Una semana sin Presidente

Una semana sin Presidente

Solo se había ‘perdido’ en Semana Santa o los fines de año, unas veces en recorridos por las selvas junto a los soldados y otras en jornadas de campo por alguna de sus fincas. Pero solo en esas épocas.

25 de junio 2006 , 12:00 a. m.

Esta vez el incansable, el trasnochador, el madrugador, el infatigable Presidente, decidió irse de vacaciones a su rancho de El Ubérrimo, por ocho días, en las goteras de Montería, sin hacer ruido.

Desde el viernes 16 en la Casa de Nariño se filtró la información de que Uribe se iría de vacaciones por una semana. Ese mismo día, cuando recibió su credencial que lo acredita como ganador de las últimas elecciones presidenciales, Uribe reveló públicamente que su esposa, doña Lina, estaba un poco enferma.

Se sentía cansado Una fuente de Palacio hizo saber que Uribe se iba a descansar por recomendación médica. Que se sentía muy cansado.

El hecho sorprendió, porque ni siquiera cuando quedó inmovilizado en la Casa de Huéspedes de Cartagena, a mediados del año pasado, como consecuencia de un episodio de laberintitis, Uribe guardó tanta discreción.

Esta es la primera vez que el Presidente ordena “total reserva” sobre sus movimientos y se entrega al descanso.

El aislamiento de Uribe generó una especie de parálisis o de silencio en las altas esferas del gobierno nacional.

Esta semana no hubo ni una fotografía, ni un comunicado, ni un discurso, ni regaños del mandatario. Hasta la página Web de la Presidencia, habituada a modificar sus contenidos hora tras horas, permaneció ‘congelada’. Hasta ayer estaban expuestas las mismas fotos alusivas al consejo comunal realizado en Cali, el pasado sábado 17.

Desde El Ubérrimo Los únicos que lo vieron esta semana fueron los trabajadores de su finca, que volvieron a compartir con el ganadero, con el jinete que perdieron cuando fue elegido Presidente hace cuatro años y EL TIEMPO, que lo siguió a distancia en los alrededores de su casa de campo, en Córdoba.

La extensa caravana presidencial trepó rauda por los caminos destapados que conducen de Montería al corregimiento El Sabanal, a la 12:50 de la noche del sábado. La polvareda que levantaron los 14 vehículos de la comitiva hizo comprender a los 300 hombres del Ejército, DAS y Policía, que conforman los dos anillos de seguridad de la finca que la llegada del Presidente, en plan de vacaciones, extenderían sus horas de trabajo.

Las pesadas puertas de la finca se abrieron y permanecieron cerradas durante la semana por instrucción que el mismo Presidente le dio a su jefe de seguridad desde el interior de su vehículo.

“¡El señor Presidente no quiere que nadie entre a la finca, así traiga una orden especial… mucho cuidado con eso, capitán Suárez!”, ordenó un coronel con el cabello desordenado y el rostro cansado, a su subordinado.

La misma orden ya había determinado que se apagaran los celulares personales, los computadores y se suspendieran las misivas internas entre el mandatario y sus subalternos.

Madrugador La madrugada transcurrió sin ruidos en el interior de la casa finca de dos pisos, una edificación de espaciosos salones, rodeada de acogedoras terrazas coloniales de color beige y techos rojos.

Las luces permanecieron encendidas, adentro y afuera, dándole a la construcción de marcado aire paisa un aspecto de postal navideña.

A la mañana siguiente (domingo) Uribe se levantó a las cuatro de la madrugda, saboreó un tinto cerrero y conversó con nueve de sus hombres de seguridad y el capataz de la hacienda, quienes lo rodearon celosamente mientras el hombre más importante del país se acomodaba sus zapatos tenis para ir a trotar.

Una intensa niebla permanecía aún posada sobre la hacienda cuando el grupo partió en trote rítmico hacía los alrededores de la caballeriza más cercana.

El cercano canto de los gallos los acompañó en esa jornada. Un Álvaro Uribe sereno, como cualquier jefe de finca en un día de campo, encabezaba el grupo, luciendo una sudadera blanca y una toalla que le rodeaba el cuello.

Trotaron durante una hora y cinco minutos. El grupo dio varias vueltas a la casa-finca y terminó en un gigantesco potrero, donde seis hombres organizaban a un grupo de reses preparando el ordeño.

Durante toda la semana el Presidente realizó faenas de campo, examinando ganado, recorriendo partes de la finca a caballo y degustando las viandas monterianas, famosas por su exquisito suero, la yuca cosida, el queso campesino y el pescado guisado.

Doña Lina, quien llegó a la finca a comienzos de semana a bordo del avión FAC 002, lo acompañó varias jornadas. También sus hijos Jerónimo y Tomás.

Este martes, Uribe reaparecerá en la Casa de Nariño para emprender, de manera un poco anticipada, su segundo mandato.

Al Presidente le queda todavía mucho trabajo por hacer en lo que tiene que ver con la conformación de su equipo de gobierno, definir nuevas prioridades para su segundo cuatrienio y preparar la agenda legislativa.

El Presidente, sumido en su receso, se aisló del mundo y se durmió en el suyo, un mundo que él añora, pero que solo podrá vivir así..., por ratos.

CON INFORMACIÓN DE WILLIAM AHUMADA .

URIBE DEJÓ CON ‘CRESPOS HECHOS’ A GANADEROS MONTERÍA La estrella de la jornada, el conferencista que cerraba el seminario internacional de ganadería tropical que se realizó en Montería entre el jueves y el viernes pasado, el presidente Álvaro Uribe, dejó con los ‘crespos hechos’ a los organizadores, a los ganaderos y sobre todo a un sinnúmero de simpatizantes que llegaron allí atraídos por su figura. Uribe debía intervenir hacia el mediodia con el tema ‘Cómo ser un ganadero eficiente’, pero sin razón aparente no asistió al acto.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.