Farc eligieron objetivos militares para despedir a este Gobierno

Farc eligieron objetivos militares para despedir a este Gobierno

Los ataques en Bogotá, el Catatumbo y Nariño, que dejaron un civil y 18 militares muertos y que hacen parte de la escalada violenta con la que las Farc acostumbran despedir al Gobierno que sale y ablandar al que se posesiona, estuvieron esta vez claramente dirigidos contra objetivos militares. (VER INFOGRAFÍA: CARRO BOMBA EN BOGOTÁ) (VER MAPA: 18 MUERTOS Y 30 HERIDOS POR UN CARRO BOMBA, UNA CASA BOMBA Y CARGAS EXPLOSIVAS)

01 de agosto 2006 , 12:00 a.m.

Esa es una consideración que el grupo guerrillero poco había tenido en cuenta en los últimos cuatro años, en los que los civiles fueron atacados indiscriminadamente.

El cambio tendría que ver con la carta que hace tres semanas el vocero de las Farc ‘Raúl Reyes’ le envió a la Unión Europea, en la que le pidió que saque al grupo armado de la lista de organizaciones terroristas.

La ofensiva en esta ocasión se parece más a la de 1998, cuando las Farc veían venir el diálogo con el presidente Andrés Pastrana.

En ese entonces ya había un acuerdo para iniciar una negociación y crear una zona de despeje. En agosto de 1998 el grupo guerrillero arrasó la base militar en Uribe (Meta) y la de Antinarcóticos en Miraflores (Guaviare).

Allí murieron varias decenas de uniformados y otros pasaron a engrosar la por entonces incipiente lista de secuestrados ‘canjeables’.

Pero se trató de acciones en las que los civiles no tuvieron el mismo nivel de riesgo que los combatientes.

El 7 de agosto del 2002, cuando se posesionó por primera vez el presidente Álvaro Uribe, en cambio, dispararon cohetes contra la Casa de Nariño, el Congreso y una instalación militar. Mataron al menos a 20 personas.

El cambio de táctica también se nota con respecto a los días previos a la elección del pasado Congreso, cuando los que más sufrieron fueron los civiles con ataques como el del Caquetá, en el que fueron asesinados 9 pasajeros de un microbús.

“Lo que podrían estar planeando las Farc, paradójicamente, es un reposicionamiento violento con miras a un eventual reinicio del diálogo con el Estado”, dice el analista Alfredo Rangel.

De hecho, los ataques se producen cuando el mismo presidente Uribe ha calificado como “una prioridad” establecer algún canal de comunicación con el grupo para facilitar la liberación de las personas secuestradas.

Movilidad, el talón de Aquiles A diferencia de la década pasada, la guerrilla ya no puede concentrar gran cantidad de combatientes sin exponerse a un desastre militar. Pero aprovecha los espacios que le quedan.

Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac), señala que el transporte de tropas sigue siendo el flanco débil que la guerrilla capitaliza para sus ataques.

nacion@eltiempo.com.co.

MÁS SEGURIDAD POR VISITANTES ILUSTRES La seguridad es la principal preocupación del Gobierno respecto de los actos previstos para la posesión del presidente Álvaro Uribe.

La Cancillería, responsable de la organización, mantiene reserva sobre los detalles.

Por ejemplo: ni confirma ni niega la presencia del líder cubano, Fidel Castro, y de la Secretaria de Estado de Estados Unidos, Condolezza Rice.

Sobre ellos hay el mayor celo.

Desde ayer cerca de 10 mil agentes secretos vigilan el centro de la ciudad, cuadra a cuadra.

Desde el viernes próximo a la media noche varias vías del centro de la ciudad serán cerradas y el transporte será desviado por rutas alternas.

Doce mandatarios han confirmado su asistencia: Salvador, Guatemala, Ecuador, Brasil, Paraguay, Chile, Honduras, Panamá, Perú, Costa Rica, Republica Dominicana y Venezuela.

Los mandatarios comenzarán a llegar al país desde este sábado.

Auque los actos centrales de la posesión se realizarán el próximo lunes, están previstos algunos encuentros bilaterales de los jefes de Estado con el presidente Uribe.

El día de mayor agite será el lunes 7 de agosto, día de la posesión. En esa fecha, Uribe tendrá tres actos centrales: saludo a las comitivas en la Casa de Nariño, en la mañana; almuerzo con los jefes de Estado en Palacio, y posesión a las 3 de la tarde en el Capitolio. .

VEHÍCULO DE BOGOTÁ, A NOMBRE DE CAMPESINO REDACCIÓN BOGOTÁ El carro Mazda 626, color blanco, modelo 91, que estalló ayer en el noroccidente de Bogotá con una carga de 12 kilos del explosivo anfo, fue adquirido en septiembre del 2005 en la capital del país.

Su propietario, Rodrigo Urrego Malagón, le contó ayer a EL TIEMPO que se lo vendió a un hombre que se identificó como Cesar Rojas Murillo, con cédula 2.371.719, de Rovira (Tolima).

“Él vio la oferta de la venta por un aviso clasificado y así fue que nos contactamos”, contó Urrego.

Tras oír su testimonio, las autoridades averiguaron los antecedentes penales y la ubicación de Rojas Murillo, quien resultó ser un campesino de 63 años, sin ningún tipo de deudas con la justicia y residente en Ibagué.

“No sabe manejar y jamás ha comprado vehículo alguno”, aseguró una fuente de un organismo de inteligencia.

Todo indica que los autores del atentado compraron el vehículo con una cédula falsa, tal y como ocurrió con el carrobomba que estalló en octubre del año pasado al paso de la camioneta del senador uribista Germán Vargas Lleras, en el norte de Bogotá.

