BARBARIE DEL ELN EN CHOCÓ

BARBARIE DEL ELN EN CHOCÓ

Eran las 7 de la noche del jueves y un bus de pasajeros avanzaba por una de esas difíciles carreteras del Chocó. Iba de Tadó a Pereira. De pronto, se escuchó un estruendo. Poco a poco, las llamas fueron consumiendo el automotor. Algunos no pudieron escapar al fuego, y los que intentaron salir se encontraron con las balas de los guerrilleros que habían planeado el ataque.

20 de agosto 1994 , 12:00 a.m.

Sólo dos mujeres sobrevivieron. Cuenta Luz Gabriela Castro que ella y su cuñada María Mosquera dormían cuando sintieron el estallido. Las mujeres alcanzaron a tirarse por la puerta de adelante y se ocultaron debajo de una tubería que estaba al lado de la carretera. Esperaron a que pasara lo peor y luego salieron.

El ataque de la guerrilla del Eln había dejado sin vida a 11 civiles y a ocho militares.

Más tarde, el comandante de la VIII Brigada, coronel Gustavo Mantilla Ortiz, anunció una investigación para averiguar por qué los militares estaban en el bus.

Pero el comandante del Ejército, general Hernán José Guzmán, dijo que cuando no hay forma de movilizarse, estos pueden transportarse en el medio que quieran .

El pésimo estado de la carretera, el mal tiempo y la difícil situación de orden público hicieron que las 19 víctimas del atentado de la guerrilla en el Chocó tuvieran que permanecer tiradas en la carretera alrededor de 15 horas, sin que nadie pudiera llegar a realizar el levantamiento de los cadáveres.

Como si fuera poca la tragedia en la que murieron estas personas -posiblemente un sacerdote, entre ellas-, en la solitaria carretera de la región conocida como la Provincia del San Juan, la tarea de levantamiento de los cadáveres, su identificación y necropsia también fue dispendiosa y difícil, debido a la precariedad con que trabajan los funcionarios de la salud del Chocó.

Según el coronel Luis Humberto Castro Patarroyo, comandante del Departamento de Policía Chocó, el atentado ocurrió el jueves a las 7 de la noche, en el sitio Gingarabá, entre los corregimientos de Mambú y Guarató, vía Pereira- Istmina.

El informe oficial dice que en el vehículo de servicio público iban 21 pasajeros, entre ellos ocho militares: un subteniente, un suboficial y seis soldados adscritos al Batallón San Mateo de la Octava Brigada, destacado en Tadó. El atentado, según Castro, fue cometido por una cuadrilla del Eln.

El automotor pertenecía a la empresa Flota Occidental de Pereira y estaba identificado con el número interno 340. No obstante, las directivas de la compañía se mostraron renuentes a dar explicaciones acerca del número de ocupantes y la ruta que cumplía.

Tampoco informaron sobre el número de la placa y acerca de la presencia de los soldados aseguraron que no tenemos ningún tipo de control en ese sentido .

De acuerdo con el coronel Castro Patarroyo, tras asesinar a los 19 pasajeros, los guerrilleros sacaron los cuerpos del bus y los incineraron. Por ello, hasta ayer en la tarde, en Tadó, las labores de identificación de las víctimas era difícil.

La lluvia, otro enemigo El alcalde de Tadó, Luis Antonio Mosquera Agualimpia, informó que en el atentado murieron Daniel Collazos y su mujer Leslia Andrade Perea, una pareja de profesores de esa distante localidad chocoana que habían viajado a Pereira con el propósito de que le realizaran varios exámenes médicos a la señora Andrade. Los dos dictaban clases en la escuela rural de Corcovado, un corregimiento ubicado a seis kilómetros de Tadó.

Desde el sitio del atentado fueron trasladadas al centro de salud de Tadó, Luz Gabriela Castro Rentería, una mujer de 25 años con siete meses de embarazo, y María Eneyda Mosquera Pino, de 27. Las dos mujeres presentaban heridas producidas por esquirlas de granada, impactos de arma de fuego y quemaduras de segundo grado.

