LA ADMINISTRACIÓN HARÍA FRACASAR LA POLÍTICA HABITACIONAL TRAMITOMANÍA : DURO ENEMIGO DE LA VIVIENDA

LA ADMINISTRACIÓN HARÍA FRACASAR LA POLÍTICA HABITACIONAL TRAMITOMANÍA : DURO ENEMIGO DE LA VIVIENDA

Si usted no es un ducho en la materia y ha pensado arriesgarse en la quijotesca empresa de construir, prepárese a vivir el viacrucis más grande de su vida y a pasear por todas las entidades de la administración durante más de dos años para cumplir con más de un centenar de trámites. La tramitomanía la sufren en forma crónica las oficinas de Planeación Municipal, las alcaldías, las Oficinas de Registro e Instrumentos Públicos, las Empresas de servicios públicos (acueducto, alcantarillado, energía y teléfonos) y las entidades descentralizadas como el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), Castrato y las Cajas de Vivienda Municipales, entre otras.

27 de octubre 1990 , 12:00 a. m.

A tal extremo llega la multiplicidad de diligencias que tiene que hacer el interesado en construir, y el tiempo que se toman, que pueden poner en peligro la ejecución de un proyecto y, como ha sucedido en muchos casos, llevar a la ruina a un constructor. Con el agravante de su incidencia en el precio final de la vivienda.

Los costos de los impuestos y los derechos por conexión de servicios públicos afectan en un 10 por ciento aproximadamente el precio de venta de un inmueble.

Para dar solo un vistazo a los vericuetos administrativos, en ciudades grandes como Bogotá, para obtener la licencia de construcción Planeación Distrital exige entre otros requisitos: Demarcación del predio en un plano, llenar el formulario oficial con datos pertinentes a la obra, formulario estadístico para el Dane con las medidas, valores y tipo de vivienda; certificado de libertad para la Notaría, lo que implica estar al día con la administración por todo concepto.

Presentación autenticada de los registros de inscripción del arquitecto proyectista, el ingeniero calculista, el ingeniero de suelos y del constructor. Llevar la escritura de propiedad del terreno, el recibo del impuesto predial, tres juegos como mínimo de planos arquitectónicos.

Si la persona va a construir más de dos pisos tiene que someterse al Código de Construcciones Sismo Resistentes, para lo cual debe cumplir con otra serie de trámites y requisitos. Asimismo llevar a Planeación Municipal o Distrital dos juegos estructurales sobre cálculos y estudios de suelos.

Reunir las exigencias sobre propiedad horizontal en formato oficial, llenar un documento que se llama Foto 4-A y tres juegos de proyectos de división al interior del inmueble.

Después de idas y venidas, que pueden demorar desde seis meses a dos años y medio, y si el interesado consigue que le expidan la licencia de construcción, vienen los trámites para conseguir el crédito ante la corporación, que tampoco son un paseo propiamente.

Debe llevar todo lo relativo al proyecto para el analisis respectivo, proceso que toma varios meses y que depende de la solidez económica del solicitante y de la disponibilidad de recursos de la corporación de ahorro y vivienda respectiva.

La parte más cruel son los trámites ante las empresas de servicios públicos, pues cada una coje por su lado, con disparidad de criterios y sin ninguna planeación, lo que lleva a una demora excesiva de los mismos. No hay remedio fácil El remedio a la tramitomanía no es fácil ni está a la mano. La misma borocracia tiene interés de que los procedimientos sean complicados porque les garantiza la permanencia en los puestos y porque les permite debengar una segunda y jugosa entrada a través de la propina.

Los gremios de la construcción como Camacol y Fedelonjas durante toda su existencia han luchado por que la administración corrija este comportamiento.

Según ellos, no se trata de abolir la documentación necesaria que se requiere para garantizar que un proyecto de vivienda quede bien hecho, sino de que los trámites se limiten a los necesarios y sean más ágiles.

Fabio Giraldo Izasa, vice presidente Técnico de Camacol-Nacional, dijo que si este Gobierno no tiene en cuenta una disminución de los costos de tramitación la política de subsidios no será realmente eficaz.

Si se eliminan la excesiva tramitologia y la mitad de los impuestos que se cobran en la construcción, fácilmente por un millón de pesos invertidos en vivienda se obtendría 50.000 pesos de ahorro , ilustró.

El Gobierno nacional reconoció que la política de vivienda puede fracasar debido a la enmarañada de trámites que se exigen para construir, no solo a los constructores privados, sino también a las entidades del Estado encargadas de ejecutarla.

Sinembargo, le adjudica el problema a las administraciones locales en donde la Nación no tiene forma legal de entrar a cambiar los procedimientos que exigen los entes locales.

Andrés Escobar, director Nacional de Vivienda y Urbanismo del Ministerio de Desarrollo, dijo que el Gobierno condicionará el otorgamiento de subsidios de vivienda a los municipios de acuerdo con la agilidad y cumplimiento de los trámites correspondientes a la dotación de servicios públicos. En esa medida llegaran más o menos direros de la Nación a través del Instituto de Crédito Territorial (ICT) .

El ejecutivo estudiará asimismo la posibilidad de dar un tratamiento preferencia a la vivienda de interés social en los gastos notariales y de registro.

Uno de los problemas que tiene el ICT, precisamente, es la legalización de las escrituras de las urbanizaciones intervenidas, entre otras razones, por lo poco atractivas que resultan para los Notarios.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.