Turbay contra Medellín, por la Contraloría

Turbay contra Medellín, por la Contraloría

'Si ho hay acuerdo de bancadas, se viola la ley' Carlos Medellín, un abogado del Externado con una especialización en derecho Público en la Nacional y otra en derecho administrativo en la Sorbona de París, fue Ministro de Justicia y ha sido elegido por la Corte Suprema de Justicia, como su candidato ante la Congreso de la República, para la Contraloría General. Tiene el respaldo de la dirigencia de Cambio Radical.

11 de junio 2006 , 12:00 a. m.

¿Cómo va su campaña para que lo elijan Contralor General de la República? Muy bien pero el Doctor Turbay comenzó primero y lleva ventaja.

¿Es difícil competir con él, un político de gran aceptación en el Congreso? El ha sido senador y representante. Esa es su casa. Es una persona que cae muy bien, no le conozco enemigos y todo el mundo dice que es muy simpático.

¿Es desigual la lucha? Hay que entrar a definir si hay un acuerdo macro de bancadas o no. Si hay un acuerdo de la coalición de gobierno, la elección va a ser fácil. Si eso no opera, si opera el menudeo y la negociación individual, pues será una elección distinta. Estaríamos hablando de 268 negociaciones, 102 en el Senado y 166 en la Cámara, en las cuales estoy seguro que al doctor Turbay le va a ir mucho mejor que a mí.

¿De qué depende que haya un acuerdo y se respete? De la solidez de los nuevos partidos y de sus jefes, y de que haya, por supuesto, una aceptación de los candidatos dentro de las bancadas, para lo cual es importante hacer ante ellos un debate y una exposición de lo que pensamos sobre la Contraloría, sobre el control fiscal, sobre el Estado, sobre la gobernabilidad. Pero si esto es con cocteles y con reuniones al estilo de la vieja política, yo ahí estoy en desigualdad de condiciones.

¿Se volvería a la vieja política si gana Turbay? No lo estoy diciendo de esa manera. Lo que digo es que hay dos formas de abordar el tema: una de fondo, sobre lo que es la Contraloría, y otra de forma, sobre negociación individual política, que podría convertirse en negociación de puestos o contratos.

¿Y en su opinión esto último es lo que esta pasando? No me consta; hay serios indicios de que así es. Pero aún faltan 2 meses para que se produzca la elección y la hará un nuevo Congreso, en el que hay gran renovación.

Dicen que Turbay será elegido con o sin acuerdo...

Sería un reto a la ley, la reforma política, que dice otra cosa. Falta el fallo de la Corte.

¿Existe el riesgo de volver a la vieja Contraloría? Sí, si no hay un acuerdo político grande y de bancada.

¿Para qué quiere ser Contralor? Soy un convencido de que la gobernabilidad y la fortaleza de las instituciones depende de que haya un control autónomo, independiente e imparcial, por parte de los organismos de control; si no se conservan esas características, la gobernabilidad, las instituciones y la democracia pueden estar en peligro.

¿Con usted habría un control autónomo e imparcial? Sí, señor.

¿Y con Turbay lo habría? Sí la Contraloría va a ser fruto de una negociación individual, se pierde la autonomía, la imparcialidad y la independencia.

¿Teme que eso ocurra? Regáleme otro tinto.

¿Qué tipo de relaciones deben tener Contralor y Gobierno? La Contraloría debe ser un organismo técnico de vigilancia, que dé garantías de imparcialidad. El Contralor no es un empleado del Gobierno.

Algunos creen que el funcionamiento de la responsabilidad fiscal ha sido débil. ¿Qué opinión tiene? Si por responsabilidad fiscal entendemos la función de recuperar los dineros perdidos por la corrupción a través de los juicios fiscales, a mí me parece que hay un problema: un juicio de responsabilidad fiscal por mil millones de pesos tiene en Colombia el mismo trámite que uno por 10 millones y eso no está bien; una cosa es un detrimento de un millón y otra cosa un detrimento de mil millones. Tiene que haber más fortaleza, más trabajo y mucha más investigación en las grandes defraudaciones. No nos podemos desgastar en las pequeñas; no es que no se haga, pero hoy no hay diferencia.

Hay que cambiar el procedimiento.

