El ‘pimpineo’, un oficio condenado a la extinción

El ‘pimpineo’, un oficio condenado a la extinción

Para Jairo Moncada, el curso de panadería que recibió hace medio año es el as bajo la manga que tiene listo para el día en que su gasolina no sea la más barata y tenga que abandonar su tradicional oficio de pimpinero, tal como lo han hecho 1.800 personas en Cúcuta durante los últimos tres años.

18 de junio 2006 , 12:00 a. m.

Ese día parece que llegará pronto, pues la decisión de Venezuela de combatir la salida de combustible ilegal hacia Colombia y la inminente llegada de gasolina importada antes de que termine este semestre tienen en jaque a los 1.200 pimpineros que quedan, incluido Jairo. Asociarse es la única opción si quieren seguir en el negocio.

Por eso, aunque al comienzo le pareció extraño verse mojando y amasando harina para luego llevarla al horno, Jairo está convencido de que no le queda más que dejar el oficio con el que durante 15 años sacó adelante a sus siete hijos.

Él cree que será difícil organizarse como expendedores minoristas y mucho más formar parte de una estación de servicio o de un centro de acopio. Dice que eso solo lo pueden hacer los grandes inversionistas que tengan el dinero suficiente para pagar el combustible que llegará a Norte de Santander.

“Por más que uno quiera es difícil disponer, al menos, de un capital diario de 200.000 pesos para meterlo a un centro de acopio, y para recuperarlo pueden pasar hasta 15 días. Trabajaremos un día, ¿y el resto qué hacemos?, ¿descansar? Por eso creo que la importación acabará con el ‘pimpineo”, anticipa Jairo, a quien las ganancias se le redujeron en el último año de 80.000 a 25.000 pesos diarios.

‘Deben buscar otro oficio’ El alcalde de Cúcuta, Ramiro Suárez, explica que el ‘pimpineo’ ha venido decayendo y tiende a desaparecer, debido a las restricciones al contrabando que impone Venezuela. Eso, sumado a la importación de gasolina hará que el precio del combustible de los vendedores informales se dispare.

“Esa gente debe buscar otro oficio. Han trabajado en esto durante más de 35 años, pero ahora son muy pocos porque la gasolina para ellos está muy cara”, afirma Suárez, que hace dos años los carnetizó y les reguló su actividad en la calle para evitar que siguieran expandiéndose.

Desde el año pasado, algunos pagan una sobretasa del 6 por ciento del valor del combustible que vendan, muy por debajo del 19 por ciento que cobran los municipios por este concepto.

Francisco Arias, representante de la Cooperativa de Distribuidores de Combustible y Transportadores de la Frontera (Codisfrontera), una de las ocho que reúne al 80 por ciento de los ‘pimpineros’ de Norte de Santander, asegura que estar agremiados no les va a servir para nada.

Según Arias, el Gobierno colombiano solo utiliza a los vendedores informales de gasolina como trampolín para la importación, pero esta nos los favorecerá.

Ante esta perspectiva, Jairo Moncada dice tener sus días contados en la calle y ya se resignó a esperar que llegue la tan anunciada gasolina importada para tomar una decisión: “Si no puedo seguir en el negocio, me pondré a hacer pan o buscaré otro medio de subsistencia, porque a mi edad ya no me emplean en ninguna parte”.

EL GALÓN DE GASOLINA LEGAL COSTARÁ 1.900 PESOS MENOS Se prevé que el galón de gasolina importada oscilará en las estaciones de servicio entre 2.800 y 2.950 pesos.

El combustible nacional que abastece el departamento se vende actualmente a 4.700 pesos el galón, 300 pesos más que la de contrabando que expenden en la calle los llamados ‘pimpineros’.

Según Fendipetróleo, en mayo pasado se recaudaron 1.583 millones de pesos por sobretasa de gasolina colombiana en Norte de Santander.

Acción Social, Ecopetrol y la Cámara de Comercio de Cúcuta capacitaron a 420 ‘pimpineros’ en un programa de reconversión laboral. De allí salieron 25 proyectos productivos, para lo cual Ecopetrol destinó 360 millones de pesos como capital semilla. El proceso está suspendido .

Convenio para la importación sigue retrasado Una demora en la creación de cooperativas, que serán las encargadas de transportar legalmente la gasolina venezolana a Colombia, es la principal causa por la que no ha empezado el proceso de importación de combustible hacia Norte de Santander, según explicó el Ministerio de Minas y Energía. Julio César Vera, director de Hidrocarburos de esa cartera, dijo que tan pronto sea superado el retraso comenzará a regir el acuerdo binacional, cuyo proceso de importación lo hará Ecopetrol con la empresa Petróleos de Venezuela S.A., (Pdvsa). Se estima que inicialmente llegarán unos dos millones de galones.

Sin embargo, esa cantidad irá aumentando hasta llegar a los 6,2 millones de galones mensuales. El gobernador de Norte de Santander, Luis Morelli, dijo que el retraso afecta las finanzas de la región, porque deja de recibir dinero por el pago del impuesto a la sobretasa, ya que el combustible de contrabando se sigue vendiendo

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