podría ayudar como reemplazo en los lugares donde se haga la erradicación manual.

Es el árbol del pan, tal vez el más bello del universo. Además, es rentable por sus muchas virtudes. Una infusión con sus hojas sirve para atacar el asma, bajar de peso o hacer sancocho o jugos. Es muy nutriente y su sabor es como el de la yuca o el plátano. Es más corpulento y grande que el almendro.

En el Chocó le tienen himno y en Sucre lo llaman Pan de Dios. Debe sembrarse en tierra caliente.

Segis Wagner Chía.

La nueva violencia Señor Director: La historia se repite. La violencia de los años 40 y 50 fue una violencia agraria, dirigida por terratenientes, y hoy se repite con diferentes matices con el grave ingrediente del narcotráfico. En la primera se apoderaron de las tierras de los pobres campesinos. Ahora, los nuevos terratenientes se han apoderado de las mejores tierras cultivables de coca y amapola, y están intentando tener paz para disfrutar lo conseguido con la guerra, mientras el pueblo se queda con la pobreza y el desempleo.

Pascual Reyes Sierra .

Los aportes a la salud Señor Director: Antes de subir el aporte a la salud, como lo propone el Ministro de Hacienda, se debe considerar que la cobertura estadística no ha sido paralela a un acceso de los servicios oportunos y de calidad. El que la población tenga que recurrir a la tutela para hacer valer sus derechos y que la cobertura de las enfermedades catastróficas se niegue, demuestra que el sistema es muy inequitativo. Al Gobierno, por mostrar cifras estadísticas, no le importa inducir más pobreza al gravar los impuestos a la nómina, ni incrementar la catástrofe humanitaria en salud por su enfoque politiquero del problema.

Carlos Hernán Quintero B., MD .

Una buena propuesta Señor Director: Lógica y conveniente la propuesta de Mario Gómez J. en su columna ‘¿Ministro y príncipe azul?’ (18-09-06), de asignar la devolución del IVA a subsidios para educación de las familias pobres. No se entendería la razón para no acogerla. El país superará el subdesarrollo cuando todos los estratos tengan acceso a la educación. Esta contribución derivada del IVA debería incluso fortalecerse, haciendo que la devolución del 2 por mil del mismo impuesto a quienes paguen con tarjetas de crédito o de débito también se destine a ese fin.

Jorge Arbeláez Manrique .

El costo del centro Santafé Señor Director: Es necesario que el alcalde Garzón tome atenta nota del informe que hizo el contralor de Bogotá, Óscar González Arana, sobre los detrimentos que sufre y sufrirá el Distrito Capital, de 65.000 millones de pesos, por la obra mal planeada y ejecutada del centro comercial Santafé.

Liliana Campos .

Carretera peligrosa Señor Director: Con la pavimentación de la vía Tabio-Cajicá, los usuarios que diariamente la transitamos en vehículos pequeños estamos en serio peligro ante conductores de tractomulas y camiones. El martes pasado yo iba hacia Cajicá y detrás de mí venían un furgón y otros carros, todos a la velocidad normal. En una curva apareció como una ráfaga una tractomula a más de 100 kilómetros por hora. No sé cómo logré esquivarla, pero el conductor del furgón no, y la enorme mole de hierro terminó encima de él, tal vez acabando con su vida.

Este es el tercer incidente en esa zona este año, por el exceso de velocidad de los camiones.

Luis Felipe Uribe Barreto

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