Hasta con burbujas buscan petróleo en el mar

Hasta con burbujas buscan petróleo en el mar

Colombia no se resigna a perder la autosuficiencia petrolera a partir del 2010 y literalmente está buscando por mar y tierra nuevas reservas de hidrocarburos. (VER INFOGRAFÍA: UNA 'ECOGRAFÍA' AL FONDO DEL MAR)

13 de agosto 2006 , 12:00 a. m.

Si bien los esfuerzos para encontrar crudo en tierra firme no han arrojado -hasta el momento- los resultados esperados, ahora la estrategia se enfoca en alta mar donde muchos países están centrando su atención alentados por los elevados precios del barril de crudo.

La búsqueda de petróleo en el mar se está imponiendo. Si bien es más costosa que la que se hace en territorio continental, tiene la ventaja de que es menos susceptible a problemas como los de orden público e inconvenientes con comunidades.

Hace al menos una semana atracó en el puerto de Cartagena el ‘Polar Venturer’, un barco construido en 1986 en un astillero noruego, el cual tiene una misión puntual: hacerle algo similar a una ‘ecografía’ a un área submarina de 4.000 kilómetros cuadrados que comienza en La Guajira y que se extiende por la costa Atlántica.

El contrato también incluye una porción en frente a la desembocadura del río Magdalena.

El barco, que recientemente hizo un trabajo similar en el Golfo de México, pertenece a la empresa francesa CGG, la segunda de su tipo en el mundo. La firma posee una flota de 13 embarcaciones, de las 85 que hay diseminadas en aguas internacionales desempeñando esta clase de labores.

Pero esta embarcación no es un barco cualquiera. En su interior el Venturer está dotado de un equipo de cables enrollados en unos enormes carreteles, que suman al menos 10.000 metros, los cuales en cada metro están dotados de unos sensores (ver infografía).

Cuando está en alta mar, la tripulación, compuesta por 40 personas de diferentes nacionalidades, dispara desde unos cañones unas enormes burbujas de aire a elevada presión a unos 8.000 metros de profundidad, las cuales al chocar con el lecho marino producen unas ondas o vibraciones.

Estas son recibidas por los sensores que a su vez retransmiten la información a unos equipos de computación que van elaborando un ‘mapa’ de las entrañas del fondo marino.

En un solo día, si las condiciones climáticas lo permiten, se pueden recopilar 7 kilómetros de información pues la nave se desplaza a una velocidad de unos 8 kilómetros por hora. Por eso es una tarea de paciencia y solo para los verdaderos amantes de la vida en alta mar.

Antes de empezar su trabajo el barco realiza una planificación que tiene en cuenta las condiciones ambientales como viento, corrientes y fauna marina pues si se llega a enredar el cable que lleva los sensores, el trabajo de meses se podría ir por la borda.

La programación se hace para asegurarse que las operaciones se cumplan con seguridad y que tengan un impacto mínimo en el medio ambiente.

La labor del Venture, que fue contratado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos, en estos próximos tres meses será tomar datos sobre las formaciones, las cuales serán estudiadas por los geólogos y sus resultados estarán listos en aproximadamente 8 meses.

“Con la sísmica se reciben indicaciones del petróleo porque la existencia de petróleo solo se confirma con la perforación de pozos”, dijo George Buzan, el gerente de negocios de la compañía, un texano que reparte su vida entre Argentina donde vive su familia y las costas del Golfo de México epicentro de su trabajo.

Pero traer un barco de este tipo no ha sido tarea fácil. Primero porque debido a los elevados precios del petróleo la exploración en todo el mundo está en furor y -como se diría coloquialmente- las compañías petroleras se los están rapando.

Según Buzan hace dos años contratar un barco de este tipo tardaba apenas 30 días pero hoy si un cliente lo necesita, debe aguardar con paciencia por lo menos un año en lista de espera pues en el último año la inversión en sísmica marina se ha incrementado entre 35 y 40 por ciento.

El otro factor son los costos. Tan solo un día de trabajo de una embarcación como el Venturer cuesta unos 60.000 dólares es decir 150 millones de pesos.

Pero si requiere un trabajo más especializado y en una nave mucho más sofisticada, el costo puede subir a los 15 millones de dólares por mes.

INFORMACIÓN SERVIRÁ PARA OFRECER ÁREAS A INVERSIONISTAS Una vez culmine la recopilación de la información ésta se procesará y se le entregara la ANH. La agencia, encargada de promocionar áreas para la búsqueda de petróleo en Colombia, la empleará para crear una especie de banco de datos y sacar una licitación de áreas marinas, las cuales les serán ofrecidas a las compañías multinacionales en el 2007.

De hecho Petrobrás, ExxonMobil y Ecopetrol ya se encuentran buscando petróleo y gas en el denominado bloque Tayrona sobre 4,4 millones de hectáreas en el Caribe. Se espera para el 2007 la perforación del primer pozo exploratorio el cual podría confirmar sospechas de que en realidad la zona tiene gran potencial de hidrocarburos.

Este año, la ANH tiene un presupuesto de 159.000 millones de pesos para la adquisición de información geológica.

El Polar Venturer es uno de los 85 barcos de su tipo que hoy existen en el mundo dedicados a hacer estudios de la geología marina. /Juan Guillermo Londoño EL TIEMPO

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