Avalancha en Villa Restrepo enterró hasta el cementerio

Avalancha en Villa Restrepo enterró hasta el cementerio

(EDICIÓN NACIONAL) Una creciente súbita de la quebrada El Salto destruyó 15 viviendas y causó daños en otras 35 en el corregimiento turístico de Villa Restrepo, en la vía que conduce de Ibagué al nevado del Tolima.

24 de junio 2006 , 12:00 a. m.

Caras de veraneo, locales comerciales y hasta el cementerio y el colegio quedaron enterrados en el barro. Una capa de metro y medio de lodo cubrió todo el lugar, uno de los preferidos por los ibaguereños para pasar los fines de semana.

La ‘bombada’, como la llaman los habitantes del sector, ocurrió a las 10 de la noche del jueves, tras un aguacero que cayó en las montañas cercanas a la capital tolimense, que se preparaba para las fiestas de San Juan.

Las consecuencias de la creciente se sintieron con fuerza ayer en Ibagué, a 30 minutos de Villa Restrepo. La avalancha taponó con piedras y palos la bocatoma del acueducto de la ciudad y dejó sin agua a sus 450.000 habitantes.

El servicio se empezó a restablecer ayer en la tarde y se esperaba que volviera a la normalidad a la medianoche.

Pasaron la noche en la iglesia Aunque el fenómeno natural no cobró vidas humanas, afectó a cerca de 200 de las 340 personas que viven en el corregimiento.

“El barro enterró los 300 millones de pesos que la Alcaldía acababa de invertir en la remodelación del Instituto Técnico Ambiental Combeima”, dijo el rector, Orlando Henao.

El gerente del acueducto, Ancízar Carrillo, calculó en 500 millones de pesos los daños presentados en la bocatoma del acueducto, ubicada aguas abajo.

Apenas la quebrada calmó su furia, mujeres y hombres que cargaban a sus hijos en brazos caminaron a tientas caminaron hasta la iglesia para pasar la noche allí. Muchos lloraban y de rodillas le pedían a Dios una explicación.

“Uno no entiende por qué pasa esto, pero gracias a Dios no hubo muertos”, dijo Emperatriz Navarro, de 67 años, que pudo salir de su casa con la ayuda de sus hijos.

NO SOLO FUE LA LLUVIA El cañón del Combeima es una zona con pendientes altas. Por su alta pluviosidad ocurren derrumbes diarios que taponan las quebradas.

A la intensidad de las lluvias se suma la constante tala de árboles y el establecimiento de cultivos y la cría y ceba de ganado.

Esta zona ya ha sufrido varias emergencias, algunas de ellas trágicas. El 29 de junio de 1959 una avalancha arrastró las viviendas ubicadas en las riberas del río Combeima y dejó 470 muertos.

El último hecho ocurrió en junio pasado. Varios deslizamientos dañaron casas, taponaron la vía y dejaron más de 70 damnificados.

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