Secciones
Síguenos en:
MATILDE DIAZ

MATILDE DIAZ

Con ella se rememoran los tiempos de la Bella época , los bailes en los clubes, los inicios de la radio y los programas en vivo en Colombia. La época de las canciones con letra y melodía. Nacionalista ante todo, siempre ha defendido el folclor y los artistas colombianos hasta el punto de no compartir el hecho de que se tengan que regalar para poder actuar.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
21 de enero 1993 , 12:00 a. m.

Esa fue la razón principal para que desde hace varios años se retirara de los escenarios y se dedicara a su segundo esposo, Alfonso Lleras Puga, y al cuidado de sus mascotas: perros, canarios, una lora y un turpial. Su pasión por los animales es tal, que incluso ha participado en concursos caninos.

La música que ella cantaba, ya poco se escucha en las nuevas emisoras: Carmen de Bolívar, San Fernando, Salsipuedes, Prende la vela o Borrachera.

Matilde Díaz, una mujer que nació en Icononzo (Tolima), ha estado siempre rodeada de música. En sus años de estudiante no era buena para las matemáticas, pero llevaba la batuta en las actividades musicales de su colegio y de la parroquia.

Por ese motivo, su familia que siempre la apoyó la envió con su hermana, Elvira, a Bogotá. Así comenzó, junto al maestro Emilio Sierra y la llamada rumba criolla.

El mismo maestro Sierra se encargó de introducir al dúo Las Hermanitas Díaz , en las emisoras de radio y darlas a conocer. Se volvieron tan famosas que hasta el presidente Alfonso López Pumarejo asistía a sus ensayos en la Radiodifusora Nacional. Elvira se casó, pero Matilde mantuvo a flote su tenacidad y continuó con su música por otra parte.

Sin embargo, por esos días no todo eran partituras musicales. Trabajó como actriz de radioteatro y fue locutora radial. Mas seguió en la lucha y se presentó a una audición para cantar en la orquesta de Lucho Bermúdez. De inmediato fue aceptada. Curiosamente, la canción que interpretó, Veneno de los hombres, nunca fue grabada.

Desde entonces su recorrido ha sido bastante largo: estuvo en la Orquesta del Caribe, bajo la dirección de Lucho Bermúdez, con quien contrajo matrimonio y tuvo su única hija, Gloria María (compositora y artista); en Cuba se unió a la orquesta de Ernesto Lecuona y más tarde se lanzó como solista con gran éxito. También hizo dúo con Celia Cruz, su vieja amiga.

La historia con Celia se inicia en 1952 en el cabaré Sans Souci de La Habana, cuando Matilde Díaz y Lucho Bermúdez festejaban una fiesta nacional cubana. Desde entonces, no hay semana en la que no se dejen de hablar.

Esta mujer, cuyo recuerdo reciente más grato fue el nombramiento por parte de la Alcaldía de Cali como hija adoptiva de la ciudad, cumple cincuenta años de vida artística. Po eso, el Teatro Libre de Bogotá ha organizado un homenaje en el que se encontrarán de nuevo Celia Cruz y Matilde Díaz en un escenario, para ofrecer un concierto de sabor: canciones con letra, pero sobre todo con historia, al cual la cantante cubana llegará con cinco días de anticipación para aclimatarse a la altura.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.