En el centro asistencial fueron atendidas por dos médicos y un grupo de enfermeras, pero no pudieron ser remitidas inmediatamente a Quibdó pues para viajar a la capital chocoana se debe realizar un recorrido por carretera hasta la población de Yuto, a unos 35 kilómetros de Tadó, y luego embarcarse en un planchón por el río Atrato, que sólo funciona hasta la 6 de la tarde.

Unicamente hacia las 8 de la mañana de ayer, Luz Gabriela pudo ser remitida al Hospital San Francisco de Quibdó, en tanto que María Eneyda se quedó en Playa de Oro.

El alcalde de Tadó dijo que un destacamento del batallón San Mateo de Pereira llegó ayer a las 8 de la mañana y se desplazó inmediatamente al sitio. Sin embargo, el mal estado de la vía y las lluvias constantes impidieron que las tropas y las demás ayudas se desplazaran con rapidez al lugar. La lluvia sólo cesó hacia el mediodía del viernes. Para viajar de Tadó hasta Playa de Oro, donde ocurrió el atentado, son 35 kilómetros de distancia y uno se demora por lo menos tres horas , dijo Mosquera.

El alcalde agregó que se vieron obligados a solicitar a las directivas del hospital San Francisco de Quibdó el envío de médicos legistas y equipo para poder realizar las necropsias y otras diligencias legales. Sin embargo, la Policía de Tadó informó al directivo del centro de salud que muchas de las víctimas habían sido trasladadas por vía aérea a Santa Cecilia, población de Risaralda limítrofe con el Chocó.

El alcalde de Tadó se mostró sorprendido y consternado por el atentado de la subversión, toda vez que las poblaciones chocoanas se destacan por ser pacíficas. Voceros del Ejército informaron que los cuerpos de los militares muertos serían trasladados a Pereira, mientras los civiles al municipio de Puerto Rico (Risaralda).

NOS DABA MIEDO MIRAR: LUZ GABRIELA Mi cuñada, María Eneyda Mosquera Pino, y yo veníamos dormidas en el bus y cuando sentimos el traquetazo, abrimos los ojos, y vimos que estábamos prendidas. Nos tiramos por la puerta de adelante y nos escondimos debajo de una tubería que hay a un lado de la carretera. Esperamos que pasara todo y salimos .

Así relata Luz Gabriela Castro Rentería, una de las dos sobrevivientes, el momento del atentado guerrillero contra un bus que se dirigía de Istmina a Pereira. Luz Gabriela, de 25 años, había salido el jueves de su residencia en el corregimiento de Playa de Oro, en Tadó, hacia Santa Cecilia (Risaralda), en donde tendría la revisión de su séptimo mes de embarazo.

Según Luz Gabriela, ni ella ni su cuñada María Eneyda, vieron cuando los soldados abordaron el bus. Al subir no vimos a los soldados, fue más adelante que nos despertamos y miramos que ellos estaban ahí. Tampoco vimos a los guerrilleros, ellos no estaban dentro del bus .

Tras el atentado, Luz Gabriela fue llevada al Hospital de Tadó con heridas en un glúteo, el seno izquierdo y la pierna derecha y de esquirlas de granada en diferentes partes del cuerpo. Su cuñada María Eneyda sufrió lesiones en la mano izquierda, fractura del tabique nasal y varias heridas por esquirlas.\ Con la voz cortada y entre quejido y quejido por el agudo dolor de sus heridas, Luz Gabriela dice: yo no sé si se salvó más gente. Cuando mi cuñada y yo salimos de la tubería no volvimos a mirar para allá, porque nos daba miedo que alguien nos saliera al paso .

Ella, su esposo y su cuñada viven de sacar oro. A veces que nos va bien sacamos hasta cinco mil pesos, otras veces no sacamos nada. Hace como 15 días mi marido se fue para Zaragoza, porque aquí la cosa está muy dura, de todas formas él quedó de regresar . Las tres hijas del matrimonio están en Quibdó.\ Al mediodía de ayer Luz Gabriella fue trasladada de Tadó al Hospital San Francisco de Asís de Quibdó. Su cuñada se fue para Playa de Oro a recuperarse de las lesiones y el miedo.