Vecinos del barrio Gaitán contaron que el Mazda, de placas BBE 865, había rondado la zona en los últimos cuatro días. El explosivo fue ubicado en el baúl, y activado a control remoto desde un celular.

Ayer, en los consejos de seguridad, se habló de un error táctico, pues los dos camiones militares, en los que se movilizaban 45 soldados, no habían cambiado su rutina en los últimos dos meses. El gobierno ofreció 1.000 millones de pesos por información que lleve a los terroristas y pidió a los ciudadanos denunciar cualquier movimiento sospechoso.

EL RECICLADOR TENÍA DOS HIJAS El reciclador que murió durante la explosión del carro bomba en Bogotá, era un hombre de 50 años, aproximadamente, que los vecinos veían cruzar todos los días, montado en su triciclo, durante esa ronda de recolector de cartón y chatarra que iniciaba desde muy temprano en las mañanas.

Ayer, había pasado ya la hora en que llegan los alumnos del colegio República de Panamá, y las decenas de niños que asisten a los jardines infantiles del sector –límite de los barrios Gaitán, 12 de octubre y San Fernando– cuando el Mazda 626 explotó.

Carlos Huertas, un vecino que lo conoció hace varios años, dijo: “Siempre lo vimos como alguien trabajador, que respondía por sus dos hijas y por su esposa, que a veces lo acompañaba”.

El Gobierno Nacional le dará un apoyo de 40 salarios mínimos legales a la familia del reciclador muerto y ayudas a unos 40 hogares que sufrieron daños en sus viviendas, sobre todo vidrios rotos.

HACE CUATRO AÑOS MURIERON AL MENOS 22 CIVILES La posesión de Álvaro Uribe para el primer periodo presidencial también estuvo marcada por la violencia de la guerrilla. El 7 de agosto de 2002, 20 personas murieron y más de 70 resultaron heridas cuando las Farc atacaron con morteros la Casa de Nariño. Las víctimas fueron casi todas de la calle del Cartucho. Durante esa semana una oleada de atentados también afectó a Bolívar, Antioquia y Arauca, donde explotaron carros bomba y petardos que dejaron 10 civiles y 6 militares heridos.

En El Tambo, Nariño, un bebé de dos meses y un adulto murieron cuando su casa fue alcanzada por un cilindro lanzado por las Farc.

DURA REACCIÓN DEL PRESIDENTE El mundo no puede caer en el engaño de estos terroristas. Hablan de paz, buscan engañar a la Unión Europea (...) y producen estos hechos en Colombia”.

Presidente Álvaro Uribe.

22 civiles murieron en los ataques realizados por las Farc en la primera posesión presidencial de Álvaro Uribe, en agosto del 2002. La mayoría de víctimas vivía en el humilde sector de El Cartucho, en Bogotá.

EN TIBÚ LOS LLAMARON A DESACTIVAR CARRO Y ATACARON CÚCUTA Y BUCARAMANGA Eran las 8: 30 de la mañana cuando una llamada telefónica anónima alertó a la guarnición militar de Tibú sobre la quema de un vehículo y de un carro bomba atravesado en el sector de La Carbonera, a unos 25 minutos del casco urbano de la población nortesantandereana.

Según el Ejército, luego de verificar la información con otras fuentes que habitualmente circulan por la vía, salieron para la zona, a eso de las 10 a.m. El convoy militar estaba integrado por 20 soldados profesionales y con ellos iban especialistas en desactivación de explosivos.

Media hora después, cuando los militares estaban a pocos metros del supuesto carro bomba, explotaron varias cargas instaladas a lado y lado de la vía.

Desde la montaña empezaron a llegar ráfagas de fusil y de ametralladora. Un oficial, un suboficial y 13 soldados perdieron la vida en medio de la confusión. De acuerdo con la información suministrada por el Ejército, los otros militares alcanzaron a atrincherarse y respondieron al fuego.

Los guerrilleros habrían huido luego hacia la frontera con Venezuela, a 15 minutos del lugar de la emboscada, por lo que los militares presumen que penetraron a ese país para ponerse a salvo.

El de ayer es el segundo ataque en menos de ocho días en Norte de Santander.

La semana pasada, dos civiles y dos militares murieron cuando iban a reparar el oleoducto Caño Limón-Coveñas, volado por la guerrilla en El Tarra. La zona donde ocurrió el ataque ayer es clave para la economía nacional, pues hay varios pozos de Ecopetrol y una subestación de Centrales Eléctricas de Norte de Santander. Además, por allí se mueven varias líneas de transporte de pasajeros y mercancías rumbo a La Gabarra, el corregimiento más grande de Tibú y la puerta de entrada al Catatumbo, donde guerrilleros de las Farc y el Eln tienen campamentos.

El pasado el 20 de abril, la guerrilla asesinó a 10 agentes del DAS y 10 militares de la Brigada 40, entre Hacarí y La Playa de Belén.

TRAMPA MORTAL EN TUMACO PASTO En la persecución a guerrilleros de las Farc que 22 horas antes habían quemado seis vehículos en la vía que comunica a Pasto con Tumaco (Nariño), soldados de la compañía Buitre del Batallón Boyacá encontraron la trampa que les costó la vida a dos uniformados y dejó heridos a otros seis.

Los militares se disponían a registrar una vivienda en esa zona selvática, a dos horas de Tumaco, cuando fueron sorprendidos por la explosión, que les causó la muerte instantánea a los soldados Emilio Estupiñán Castro, de 25 años, y a William López Bravo, de 27.

El Ejército reportó la muerte de un guerrillero que tenía en su poder armas y explosivos.

Ayer, el paso de vehículos por la vía era normal. En el matadero de Ipiales, mientras tanto, las autoridades lograron desactivar un carro bomba

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