En memoria de su guerrero azteca

En memoria de su guerrero azteca

Apenas despidió a su nuera y se sentó a leer el periódico, tres soldados estadounidenses irrumpieron en su casa de Escondido, California, el 23 de marzo de 2003. –Buscamos a la esposa del soldado Jesús Suárez del Solar –dijeron los militares con voz profunda. –No está, salió a la escuela. ¿Pero qué le pasó a mi hijo? –preguntó desesperado Fernando Suárez del Solar mientras tiraba el periódico al piso. –Su hijo es un héroe. Falleció anoche en el campo de batalla en Irak –respondió uno de los soldados, al tiempo que le alargaba un papel.

05 de junio 2006 , 12:00 a. m.

En el escrito, Suárez leyó tal vez la frase más cruel de su vida: “el soldado Jesús Suárez del Solar murió por un disparo en la cabeza por fuego enemigo en combate”.

No lo podía creer. “Apenas tenía 18 meses en el Ejército. En agosto iba a cumplir sus 20 años. Era mi único hijo varón”, recuerda hoy este mexicano de 50 años y con tres hijas de su fallido matrimonio, mientras se toca su bigote tupido y clava la mirada al piso como tratando de olvidar los momentos que siguieron.

Porque lo que tuvo que vivir un año después lo llevó a ser hoy uno de los pocos latinoamericanos que se dedican a rechazar la guerra en Irak y a impedir que más latinos mueran en ese conflicto.

Tras la verdad de la muerte Suárez, de madre colombiana, creó y lidera el Proyecto Guerrero Azteca por la Paz, en honor a su hijo quien fue el segundo latino en morir en Irak, después de un guatemalteco.

Por eso abandonó su trabajo como cajero de una tienda y, a nombre del Proyecto, lleva tres años dictando charlas en escuelas de Estados Unidos y ha recorrido Latinoamérica para contar su historia.

Actualmente está en Medellín gracias a una invitación de la Red Juvenil, una Ong que agrupa a jóvenes objetores de conciencia.

“Después de la muerte de mi hijo, el Ejército me impidió que viera el cadáver pues había quedado desfigurado – recuerda Suárez mientras exhibe la foto de su hijo en un fondo azul y con el uniforme de marine –. Pero me opuse y apenas destape el ataúd vi que su rostro estaba bien.

Desde ese momento, Suárez quiso saber la verdad. Por eso, con ayuda de un periodista norteamericano que trabajaba en Irak y que lo contactó, se fue en diciembre de 2003 hacia el desierto de Dwyunia, al sur de Bagdad.

“Me contó que no había sido fuego enemigo sino que pisó una mina que días antes habían tirado aviones norteamericanos”, explica.

Pero en vez de demandar al Ejército norteamericano, este hombre quiso honrar la memoria de su hijo de otra manera. Por eso, regresó a su país y comenzó a contar su experiencia.

Luego llegaron donaciones y la idea de crear el Proyecto Guerrero Azteca por la Paz para dar a conocer su mensaje y dar becas a jóvenes latinos.

En marzo pasado, junto a tres jóvenes ex militares de origen latino, Suárez caminó entre Tijuana (México) y San Francisco (E.U.), unos 388 kilómetros, en rechazo a la guerra en Irak.

“También quiero en Colombia propagar un mensaje de no a las minas antipersona para un país que ya debe estar harto de tanta guerra”, concluye.

.

"Quiero en Colombia propagar el mensaje de paz y de no a las minas antipersona para un país que ya debe estar harto de tanta guerra".

Fernando Suárez del Solar, padre de soldado muerto en Irak.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.