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DENUNCIAN PACTO DE COLT CON MARTÍNEZGUERRA

DENUNCIAN PACTO DE COLT CON MARTÍNEZGUERRA

Un nuevo episodio se agregó ayer al controvertido tema del contrato de fabricación y venta de 210 mil fusiles Galil en Colombia. Veinticuatro horas después de que el Ministerio de Defensa entregó a los cuatro congresistas que denunciaron supuestas irregularidades una certificación en la que consta que no fueron ni contratistas ni gestores ni intermediarios en el proceso de contratación, comenzó a circular un documento que vincularía a Guillermo Martínezguerra, uno de los proponentes del debate, con la empresa representante de la fabricante de los fusiles descartados.

Documentos de los que se inferirían presuntos intereses de Martínezguerra y del novio de la representante Ingrid Betancurt, que también denunció las supuestas irregularidades, comenzaron a circular, además, 24 horas antes de que se realizara el debate sobre el tema en la Comisión Segunda de la Cámara de Representantes.

Un documento en el que aparece vinculado el nombre del representante Martínezguerra con la empresa A. Angel e hijo y Cía., representante de la Colt Manufacturing, muestra un supuesto acuerdo con promesa de remuneración para que el congresista consiguiera que esa propuesta fuera la favorecida con el contrato. Al final, esa no fue la empresa aprobada por el Ministerio.

Adicionalmente, el Reglamento Interno del Congreso exige que los congresistas inscriban su nombre en el registro de intereses privados, en el que deben consignar información sobre sus actividades privadas y su participación en empresas y sociedades, para facilitar la transparencia de los debates en caso de que participen en sesiones en los que se vean involucradas esas empresas.

No incluir su nombre en el registro cuando realmente sí se tienen intereses en empresas o negocios de ese tipo es una causal de pérdida de investidura. No obstante, ninguno de los cuatro congresistas que denunciaron las presuntas irregularidades en el caso de los fusiles Galil ha inscrito su nombre. Todos, incluidos Martínezguerra y Betancurt, aseguran que no tienen ningún interés personal en el negocio.

En relación con el supuesto acuerdo de Martínezguerra con los fabricantes de los fusiles no beneficiados, el congresista dijo anoche que el documento es falso, que su nombre fue malintencionadamente escrito sobre el supuesto contrato y que no conoce al representante de esa empresa, ni ha tenido vínculos de ninguna clase con él.

El documento, con membrete de la empresa A. Angel e Hijo y Cía., está fechado el 15 de marzo de 1993 y aparenta ser un acuerdo de prestación de servicios de asesoría y de manejo de influencias por parte de Martínezguerra para conseguir que la empresa fuera beneficiada con la firma del contrato.

Guillemo Martínezguerra -dice el documento- prestará todo el concurso necesario para conseguir que el equipo M16A2 sea el escogido y calificado como el mejor y más apto dentro de las recomendaciones que se presentarán al Ministerio de Defensa .

Y agrega: Las partes convienen en este escrito que esta asesoría es de carácter personal, colaborando Guillermo Martínezguerra en el manejo de relaciones públicas ante altos funcionarios oficiales y el proponente .

Lo que sorprende del documento es que, siendo un acuerdo entre dos partes, únicamente aparezca firmado por Camilo Angel, gerente general de Angel y Cía. y no aparezca la firma del representante. EL TIEMPO intentó infructuosamente comunicarse con la empresa A. Angel e Hijo para conocer su opinión sobre el documento.

El supuesto contrato fue enviado a varias instancias, entre ellas a la representante María Paulina Espinosa de López, quien hace parte, junto con Martínezguerra, Ingrid Betancurt y Carlos Alonso Lucio, del grupo de los llamados Mosqueteros que denunciaron la presunta irregularidad en el contrato.

La carta a la representante, que anexa el documento que vincula a Martínezguerra y A. Angel, está firmada por Orlando Zafra Corredor, una persona de quien hasta ahora nadie tiene información, y que se identifica con cédula de Consacá (Nariño). Al pie de su firma aparece una huella digital.

Zafra también anexa la carta enviada el 3 de junio de 1993 al entonces Ministro de Defensa Rafael Pardo por Germán Leongómez, prometido de la congresista Ingrid Betancurt, en la que hace recomendaciones sobre la conveniencia de adquirir granadas de 40 milímetros para las Fuerzas Armadas.

Y en este punto Zafra asegura en su carta a la representante: las granadas coreanas de 40 mm. son las que pretende vender a las FF.AA. colombianas la firma Angel e hijos y cía (...) firma derrotada en la adjudicación de fusiles .

Lo cierto de todo este embrollo es que hoy, a partir de las 4 de la tarde, en la Cámara de Representantes el debate va a estar tan candente que podría parecer como si de lado y lado se dispararan fusiles calibre 5.56.

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