Aún falta consolidación en el sector hotelero del país

Aún falta consolidación en el sector hotelero del país

Orlando Salazar Gil GERENTE GENERAL DEL HOTEL TEQUENDAMA Considerado como uno de los hoteles más emblemáticos del país, el Hotel Tequendama de Bogotá - vinculado a la cadena InterContinental- se encuentra en una fase de reposicionamiento y de fortalecimiento en el mercado nacional, con inversiones de adecuación y actualización en infraestructura del orden de los 10.000 millones de pesos.

26 de junio 2006 , 12:00 a. m.

Bajo la gerencia del general (r) Orlando Salazar Gil, el Hotel obtuvo recientemente la categorización de cinco estrellas, luego de cumplir con los estándares de calidad que exige el ministerio de Comercio, Industria y Turismo para ostentar tal calificación.

Salazar Gil considera que si bien la industria hotelera ha tenido un repunte, todavía se debe ser cauto sobre las reales perspectivas de crecimiento del sector. Para él, antes que construir nuevos hoteles se deben fortalecer los que existen y controlar la competencia desleal que se está presentando con la parahotelería.

¿Cómo ve las perspectivas de la industria hotelera en Colombia? En eso quiero ser muy objetivo. A veces desde el mismo gremio se venden ideas muy optimistas y, ante todo, hay que ser realistas. El sector hotelero ha venido recuperándose de una manera importante, pero me preocupa todavía que no se ha consolidado: los porcentajes de ocupación de la hotelería en general están rondando el 60 por ciento; eso quiere decir que un 40 por ciento de la capacidad instalada del país en materia hotelera sigue ociosa.

Una cifra, a mi juicio, todavía alta.

Pero el Gobierno estima que este año vendrán al país 1,5 millones de extranjeros. ¿En teoría eso podría jalonar la ocupación? En la actualidad, nosotros tenemos más o menos un millón de personas extranjeras que vienen a Colombia, entre comillas, porque allí se cuentan muchos colombianos arraigados en otros países.

Podríamos hablar que para ser siquiera comentados a nivel mundial, deberíamos estar por el orden de los dos millones de viajeros anuales.

Mientras no lleguemos a esa cifra, todavía seremos demasiado pequeños en el ámbito global.

¿En qué quedan las inversiones que se han incrementado en el sector para ampliar capacidad hotelera? Nosotros, más que inversiones nuevas deberíamos hacer un poco -excusen la pedantería- lo que está haciendo el Tequendama: Actualizar el producto hotel.

¿Qué quiere decir con eso? Primero pongamos a tono todas las instalaciones hoteleras, formalicemos el mercado informal de la hotelería -hay mucha parahotelería- e incrementemos la demanda hotelera.

¿Cómo incrementarla? Eso no es fácil porque Colombia, a pesar del cambio de percepción que se está dando, todavía tiene restricciones (warnings travel) para que los viajeros internacionales vengan. Mientras estén vivas esas advertencias los extranjeros tendrán muchos temores. No podemos negar que mientras no se consolide la política de Seguridad Democrática, esos warnings posiblemente no desaparecerán. Ese es un obstáculo, un impedimento muy fuerte al desarrollo de la industria hotelera.

En todo caso, ha habido un incremento en los niveles de ocupación con relación a años anteriores. ¿Es un fenómeno coyuntural o el sector se está consolidando? La industria hotelera es la más globalizada en el mundo, que se resiente por el tema de la seguridad. Por ejemplo, un secuestro, se ve reflejado cinco minutos después en la cancelación de número de reservas.

Pero se debe decir que hay un incremento que está ligado al crecimiento de la economía. Entonces si crecen los negocios, los hombres de negocios tienen que desplazarse a los centros donde están esas oportunidades, que es el caso concreto de la hotelería de Bogotá.

Cadenas externas están anunciando su interés por consolidar su marcas en el país ¿cómo ve ese eventual escenario de competencia? La competencia siempre es sana porque beneficia al consumidor. En ese sentido, filosóficamente hablando, creo que la competencia es buena.

No obstante, me parece que la competencia puede llegar a destruir valor cuando no hay todavía una industria consolidada y se genera una sobreoferta.

Entonces, se llega a la guerra de precios y por supuesto a la quiebra de los empresarios, especialmente los pequeños hoteleros.

FUTURO CON LA CADENA INTERCONTINENTAL ¿Van a seguir con la cadena InterContinental? Con la cadena InterContinental tenemos un contrato que va a ser objeto de negociación.

Estamos estudiando la marca que más nos convendría de ahora en adelante, con base en las perspectivas actuales del mercado.

Definitivamente, el Tequendama tiene una vocación de hotel corporativo, para convenciones y grandes eventos, sin descuidar al huésped individual. Tenemos 578 habitaciones y el 41 por ciento de nuestros clientes son de origen extranjero.

La certificación de calidad cinco estrellas Con relación a la certificación de cinco estrellas ¿Por qué hicieron ese proceso si la medida es voluntaria y ha sido polémica en el sector? Hace dos años, el Gobierno emitió una norma con relación a la categorización con el fin de formalizar y de encausar la industria.

Es una norma que, a decir verdad, ha sido un poco discutida. Pero expedida la norma y siendo una empresa industrial y comercial del Estado, nos parecía conveniente dar un ejemplo de lo que es aceptar las decisiones y nos sometimos a la verificación de los estándares y de las exigencias que la regulación exige para sustentar las 5 estrellas.

¿Hay ambiente para la generación o ampliación de la industria hotelera? Yo diría que, un poco, artificialmente. Ahora, si nos atenemos a las cifras, frías como las estamos mostrando, yo sería muy cauto en ir a invertir en nuevas empresas hoteleras.

Más bien me dedicaría a potenciar lo que tenemos y especialmente a trabajar el capital humano.

¿Qué quiere decir con aquello de trabajar el capital humano? Hay un tema en el que se es muy débil en la hotelería colombiana y es el del bilngüismo. ¿Qué hacer para fortalecer la hotelería en el país? Lo que hay que hacer es formalizarla más. Acabar con la parahotelería y regularizar esa actividad porque está eludiendo y evadiendo al pago de impuestos y posiblemente pagando empleados con sueldo ridículos.

Miremos Bogotá. ¿Cómo está la capital? Está muy bien, pero dentro del contexto que estoy hablando. La ciudad está en el orden del 60 por ciento de ocupación, inclusive más alto que el promedio de Cartagena.

Por los negocios, pero en turismo y convenciones Cartagena sigue siendo líder La de Bogotá aún es una hotelería muy débil en aspecto turístico y más fuerte en el aspecto de los negocios.

Sin embargo, se ha empezado a dejar de lado el paradigma de que Bogotá no es una ciudad turística. Se ha redescubierto lo evidente, que es que la capital tiene un inventario turísticos importantísimo.

En eso de pronto ha faltado más visión de los gobiernos distritales para promocionar la ciudad.

"El sector hotelero ha venido recuperándose de una manera importante, pero no se ha consolidado”.

"Mientras estén las advertencias sobre Colombia, los extranjeros tendrán muchos temores de venir”.

"Ha faltado más visión de los gobiernos distritales para promocionar la ciudad (Bogotá)”

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