ELN COBRA FUERZA El Eln, el grupo guerrillero que dinamitó el bus de pasajeros en el sitio Ingarabá, tiene tres frentes con cerca de ochenta insurgentes en Chocó. Además, hay presencia de las Farc y el grupo Francisco Caraballo.

La comisión Che Guevara y los frentes Benkos Biotto y Hernán Jaramillo eran hace 18 meses los grupos más desprestigiados del Eln y no contaban con más de cuarenta hombres.

El primer problema por el que pasaban era el de las inclemencias del tiempo. Los grupos estaban conformados en más del 90 por ciento por guerrilleros de otras partes del país que no estaban acostumbrados al calor inclemente y a las intensas lluvias.

Lo que les daba a esos tres frentes un bajo perfil era su casi nula posibilidad de recolectar dinero. Eran los grupos más pobres y, por lo tanto, sus guerrilleros estaban en condiciones de hambre y mala dotación.

Entonces, el mando central decidió recoger el dinero de todos los frentes y ditribuirlo en forma equitativa y, además, envió un grupo de guerrilleros bien entrenados para reforzarlos.

Al frente Benkos Biotto, que opera entre el sur de Chocó y Risaralda, le atribuyen el asalto al bus.

Un poco más al norte, en el centro del departamento, se encuentra el frente Hernán Jaramillo. La comisión Che Guevara, especie de unidad móvil, está en el sector oriental en límites con Antioquia y Risaralda.

En Chocó no se recuerda un ataque de guerrillero de esta magnitud. Siempre había atraído la atención de los analistas el hecho de que ni la gran riqueza aurífera, que hasta la década del 70 tuvo el Chocó, ni la miseria de sus habitantes habían suscitado una agresiva presencia guerrillera como en otras zonas del país.

En los últimos días habían surgido comentarios, entre los habitantes de Quibdó y de los otros veinte municipios, acerca de que de pronto algo grave iba a ocurrir, pues era evidente que la guerrilla había aumentado su presencia.

La zona de influencia del grupo Benkos Biotto, el posible autor del atentado, es, principalmente, los sitios Playa Oro, el Tabor, Mumbú, Guarató y Santa Cecilia.

Benkos surgió a finales de 1993 y está integrado en su mayoría por negros que proclaman las reivindicaciones de las negritudes. Su nombre es tomado de un príncipe africano impulsor del movimiento cimarrón colombiano.

A este grupo se le atribuye la quema de un bus de la empresa Arauca, el 15 de agosto, en la vía Tadó-Pereira.

Anuncian investigación El comandante de la VIII Brigada, coronel Gustavo Mantilla Ortiz, dijo que pudo ser un error el uso del bus de servicio público y que ello será investigado. Los soldados masacrados por la guerrilla cumplían con labores de patrullaje en esa zona limítrofe de Risaralda y Choco, porque hace días otros vehículos también fueron blanco de la subversión , precisó el alto oficial.

Entre tanto, el comandante del Ejército, general Hernán José Guzmán, dijo que los miembros de esa institución están autorizados para desplazarse en el medio de transporte que deseen. El Ejército -aseguró- puede transportarse en el medio que quiera siempre que no haya transporte oficial. Inclusive en un bus de servicio público .

El alto oficial llega hoy en la mañana a Armenia para enterarse en detalle de lo ocurrido y para vigilar la investigación..

En el sitio del atentado fueron levantados 22 cadáveres que fueron llevados en bolsas de poliétileno a Pereira. Solo han sido identificados seis: el subteniente Mauricio Rocha Becerra, de Bogotá y el sargento primero José García Sabala. Así mismo, los civiles Daniel Collazos y Leslia Andrade, Jairo Mosquera, Elpidio José Perea Murillo. Entre los muertos estaría un sacerdote de ese municipio.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.