QUIEREN ACABAR CON LA ACCIÓN DE TUTELA

QUIEREN ACABAR CON LA ACCIÓN DE TUTELA

Desde una silla de ruedas, que su colega Eduardo Cifuentes le ayudó a empujar para llevarlo hasta el micrófono más cercano, el magistrado Ciro Angarita cerró ayer, en la Cámara de Representantes, el primer ciclo de conferencias en defensa de la Corte Constitucional y de la tutela contra sentencias. Se está buscando hacer nada a la tutela dijo Angarita. Es la lucha del statu quo judicial y del feudalimo en la justicia. La nostalgia del pasado porque, en ese pasado, lo importante era el establecimiento y no el respeto a la dignidad y a los derechos del individuo .

01 de octubre 1992 , 12:00 a. m.

Según el magistrado Alejandro Martínez la tutela contra sentencias es la confrontación entre el inciso hueco y la justicia real, entre el derecho del siglo pasado y el derecho del próximo siglo; y, si triunfa el primero, el país debe decirle al mundo que no está dispuesto a cumplir en la defensa de los derechos humanos .

Por su parte, Cifuentes dijo que no puede haber jueces, ni de primera, ni de última instancia, por encima de la Constitución. No puede haber feudos ni repúblicas exentas e independientes de control .

Las intervenciones inauguraron el debate que en el Congreso habrá de saldar la controversia entre las altas cortes del país, pero que quizás no alcanzará a definir el futuro de la tutela contra sentencias.

Angarita, Cifuentes y Martínez intervinieron ante la plenaria de la Cámara a 24 horas de que la Corte Constitucional entre en pleno, oficialmente y por primera vez, a estudiar el tema.

La Corte iba a votar el asunto sorpresivamente, hace 15 días, pero Angarita, Cifuentes y Martínez se opusieron radicalmente porque si cae la tutela contra sentencias solo una reforma constitucional podrá devolverle al país ese instrumento .

Las fuerzas en la Corte están cuatro a tres, la mayoría en contra de la tutela contra sentencias. En concepto de algunos juristas, antes que un voto, el Congreso era el que debía definir la controversia. Hoy, sin embargo, podrá conocerse una decisión final (ver recuadro). Ayer, por lo pronto, en el debate que se inició en la Cámara hubo un abrumador respaldo a las decisiones adoptadas hasta ahora por la Corte Constitucional y, en particular, a la tutela contra sentencias.

Angarita, Cifuentes y Martínez obtuvieron apoyo mayoritario a sus tesis porque, a juicio de los representantes que intervinieron en la sesión, sí hay que poner fin al viejo derecho .

El presidente de la Cámara, César Pérez, dijo que el viejo derecho es un muerto atravesado en la mitad del camino . A su turno, el liberal Darío Martínez, afirmó que la seguridad jurídica no puede estar por encima de los derechos ciudadanos y no puede convalidarse en la violación de los derechos fundamentales . Otras intervenciones subrayaron que gran parte del atraso jurídico y de la violencia es responsabilidad de la Corte Suprema de Justicia que frustró profundas reformas y que hoy no entiende la urgencia de un derecho sociológico, práctico, cercano al ciudadano .

Según Angarita, se nos ha acusado de haber desquiciado la Constitución por reconocer valor al trabajo doméstico de la mujer y evitar la expropiación de una anciana concubina que, tras largos años de convivencia con su concubino, iba a perder su casa porque la ley no le reconoce derechos. La Corte impidió esa terrible injusticia.

Y prosiguió: El statu Quo quiere demoler la tutela. Hacer nada de la tutela y el país debe saber si estamos adormilados en el 3 de juli de 1991 Cifuentes explicó uno de los criterios que, el 12 de mayo de este año, llevaron a la Corte a dar vía libre a la tutela contra una sentencia de la Corte Suprema de Justicia y reiteró que en Colombia no pueden existir ni feudos, ni repúblicas independientes , cuyas actuaciones estén por encima de la Constitución y su carta de derechos Dijo que la tutela se estableció como instrumento de defensa de los derechos humanos en contra de los actos u omisiones de los autoridades públicas y ni los jueces, ni el Consejo de Estado, ni la Corte Suprema de Justicia, pueden sustraerse de ese carácter.

La Constitución - afirmó Cifuentes- admite la revisión de las leyes y de las reformas constitucionales tramitadas en el Congreso y sujeta a revisión de legalidad los actos administrativo del Ejecutivo.

Si ello es así- agregó- mal podrían los jueces, de primera o de última instancia, estar exentas de cualquier control constitucional.

Por su parte, Alejandro Martínez, advirtió que el país no puede renunciar a su Carta de Derechos que tiene, precisamente en la tutela, una concresión definitiva .

Excluir la tutela contra sentencias y permitir que unas instituciones exhiban un fuero que los exeptúa de cualquier control, dijo Martínez, sería tanto como decirle al mundo que a Colombia no le interesan los derechos fundamentales y que el país no está dispuesto asumir ese compromiso.

No me cabe duda, dijo, que la Corte Interamericana de Justicia puede juzgar al Estado colombiano por pretermitir la vulneración de sus derechos y obviar los instrumentos que permiten evitarla y que, como la tutela, se han establecido para defender los derechos humanos.

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