¿Qué tan grave sigue siendo la corrupción en el país? Aquí hay unas organizaciones criminales, verdaderos carteles de la corrupción, que operan al estilo de los carteles de la droga. Por eso la única forma de atacar la corrupción es aplicando la misma energía con la que hemos luchado contra estas organizaciones.

¿Y qué es lo que usted llama cartel de la corrupción? Organizaciones criminales dedicadas a eso. Básicamente en la contratación, en donde el sector privado y el público se vuelven uno solo. Aquí generalmente se habla de los funcionarios como los responsables. Es como si se afirmara que si no hay un particular que ofrezca o pida dinero, no hay corrupción. No hay que equivocarse. Este no es un tema solo para perseguir funcionarios públicos, sino a las dos personas involucradas en eso. La pública y la privada.

El actual Contralor puso en práctica el control de advertencia. ¿No es igual al control previo prohibido por la Constitución? Si se abusa del control de advertencia, se puede convertir en un control previo.

¿Un foco de corrupción es el manejo de las regalías? Probablemente. Y en términos generales, hay despilfarro. Y no se trata de intervenir en la autonomía regional, para decirles qué es lo que deben hacer y qué no, pero sí hay que advertir respecto de las prioridades y necesidades que tienen las regiones y las comunidades. Para eso, la Contraloría tiene un mecanismo objetivo que es el control de gestión y resultados.

¿Conoce usted las cifras sobre el déficit fiscal? Sí y me parece que no son tan buenas como dice el Gobierno. Hay un estudio preocupante de la misma Contraloría sobre el cumplimiento del presupuesto frente al gasto social y su relación con el déficit fiscal. Tengo entendido que los resultados no son buenos.

¿La Contraloría podría volver a ser un fortín político? No. Una representante a la Cámara me preguntó: "Doctor Medellín, ¿cuántos puestos tiene la Contraloría?". Le respondí: "De libre nombramiento y remoción, 120". Entonces me dijo: "Uuyy. eso no va a alcanzar". Y le comenté: "No se a qué se refiere, pero repartir la Contraloría entre los 268 parlamentarios no se debe hacer ni es posible hacerlo, porque las cuentas no cuadran". Entonces la representante concluyó: "Muy triste. ¡Entonces yo no se que va a pasar!".

LUCHA DESIGUAL ''Si la negociación es individual... estoy seguro que al doctor Turbay Quintero le va a ir mucho mejor que a mí”.

Carlos Medellín, candidato de la Corte Suprema.

'Aspiro a ser candidato de consenso'.

Julio Cesar Turbay Quintero, abogado javeriano con un postgrado en ciencia política de la Universidad de Nueva York y una maestría en Ciencias de Gerencia de la Universidad de Miami, es el candidato del Consejo de Estado.

¿Cómo va la campaña para que lo elijan Contralor? Soy optimista y veo que hay muchas posibilidades.

¿Está usted negociando la Contraloría? No. No he negociado nada, ni tengo necesidad de hacerlo. Estoy hablando, claro está, con cada uno de los electores que son los parlamentarios.

¿Cree que los parlamentarios pueden decidir autónomamente? Aspiro a ser un candidato de consenso. Los acuerdos que dicen que ya existen son conversaciones preliminares y no realidades inmodificables. Hasta ahora no se ha tomado ninguna decisión en firme. Incluso conozco una comunicación del Presidente del Directorio Conservador, Carlos Holguín, en la que le aclara a su bancada que él no ha firmado acuerdo alguno ni se ha comprometido.

¿Cree que hay una reacción parlamentaria sobre los acuerdos? El Congreso es celoso sobre su autonomía; desea ser atendido y no sentir que se toman decisiones sin consultarlo.

¿Aspira a ser candidato de qué sector, de qué partido? Aspiro a ser, cuando avance el proceso de selección, candidato de consenso.

Quienes apoyan su aspiración dicen que la mantendrán, con o sin acuerdo...

Yo ya soy candidato y no voy a retirar mi candidatura. No creo que los acuerdos políticos que se están realizando puedan hacerse a espaldas de los parlamentarios.

Quienes lo combaten dicen que elegirlo a usted sería regresar a los tiempos nefastos de politización de la Contraloría...

Aquí se trata de descalificar a la gente con argumentos acomodados. Si político es el que participa en un proceso electoral, los tres candidatos a la Contraloría cabemos dentro de ese concepto. La doctora Mery Luz Londoño participó en política como candidata a la Alcaldía de Cartagena y la derrotaron. El doctor Medellín fue candidato al Congreso y también lo derrotaron. Esas derrotas no les quitan su condición de políticos.

