“La pensión no se puede dividir entre dos compañeras permanentes”: Corte

“La pensión no se puede dividir entre dos compañeras permanentes”: Corte

La pregunta llegó a la Corte Constitucional: ¿Qué debe hacer una empresa cuando al morir uno de sus trabajadores su pensión es reclamada, de modo simultáneo, por dos mujeres que alegan ser las compañeras permanentes del causante o difunto? ¿Cuál de las dos tiene el mejor derecho para la sustitución pensional? (VER GRAFICO)

08 de junio 2006 , 12:00 a. m.

La respuesta la dio la Corte en una sentencia de tutela en la cual consagra no sólo la defensa de la monogamia en Colombia sino una tajante advertencia: “la ley no permite la existencia de simultaneidad entre compañeras, ni mucho menos la división de la pensión del causante entre éstas”.

“Puede concluirse -aseguró la Corte- que ni la legislación anterior, ni la vigente, contemplan la existencia de varias compañeras permanentes titulares del derecho a la sustitución pensional”.

“Es por ello -agregó la corporación- que el juez de conocimiento debe realizar un análisis probatorio dentro de la jurisdicción laboral para determinar, en los casos de debate, quién debe ostentar dicha calidad”. De todos modos, el derecho lo tiene quien acredite que hizo vida marital de hecho con el causante hasta su muerte.

Con estos argumentos, la Corte le respondió de manera negativa a una mujer que presentó una acción de tutela para reclamar por lo menos el 50 por ciento de la pensión de su compañero fallecido.

Ese porcentaje lo alegó al advertir que una segunda mujer, que dijo ser también compañera de su pareja, invocó la misma garantía. “Si somos dos compañeras entonces dividan la pensión por mitad", consignó la mujer en su petición ante los estrados judiciales. "No”, le respondió la Corte.

Así, el alto tribunal no sólo le negó la tutela sino que insistió en que la ley no contempló los casos de simultaneidad de compañeros permanentes.

"Omisión que podría atribuirse al hecho de que la unión marital de hecho se basa en una comunidad de vida singular", señaló la corporación.

El episodio sirvió a la Corte para pedirle al Congreso de la República complementar las normas legales vigentes sobre uniones maritales de hecho y régimen patrimonial entre compañeros permanentes.

Precisamente, según el Censo de 2005, en Colombia por cada matrimonio hay una unión libre o unión marital de hecho como la llama la ley. Así, de cada 100 colombianos, 24 tienen vínculo matrimonial y 27 viven en unión libre o están separados o divorciados, de acuerdo con el Dane.

Unos y otros criterios están contenidos en la providencia T-183 de 2006 expedida sobre ponencia del magistrado Marco Gerardo Monroy Cabra. El fallo lo aprobaron, además, los abogados Humberto Sierra Porto y Álvaro Tafur Galvis.

Sólo una unión marital de hecho En el fallo, la Corte dejó en claro que la familia, según la Constitución de 1991, se constituye sólo entre un hombre y una mujer. ¿Cómo? Por vínculos naturales o jurídicos o por su decisión libre de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de conformarla.

La Corte explicó la razón de ser del reconocimiento de las uniones maritales de hecho e indicó: “Las personas unidas entre sí (...) por la voluntad responsable de constituirla (a la familia), en los casos en que un hombre y una mujer se unen con la decisión de vivir juntos, tienen pleno derecho a conformar y desarrollar esta base de la sociedad, aunque no tengan entre sí vínculos de sangre ni contractuales formales, si llenan los requisitos de ley, su conciencia, sus costumbres o tradiciones, su religión o sus creencias”.

Según la Corte Constitucional la unión marital de hecho debe contar con dos características fundamentales, a saber: (i) debe presentarse una comunidad de vida y (ii) esta comunidad debe ser permanente y singular, es decir, no a las uniones múltiples.

Repartan la pensión por mitad El pronunciamiento de la Corte se produjo al confirmar un fallo de la Corte Suprema de Justicia y negar una tutela presentada por una mujer contra los jueces laborales que no le reconocieron la pensión de sobrevivencia de su compañero fallecido.

La Corte Suprema le negó el recurso porque, en su concepto, no existe tutela contra sentencias. La Corte Constitucional se apartó de esta tesis, dijo que sí hay tutela contra sentencias cuando hay arbitrariedad (vía de hecho) y negó la acción, pero por otros motivos.

En esencia, la peticionaria alegó que los jueces le violaron su derecho al debido proceso porque le otorgaron la sustitución a otra mujer que dijo ser también compañera permanente del mismo trabajador muerto y con quien éste tuvo dos hijos. Ella argumentó, por el contrario, que convivió con él 39 años y de su unión hubo otros seis hijos. Al morir, él era pensionado de una firma estatal. No obstante, al ir a la empresa a reclamar su derecho, ella se encontró con otras dos mujeres: una decía ser compañera permanente y otra la esposa.

