¿Qué leer en los colegios?

¿Qué leer en los colegios?

Con muchas preguntas quedaron los profesores y escritores después del despido de una docente en Palmira (Valle), luego de que pusiera a sus alumnas a leer Sin tetas no hay paraíso, escrito por Gustavo Bolívar.

06 de agosto 2006 , 12:00 a. m.

La historia de su protagonista, una joven que se prostituye para conseguir dinero y pagar una cirugía de aumento de busto, escandalizó a un padre de familia que demandó a la maestra por “incitar a la prostitución y a la violencia a los menores”.

¿Qué leer en los colegios? ¿Hay libros prohibidos? ¿Se oculta la realidad? ¿Qué les gusta leer a los jóvenes? Fueron algunas de las inquietudes que quedaron en el ambiente al conocerse este caso.

El Ministerio de Educación no tiene normas que obliguen a los colegios a usar determinados libros. De hecho, las instituciones son autónomas para definir, con la participación de sus docentes, el plan de lectura del colegio.

“Debe haber pluralismo dentro de la misma literatura y al seleccionar se debe favorecer el sentido crítico”, asegura la hermana Blanca Castro, presidenta de la Confederación Nacional de Colegios de Educación Católica (Conaced).

Estudios de mercado hechos por las editoriales muestran que personajes cuyas historias se identifican con lo que viven o conocen los jóvenes, llaman más la atención. Temas que en algunos casos suelen ser fuertes y crueles.

Para estudiantes como Geraldine Silva, de 15 años, un libro es atractivo si logra sentirse identificada con la historia que narra. “Los profesores nos deben motivar. Deben tener un método diferente a los análisis y resúmenes aburridos”.

Esta joven de once grado colecciona desde los diez años los libros de los autores que han visitado su colegio, el Eduardo Echandía en Bogotá (ver recuadro). “Mi papá se esfuerza y me los compra. Ni él ni mi mamá leen, pero les gusta que les cuente de qué tratan”, cuenta.

“Imponer no sirve de nada –asegura Efraim Medina–. Resulta patético censurar libros en un país donde se venden drogas a pleno día en las esquinas y los negocios de prostitución de menores operan sin control. Si se les dan los elementos de juicios y se establece un diálogo sano entre profesor y alumnos, ellos mismos podrán saber qué leer”.

El reto es “titánico”, según Cecilia Dimaté Rodríguez, de la facultad de educación de la U. Externado. “Además, el docente tiene que esforzarse más (...) y lograr relacionar el tema con el entorno social, político y psicológico”.

Es importante inducir al estudiante a leer obras de diferentes épocas y lograr que el autor esté muy presente en la clase. Todo vale: películas, entrevistas, anécdotas y audios, entre muchos otros.

El bagaje cultural y literario del docente es clave para seleccionar las mejores obras y para acercar al estudiante a los buenos libros, sin importar en qué época hayan sido escritos, opina Jorge Iván Parra, profesor del Gimnasio Moderno y crítico de literatura. De lo contrario, es fácil caer en el poco llamativo método tradicional. .

Otras fuentes: Editoriales Planeta y Alfaguara. Jaime Parra, director de la maestría de educación de la U. Javeriana.

sonlop@eltiempo.com.co.

LOS ESCRITORES VAN AL COLEGIO Alumnos, padres de familia, secretarias y hasta los celadores del colegio público Eduardo Echandía viven motivados con el Encuentro Echandiano de Literatura, como se le llama a este proyecto que nació hace 16 años.

La idea es acercar la literatura a niños y jóvenes, muchos de estratos uno y dos que han crecido en un difícil ambiente social y familiar.

Todos los años el grupo de profesores escoge un autor y, sin importar qué asignatura dicte, cada docente lee sus obras más importantes y las trabaja en sus horas de clase.

La relación con las editoriales ha ayudado no solo a contactar los escritores, sino a acceder a algunos libros que por su costo no siempre se pueden costear.

La visita del escritor es una fecha especial: teatro, canciones y obras en reciclaje son creadas durante meses por los jóvenes para ese día.

Largas filas para la firma de libros y preguntas personales o de trabajo caracterizan el día de la gran visita. “Eso nos motiva, dice Geraldine Silva, porque nos damos cuenta de que son personas comunes y corrientes, que sienten, que tienen familia y se refugian en la literatura para desahogarse.

Todos, de alguna manera terminamos conociendo sobre sus obras, su vida y su trabajo, incluidos los estudianes a quienes que no les gusta leer”. .

HABLA UN AUTOR.

Ser joven no significa ser tonto. (...) Si uno lee un libro con emoción, tendrá ganas de otro. La lectura debe ser un vicio y no un castigo”.

Efraim Medina, escritor cuyos libros tienen censura en varios colegios. .

LECTURA CON APOYO Y ORIENTACIÓN.

Pregunte. Acompañarlo en su lectura lo ayuda y le da la seguridad de cuestionarse sobre el contenido. Formule preguntas que lo obliguen a recordar y analizar lo que ha leído y también a pensar en lo que puede suceder con la historia.

No leer en fotocopias. Los libros agradables visualmente motivan más a la lectura. Es importante lograr que el joven establezca una relación con su libro. Es la oportunidad para hablar del respeto a los derechos de autor.

Si es apático o perezoso para leer, no lo cuestione. Siempre hay un libro para cada gusto: hay que buscarlo.“La literatura es infinita”, dice Jorge Iván Parra.

La relación con los papás. Más que fiscalizadores, los padres deben convertirse en el complemento y apoyo de las lecturas.

LOS GUSTOS TIENEN EDAD.

De 3 a 5 años Les atraen las lecturas relacionadas con su entorno familiar mezcladas con la fantasía.

“A los niños de estas edades les gusta que les cuenten los libros”, asegura Jaime Parra, experto en educación.

De 7 a 10 años Gustan de las lecturas fantásticas. Los libros policíacos según Jaime Parra, son una buena opción. Son textos que intrigan a los niños, proponen situaciones desafiantes y motiva su imaginación.

De 11 a 13 años La historias de ciencia ficción son las que más les llama la atención.

Cuentos de escritores como Edgar Alan Poe son recomendables. Es una edad donde buscan respuestas a situaciones que los intriga.

De 13 a 15 años Son variados. Por un lado, dice Jaime Parra, les llama la atención lo romántico y por el otro, son amigos de temas revolucionarios. Gustan de las historias urbanas, algunas crueles que necesitan acompañamiento

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