El sanguinario Taylor, en La Haya

El sanguinario Taylor, en La Haya

Esposado, vestido con chaqueta y pantalón negro, y flanqueado por cinco policías en motocicleta, llegó ayer a la penitenciaría de Scheveningen (Holanda), el ex presidente de Liberia Charles Taylor.

21 de junio 2006 , 12:00 a. m.

El ex mandatario, que será juzgado por el Tribunal Especial para Sierra Leona, está acusado de once delitos, entre ellos, haber financiado a los rebeldes del Frente Unido Revolucionario (RUF), que presuntamente les amputaba a civiles sus extremidades utilizando hachas y machetes, y reclutar niños-soldados a cambio de diamantes de contrabando.

Ellen Johnson Sirleaf, sucesora de Taylor en la presidencia de Liberia, pidió que el proceso se realizara fuera de Africa, debido a temores por la seguridad.

Taylor, uno de los ‘señores de la guerra’ más temidos en África, ingresó en la política liberiana al protagonizar una rebelión armada, en 1989.

Después de estudiar Economía en Boston, Taylor se unió a la administración que encabezó Samuel Doe a partir del golpe de Estado en 1980. Una alianza que terminó en 1984, cuando aquel lo acusó de malversar 900.000 dólares. Más tarde, huyó a E.U., donde fue encarcelado. Esperando la extradición, se fugó de la prisión de Masachusets y volvió a África.

Los años del exilio Taylor intentó tomar el poder por las armas al frente de un grupo armado que formó en 1989. En 1990, Doe fue asesinado. La guerra se prolongó hasta fines de 1996, cuando se sellaron los acuerdos de paz, con Taylor como integrante del Gobierno de transición.

En julio del 97, Taylor ganó las elecciones, pero no logró la pacificación.

El 11 de agosto del 2003, abandonó el poder en Monrovia, para dar paso a una transición que se cerró el año pasado con las elecciones que llevaron a la presidencia a Johnson-Sirleaf.

A partir de ahí, Taylor comenzó su exilio en Nigeria. El pasado 30 de marzo fue arrestado en Gambaru (Nigeria), mientras pretendía escapar con su esposa y uno de sus 20 hijos, con dos bolsas llenas de billetes.

LAS CONDICIONES DEL JUICIO Charles Taylor acabó en una cárcel de Sierra Leona, pero será juzgado en La Haya (Holanda) porque los líderes regionales africanos consideraban que su presencia suponía una amenaza para la seguridad de la región.

El Tribunal Especial para Sierra Leona (con sede en La Haya), que juzgará a Taylor, es una instancia independiente establecida en 1996 por la ONU para procesar a los responsables de violar las leyes internacionales durante la guerra civil en ese país (1991-2002).

Holanda permitió el juicio en su territorio, pero la sentencia debe ser cumplida en otro país.

Reino Unido autorizaría, previa aprobación parlamentaria, que Taylor cumpla la condena en su territorio.

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