¿Cuál es su visión sobre la Contraloría? Tiene que luchar contra la corrupción y vigilar la contratación pública; la Contraloría tiene que ejercer sus funciones de control fiscal, como lo han hecho en forma ejemplar el contralor Antonio Hernández y su antecesor, el doctor Carlos Ossa, quienes, a propósito, también habían participado en la política.

¿Cómo piensa nombrar los gerentes de las contralorías regionales? La gran equivocación de la Contraloría es poner dirigentes políticos en las gerencias departamentales; deben ser funcionarios con un perfil técnico importante, para garantizar una eficiente gestión de control de los recursos.

Durante los últimos días se le ha visto en el Congreso, buscando apoyo de los parlamentarios. ¿Apoyo que pide a cambio de qué? A cambio de nada. Yo voy al Congreso a hacer política, porque es allí donde votan.

¿Cree que los parlamentarios van a terminar imponiéndolo como Contralor? Aspiro a ser elegido, no impuesto. Si hace una votación interna dentro de las bancadas, verá que tengo mayoría.

¿Usted informó al presidente Uribe sobre su aspiración? Sí, señor.

¿Lo apoyó? Ni yo temía que me vetara ni aspiraba a que me respaldara porque ese desgaste no le corresponde al Presidente; el Contralor debe ser un funcionario independiente que no tiene porque tener el visto bueno del Presidente.

¿Es partidario del control previo? No. El control previo fue superado para beneficio del país y del control fiscal; el control previo se prestó para muchas irregularidades, incluso para corrupción, y para establecerle unos mecanismos de estancamiento a la administración pública. Pero mire la Contraloría no puede convertirse simplemente, en una certificadora de desgracias.

¿Y el control de advertencia? De ninguna manera es equivalente y es un eficaz instrumento de control y vigilancia.

Algunos sectores políticos son sinónimo de manejos dudosos y de clientelismo. ¿A usted lo podrían acusar de pertenecer a ellos? Categóricamente no. Ser político no es sinónimo de corrupción. Carlos Lleras fue un hombre afiliado a la política y fue ejemplar Contralor. Mi nombre es el de una persona que ha participado en política como participó mi padre, y nadie nos podrá acusar jamás de ningún delito ó irregularidad.

Estoy orgulloso de mi nombre y me siento capaz para realizar una gran gestión.

¿El Contralor no debería ser de la oposición? El control fiscal no debe ser un control obstaculizador; debe ser ejercido para que haya participación, eficiencia, equilibrio y construcción y no puede ser un instrumento de oposición a un gobierno. Tampoco podría ser una Contraloría complaciente que no vea los errores de la administración.

Si es elegido, ¿qué sería lo primero que haría en la Contraloría? Buscaría la modernización de sus equipos y sus comunicaciones y un altísimo perfil técnico; el fortalecimiento del Sice, el sistema de información de contratación estatal.Además, buscaría una sistematización que permita a la comunidad tener suficiente y oportuna información sobre cada contrato. Y en tercer lugar, crearía veedurías ciudadanas para el control fiscal regional y local. La comunidad sabe que lo público es sagrado. Hay que armonizar las normas de control fiscal; hoy existen 62 contralorías, cada una con sistemas diferentes.

¿Cuánto hace que se prepara para ser Contralor? Con mucho juicio y estudio, desde cuando el Consejo de Estado me hizo el honor de designarme como su candidato. Pero vengo desde hace muchos años con la preocupación de que el control fiscal no es tan eficiente como debería ser, para bien del Estado.

¿Y cómo lo escogió el Consejo de Estado? Nos inscribimos 11 candidatos y nos dieron la oportunidad de hacer una presentación ante los magistrados sobre nuestra concepción de la Contraloría.

¿Y cómo votaron? Votaron 25 y me acompañaron 23. O sea que mi presentación no debió ser mala, ¿no le parece?.

NO CREE EN ACUERDOS ''El Congreso es celoso sobre su autonomía; desea ser atendido y no sentir que se toman decisiones sin consultarlo”.

Julio César Trubay Q., candidato del Consejo de Estado.

Opine www.yamidamat.com.co

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