Volcán: 'Lo peor puede venir''

Volcán: 'Lo peor puede venir''

La aparente calma del volcán Tungurahua no parece presagiar buenos tiempos.

19 de agosto 2006 , 12:00 a. m.

Algunas de las personas que sobrevivieron a la tragedia, que hasta ahora ha dejado cinco muertos, varios quemados, un número indeterminado de desaparecidos, y siete caseríos sepultados, regresan a lo que fueron sus casas con la certeza de haberlo perdido casi todo, y con el riesgo de contraer alguna enfermedad respiratoria o de la piel, por la ceniza que aún se palpa en el ambiente.

“Lo perdimos todo, las tierras que nos dejaron nuestros padres, los animalitos y los sembríos de fréjol y arveja que eran nuestro sustento”, lamenta con lágrimas Pedro Cajilema Paucar, uno de las canpesinos de la región.

María y Rosendo, un par de ancianos que levantaron su case hace más de 50 años, sacudían algunas yerbas para alimentar a sus cuyes.

“Esta es nuestra casa, nuestra tierra y no nos iremos de aquí. Tenemos que esperar que pase la irá del ‘mama Tungurahua’ para volver y comenzar de nuevo”, dijo el entristecido campesino Ahora, más de 3.000 personas aguardan en los refugios a que la situación mejore, pues a juicio de los expertos la calma del volcán no es buena (ver nota alterna).

Mientras se dispersa paulatinamente la inmensa capa de ceniza que envuelve la atmósfera, el desastre evidencia que el problema apenas empieza. Ellos tendrán que ser reubicados.

“El volcán no ha cesado su actividad y es posible que genere una nueva erupción. Internamente el volcán está ejerciendo una presión con líquidos magmáticos y gases', afirmó Hugo Yépez, director del Instituto Geofísico.

La erupción, la más fuerte desde 1999, expulsó 8 millones de toneladas de material que formaron una nube de 742 km de largo y 185,6 km de ancho, que llegó hasta Perú y se internó en el Océano Pacífico.

Patrullas militares y policiales buscaban a varias personas desaparecidas y trataban de salvar a los pocos animales que sobrevivieron.

“Las perdidas económicas son millonarias”, dijo Juan Salazar, alcalde del cantón Penipe, el sector más afectado.

“Se han perdido unas 800 cabezas de ganado y unas 60 mil especies menores”, informó.

A esto se suman las 15 mil hectáreas de zonas de cultivos y potreros destruidos.

Unos 500 mil pollos fueron sepultados, y el ganado, que a tiempo fue trasladado a lugares cercanos, está muriendo por falta de alimento.

De escuelas a albergues El presidente Alfredo Palacio, que viajó a la región acompañado de seis de sus ministros, se reunió la noche del jueves con las autoridades de las provincias de Chimborazo y la mañana de ayer con las de Tungurahua, con las cuales dispuso que las escuelas y oficinas públicas sean usadas como albergue.

El Ejército anunció que enviará camiones con alimento para el ganado y ofreció guarecer en sus cuarteles a las reses.

“Necesitamos alimentación para el ganado menor y mayor, porque los 202 km de hectáreas de área de Pelileo han sido afectadas en su totalidad, 400 viviendas se han visto dañadas y 50 colapsaron”, dijo Manuel Caizavbanda, alcalde de Pelileo, otra de las localidades afectadas.

*Y AFP.

‘ESTÁ MUY INESTABLE Y CON EL CRÁTER LLENO’: CIENTÍFICOS Científicos locales y estadounidenses advirtieron ayer que no ha cesado el peligro pese a una aparente calma del volcán Tungurahua, que tuvo una potente erupción desde el jueves.

El director del Instituto Geofísico del Ecuador, Hugo Yépez, descartó que la aparente calma del volcán sea una buena noticia.

“Hay más potencialidad para que (el volcán) haga cosas muy grandes... Vemos que hay una falla en el volcán, está muy inestable y con el cráter lleno'', dijo Yépez.

Agregó que el volcán muestra una deformidad en sus laderas, lo que revela que “internamente todavía hay demasiada actividad”.

El profesor de Geología y vulcanólogo de la Universidad San Francisco, Theofilos Tuulkeridis, dijo: “Un volcán como el Tungurahua, que estaba muy activo, y se tapa la parte superior de la chimenea (cráter) empieza a acumular gas y magma y mientras más tiempo pase taponado es peor''.

QUEDÓ LA ESPERANZA ''Gracias a Dios nos quedaron unas ovejas, conejos y gallinas. Con eso podemos levantarnos, porque no queremos irnos”.

Gladys Balseca, una de las damnificadas.

150 Millones de dólares. La cantidad de dinero que se calcula ha dejado en daños la erupción del volcán Tungurahua. La cifra se centra más que todo en la pérdida de cultivos y en la muerte de cientos de cabezas de ganado.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.