Ante la reclamación de las tres mujeres, la compañía no se pronunció y dejó la posibilidad de acudir a la justicia ordinaria para determinar cuál de las tres personas tenía el derecho de sustitución.

En últimas, al estudiar el caso, el juez le reconoció el derecho de sustitución pensional a la otra mujer que acreditó, de manera efectiva, la afiliación de beneficiaria en calidad de compañera permanente hecha por el propio empleado. Incluso, ella adjuntó un documento en el que éste autorizó al representante legal de la firma entregarle las mesadas pensionales.

¿Y qué pasó con las otras dos personas reclamantes? Quien dijo ser la esposa sobreviviente no aportó prueba alguna de convivencia, mientras que la otra compañera permanente -la de la tutela- acreditó las afiliaciones hechas a seguridad social pero antes de que su pareja adquiriera la pensión de jubilación. Por eso, ella dijo: “Si somos dos compañeras entonces dividan la pensión por mitad”.

El juez le dijo que no y tampoco le concedió la pensión porque en dichos registros el empleado aún no disponía de su pensión de jubilación.

Por ese motivo, ella decidió acudir a la acción de tutela para que le ampararan sus garantías. En su opinión, ella también cuidó al causante y, en consecuencia, ostentaba el título de compañera permanente y por ello la pensión debía ser dividida.

No a la coexistencia de dos sustituciones En la sentencia T-183 de 2006, la Corte precisó, en cuanto al punto del derecho a la sustitución pensional: “No es posible la coexistencia de dos sustituciones, una en cabeza de la compañera permanente, y otra en la cónyuge”.

Para explicar con más detalle el tema, la Corte dijo, en el mismo fallo, que en una oportunidad en el 2005 estudió el caso de dos mujeres que se disputaban el derecho a la sustitución pensional de un causante (difunto).

Esas mujeres, relató el alto tribunal, iniciaron procesos separados ante distintos jueces, lo cual produjo como resultado dos sentencias que reconocían a cada una la totalidad del derecho.

Por eso, la Corte Constitucional tuvo que anular lo actuado, acumular los dos procesos y ordenarle al juez que determinara cuál de las dos tenía el derecho.

“Se concluye entonces -afirmó la Corte- que la Constitución y la jurisprudencia protegen la familia constituida por la decisión libre de un hombre y una mujer de constituir una comunidad de vida permanente y singular, y, en consecuencia, no están contempladas las parejas múltiples”.

En la sentencia, la Corte indicó que la Ley 797 de 2003 reguló en forma expresa en el Artículo 13 los casos de simultaneidad de personas con derecho a la sustitución pensional (esposa (o) y compañera (o) permanente), pero no lo relativo a la existencia de dos compañeras o compañeros permanentes.

De todos modos, dijo el alto tribunal, el legislador respeta el concepto de la singularidad de la unión marital de hecho. "En este sentido, -explicó la Corte- en los casos de convivencia simultánea en los últimos cinco años, antes del fallecimiento del causante entre un cónyuge y una compañera o compañero permanente, la beneficiaria o el beneficiario de la pensión serán la esposa o el esposo".

La Corte recordó, además, que según la Ley 797 de 2003 en caso de que la pensión de sobrevivencia se cause por muerte del pensionado, el cónyuge o la compañera o compañero permanente sobreviviente, deberá acreditar que hizo vida marital con su pareja hasta su muerte y convivió no menos de dos años continuos con anterioridad a su deceso.

En principio, el lapso de convivencia continua era de cinco años, pero la Corte lo dejó sin efectos (sentencia C-1094 de 2003) en el entendido que el término es de dos años, siempre y cuando la relación conyugal o marital de hecho se haya iniciado con posterioridad al momento en que el causante empiece a ostentar la calidad de pensionado.

La Corte Constitucional explicó, además, que la existencia de la unión marital de hecho se establece -según la reforma de la Ley 979 de 2005- por cualquiera de los siguientes mecanismos: “1. Por escritura pública ante Notario por mutuo consentimiento de los compañeros permanentes. 2. Por Acta de Conciliación suscrita por los compañeros permanentes en centro legalmente constituido. 3. Por sentencia judicial, mediante los medios ordinarios de prueba consagrados en el Código de Procedimiento Civil, con conocimiento de los Jueces de Familia de primera instancia”.

"La Corte Constitucional defiende la monogamia en Colombia y advierte que la pensión de un trabajador fallecido no se puede dividir”.

24 Por ciento de los colombianos que viven en pareja tienen vínculo matrimonial

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