Desde el 20 de julio pasa al banquillo Ley de Bancadas

Desde el 20 de julio pasa al banquillo Ley de Bancadas

“Cómo se nota que Gina es muy joven”, dijo al aire, en pleno fragor de la campaña para el Congreso a comienzos de este año, la candidata al Senado Viviane Morales.

27 de junio 2006 , 12:00 a. m.

Gina Parody había hablado sobre el papel del Congreso en temas como el aborto, y había dicho que con la nueva Ley de Bancadas los partidos políticos tendrían que asumir posiciones unificadas.

Viviane, experta constitucionalista, le replicó: justamente el aborto es un verdadero tema de conciencia, expresamente excluido de las decisiones de grupo.

La anécdota ha vuelto a tomar importancia ahora que el Congreso se prepara para una reforma de fondo en la manera de trabajar.

Lo tendrá que hacer estrenando la ley de bancadas, es decir, que las decisiones deberán llegar al Congreso como la mayor parte de las comidas que se consiguen en los supermercados gringos: precocidas.

Ya no se volverán a ver intervenciones como la de Antonio Navarro en plena Asamblea Constituyente, hace quince años.

El presidente de la sesión en ese entonces era Alvaro Gómez Hurtado. Navarro pidió la palabra sobre el tema que se discutía y dijo: “Nosotros pensamos que...” Gómez lo interrumpió: “¿Nosotros es quiénes?”. Y Navarro le respondió: “Nosotros soy yo”.

En la última reforma tributaria, la bancada del Polo Democrático había acordado una posición sobre el monto del patrimonio líquido al cual se le aplicaría un impuesto especial.

Pero, ¡oh sorpresa!: el senador indígena Francisco Rojas Birry, miembro de la bancada, votó diferente. Gustavo Petro se acercó a su curul y le reclamó.

Nada que hacer.

“En el Congreso cada quien es dueño de su voto”, dijo Samuel Moreno, también dirigente de este partido. El asunto de fondo era que el triunfo legislativo podría habérselo llevado Petro, que estaba enfrentado a otros miembros de su propia bancada.

Hechos como éste abundan en la historia del Congreso. Los partidos acuerdan una posición sobre un proyecto o sobre un debate, y a la hora de las decisiones cada quien toma su propio rumbo.

Pero a partir del 20 de julio próximo las cosas tendrán que ser diferentes.

Al menos en teoría.

La Ley de Bancadas obliga a los partidos a reunirse al menos una vez por mes para fijar su posición sobre los temas clave, o al menos a no fijar posición alguna, pero también es una posición que tendrá que quedar por escrito.

Eso sí, los únicos temas que quedarán por fuera de las posiciones unificadas son los de conciencia. Y uno de ellos, siguiendo el debate entre Gina y Viviane, es por ejemplo el del aborto. Como siempre, el debate que se ha abierto es cómo trazar la frontera entre los temas de conciencia y todos los demás temas.

Hace poco un congresista decía en la sede social del Senado, lugar en el que por demás se cocinan la mayor parte de los grandes temas del Congreso, que un parlamentario de derecha puede esgrimir un argumento de conciencia en un proyecto sobre reforma a la contratación. Si termina considerando que restringir la compra de armas puede ser grave para el país, podría tomar la palabra y decir: “Mi conciencia me impide seguir a mi bancada”.

El caso tendría que ser examinado por su propio partido que, de acuerdo con la ley, debe seguir el ‘debido proceso’.

Mejor dicho, si la Corte Constitucional, el Consejo de Estado o la Corte Suprema, con toda la infraestructura de que disponen, tardan años para emitir sus sentencias, qué será de un partido político que a duras penas cuenta con secretarias y mensajeros. Los partidos, primero que todo, tendrían que adecuarse a la nueva realidad.

Así que la objeción de conciencia puede convertirse en la ventana por la que se escapen las buenas intenciones que llevaron al propio Congreso a aprobar la Ley de Bancadas.

De todas maneras, es un primer paso para organizar el caótico funcionamiento de las cámaras legislativas. Los que siguen de cerca el trabajo parlamentario están pendientes de qué va a pasar en los debates. Actualmente ocurre que todo el que quiere hablar, habla, y a duras penas la presidencia de la corporación logra acuerdos para que cada intervención no dure más de diez minutos. Pero los propios congresistas protestan. “Pero si parlamento viene de parlar, cómo nos van a restringir el uso del parloteo”, decía en otra época un representante del partido Liberal.

A partir del 20 de julio, las bancadas deben definir a sus oradores en los grandes debates, y lo mismo a quienes van a intervenir en la discusión de los proyectos. Eso acortaría las dilatadas sesiones que hoy empiezan con entusiasmo inusitado a las 5 de la tarde, pero a las once de la noche todavía no han hablado los ministros y apenas quedan cinco congresistas en el recinto. Y, sobre todo, eliminaría el “síndrome de la pantalla”.

Consistía en que cuando había transmisión por la Señal Colombia, los congresistas se extendían de manera particular en el uso de la palabra, a la espera de que los estuviesen viendo en sus pueblos.

UNA PRUEBA DURA PARA LOS PARTIDOS Otro síndrome famoso es el que se ha denominado el “síndrome de las siete”, -y que está atado al de la pantalla-. Consiste en hay un duelo entre oradores a ver quién habla sobre las siete de la noche, cuando comienzan los noticieros de las grandes cadenas de televisión y hay una alta posibilidad de ‘coronar’ cinco segundos en vivo y en directo ante quince millones de colombianos.

Ya es famoso el chiste del propio Presidente de la República cuando las normas obligaron, en la pasada campaña, a que no se podían transmitir por televisión los consejos comunales. Entonces el Presidente se preguntó si lo seguiría acompañando el senador Carlos Moreno de Caro.

La Ley de Bancadas se estrena pues, el 20 de julio, pero ella misma será la primera en pasar al banquillo del Congreso.

"Los partidos políticos son los primeros que tendrán que adecuarse a la nueva realidad”.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.