Pan de 100, en ‘guerra de centavo’

Pan de 100, en ‘guerra de centavo’

(EDICIÓN NACIONAL) El pan de 100 pesos está en vía de extinción en las panaderías de Pasto. Muchas subieron ya el precio y rompieron la tradición de comer el ‘allulla’, acompañado de café caliente, cuando baja el frío del volcán a las 4 de la tarde.

04 de agosto 2006 , 12:00 a. m.

En el centro empezaron a cobrar hasta 200 pesos. Pero hay ‘guerra del centavo’ porque en los barrios todavía se vende a 100, incluso, de 50 pesos.

“Panaderías asociadas al gremio han expresado su malestar por la proliferación de negocios a puerta cerrada, que no pagan impuestos, no cumplen con la Ley, ni con las más mínimas normas de higiene” , dijo el director regional de Acopi, Pedro Ortiz.

Para la administradora de La Espiga, Blanca Rojas, “con los nuevos precios de los insumos es imposible vender pan a 100 pesos. El bulto de 50 kilos de azúcar pasó de 52.000 a 86.000 pesos”.

Insumos y competencia “Lo que pasa con la harina es que ha empezado a subir el valor del trigo importado desde Canadá y Estados Unidos y en la región no hay suficiente para abastecer el mercado”, anota el gerente de Molinos Nariño, Carlos Martínez .

Las panificadoras se quejan, además, del contrabando de insumos procedentes de Ecuador. Mientras la margarina nacional se consigue en 54.000 pesos, la ecuatoriana se comercializa en 34.000.

Los huevos tipo A de las avícolas colombianas están a 167 pesos unidad y los que llegan de la frontera a 110, y la libra de levadura traída del vecino país está en 2.500, y la producida aquí en 3.050 pesos.

“Nosotros utilizamos huevos colombianos que son de mejor calidad, las panaderías piratas, por ahorrar costos, trabajan con el ecuatoriano.

Prefiero vender menos, pero no bajar la calidad”, asegura Raúl Villota, administrador de la panadería Alsacia, localizada en el centro de Pasto.

Villota sostiene que desde hace cinco años no le suben el precio al pan, y que ya no pueden sostenerlo más.

Las panificadoras le han pedido a la Alcaldía que actúe y que obligue a las panaderías piratas a formalizarse y a los consumidores les ruegan que denuncien a los panaderos que trabajan a puerta cerrada.

“No podemos entrar a una casa sin previa orden judicial. E s difícil detectar este tipo de negocios por estar dentro de un domicilio”, responde el coordinador de Salud Ambiental de Pasto, Harold Zamora, quien señaló que ya han suspendido a dos establecimientos por no cumplir con las normas higiénicas. Los panaderos que trabajan ‘escondidos’, argumentan que por el alto costo de los insumos y por los parafiscales les queda imposible registrar sus negocios. “Nosotros también necesitamos vende. Además, en la periferia la gente no alcanza a pagar un pan de 200 pesos”, señalan algunos de ellos.

En Pasto es común observar motos y bicicletas con canastillas llenas de pan, que transportan hacia los barrios y los municipios vecinos.

Compradores como el albañil Roberto Betancourt ya han sentido que se empiece a escasear la venta de los panes de 100 pesos, con los que llegaba a casa desde el centro. “Ojalá que lo dejen a 100, eso sin meterle tanta levadura”.

180 panaderías son las que funcionan dentro de las casas en medio de la ilegalidad, segun un estimativo de Acopi. La mayoría está en barrios y zonas rurales de Pasto. El pan de 200 pesos tiene un peso de 45 gramos frente a los 30 o 35 gramos del tradicional de 100

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.