La máquina de infiltrar de las Farc

La máquina de infiltrar de las Farc

Esta semana, en la reunión de junta de las Empresas Públicas de Medellín, seguían aterrados con la noticia de que Freddy Escobar, el que se sentaba con ellos a discutir asuntos estratégicos, fuera militante de las Farc.

13 de agosto 2006 , 12:00 a. m.

Y tal vez habría seguido sentado allí por mucho tiempo de no haber sido por una operación providencial de las autoridades que llevó, sin proponérselo, a su captura.

El caso de Escobar, o ‘Mateo’, es apenas uno de los muchos que pueden estar presentándose en este momento en el país, según el testimonio de tres guerrilleros y desmovilizados vinculados al plan de infiltración. Los tres, desde distintos sitios del país, cuentan la misma historia y dejan entrever los nexos con el Partido Comunista Clandestino Colombiano (PCCC) y el Movimiento Bolivariano, dos organizaciones que nacieron en el 2000 en la zona del Caguán. Al segundo pertenecen, sobre todo, simpatizantes. Al primero, gente curtida en ideas revolucionarias, a la que le ponen tareas como las de infiltrar organismos del “establecimiento”.

“De 19 células del PCCC se pasó a 219 en seis años”, cuenta uno de ellos al referirse a la manera como están organizados. 1-2 PRIMER PLANO.

Uno de los testimonios La sociedad es tan incrédula que cree que los guerrilleros no podemos asistir a un club, almorzar en el parque de la 93 o antojarnos de una hamburguesa.” Un guerrillero que se infiltró en un instituto público.

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