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¿Qué hacer con la generación N?

¿Qué hacer con la generación N?

Hoy, Pedro, como cientos de niños colombianos de la generación net (N), jugó game boy por la mañana mientras esperaba el bus del colegio y habló por celular durante los recreos. En la ruta de regreso a casa escuchó música en el iPod, luego llegó a ‘chatear’ con sus amigos y buscó información en Internet para hacer las tareas. (VER INFOGRAFÍA: ¿CÓMO EL CEREBRO 'CAMBIA EL SWITCH')

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
30 de abril 2006 , 12:00 a. m.

Este niño bogotano de 12 años calcula que está conectado a estos aparatos tres horas al día, una cantidad de tiempo que no es muy alta si se compara con el promedio de seis horas y media diarias a las que los jóvenes de 8 a 18 años están expuestos a medios electrónicos, en Estados Unidos, según un estudio hecho en el 2005 por Kaiser Family Foundation.

Con este grado de ‘conexión’, en sus cerebros se producen cambios de actividad en ciertas zonas cuando pasan de un aparato electrónico a otro (ver recuadro). Así lo asegura un estudio hecho por el equipo de Jordan Grafman, jefe del Instituto Nacional de Enfermedades Cerebrovasculares y Desórdenes Neurológicos, en Estados Unidos.

Sin embargo, los científicos no han establecido qué consecuencias puede traer este fenómeno en niños como Pedro. Él, por las noches, sentado frente a la pantalla del televisor y con la sola ayuda de sus pulgares, se sumerge en un juego de video en el que inventa acrobacias para marcar goles al estilo de Ronaldinho, el astro brasileño del fútbol, y, a la vez, habla sobre su afición virtual.

“A veces me da pereza hacer deporte, pero también los videojuegos se vuelven aburridos”, afirma este estudiante de quinto grado mientras evita un gol con una estirada al palo izquierdo. Sus padres lo dejan disfrutar de los videojuegos dos horas, los fines de semana, y le permiten estar conectado solo si ha hecho las tareas.

También navega en Internet, investiga en la enciclopedia Encarta, ‘chatea’, oye música en el iPod y juega game boy. “Uno hace rápido las tareas para seguir jugando –explica–. Así rinde más”.

Cómo funciona la mente ¿Es posible para los jóvenes de hoy hacer tantas tareas electrónicas a la vez? De acuerdo con Grafman, puede parecer que un niño es capaz al mismo tiempo de ‘chatear’, quemar un CD y hacer su trabajo del colegio; pero lo que sucede es que cambia rápidamente de tareas en lugar de procesarlas simultáneamente. “Uno hace más de una cosa, pero las ordena y decide cuál de ellas hacer en un momento determinado”, señala Grafman.

El neurólogo Guillermo Ardila, de la Universidad Nacional, coincide en ese concepto: “Parece que hacen cosas simultáneas, pero no –explica–. En la medida en que se repite el movimiento y se automatiza, este baja la condición de consciente para volverse automático y por eso no ocupa la corteza cerebral (la de la conducta, el pensamiento y el lenguaje directo)”.

Todo indica que la habilidad para procesar cosas simultáneamente tiene límites. “Cuando la gente realiza uno o más trabajos relacionados, al mismo tiempo o alternando rápidamente entre ellos, los errores se incrementan”, dice David E. Meyer, director del Laboratorio del Cerebro, Cognición y Acción de la Universidad de Michigan (E.U.). “No se puede pensar al tiempo en la declaración de renta y leer un ensayo, así como no es posible hablar de dos temas a la vez”, añade Meyer.

Lo que es incierto es hasta qué punto es buena la exposición permanente de los niños a la tecnología. “Ese estímulo, bien orientado, es la base de la rehabilitación; pero cuando se hace de manera repetitiva e indiscriminada puede generar modificaciones y adaptaciones que no son necesariamente buenas”, indica Ardila.

‘No puedo parar’ Rodolfo Llinás, director del Departamento de Fisiología y Neurociencia de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York, aborda el tema del abuso de la tecnología en su libro El cerebro y el mito del yo. “Lo que debemos temer es la posibilidad de que, con mejores formas de comunicación con los demás, la interacción con el mundo externo deje de parecernos atractiva… La realidad virtual sería la palanca más adictiva de cuantas conocemos hoy”, afirma.

La misma preocupación asalta a Blanca Patricia Ballesteros, de la facultad de psicología de la Universidad Javeriana e investigadora del proyecto ‘Análisis de las prácticas de juegos de suerte y azar, de destreza y suerte y habilidad en niños, niñas y jóvenes de Bogotá’. “Muchos menores nos decían: ‘yo empiezo y no puedo parar’. Lo único que les hace detenerse es la sensación de que los dedos de las manos se les duermen”, afirma.

Incluso ya se ven casos extremos. Annie de Acevedo, psicóloga de niños y jóvenes, observa que a su consulta llegan pacientes de 16 años con “síndrome de abstinencia psicológica” frente a la tecnología. “Si no están frente a un computador sudan, no se pueden concentrar en nada más, caminan de un lado a otro y se angustian”, cuenta. Los niños de hoy tienen cada día más acceso a la tecnología y su manera virtual de divertirse ha reemplazado juegos al aire libre como ‘la lleva’ y ‘ladrones y policías’, que marcaron a generaciones anteriores.

PROS DE LA TECNOLOGÍA - Con ella, los niños tienen acceso a una gran cantidad de información y conocimiento.

- Las posibilidades de la comunicación les permiten tener amigos en muchas partes.

- Aprenden a usar bien la tecnología y a aprovechar su potencial, no solo a nivel laboral.

- Adquieren habilidad manual y coordinación en los dedos.

- Tienen facilidad para analizar información visual.

CINCO SUGERENCIAS PARA LOS PADRES 1- Acompañe a sus hijos cuando empiezan a conectarse y a ‘chatear’, para que luego ese uso no sea indiscriminado.

Establezca reglas claras y límites de tiempo de conexión a estos aparatos según los cuales los niños se rijan.

2- Dé ejemplo. Limite su tiempo frente al televisor y al computador. La culpa de que haya menos momentos en familia también es la adicción de los padres a la pantalla –no es solo de los niños–.

3- No deje que los aparatos lo alejen de sus niños. Converse con ellos, disfrute de almuerzos familiares, léales cuentos antes de dormir y organice viajes en el carro en los que no haya, por ejemplo, iPod.

4- Busque los aspectos buenos, como las formas innovadoras en que sus hijos se adaptan a la tecnología. Imagine cómo esta puede servir para mejorar el aprendizaje de los niños y su relación con ellos.

5- No sea ‘regañón’. Cada generación cree que los más jóvenes van por un mal camino. Sus hijos necesitan su interés; no comentarios desinformados.

Fuentes: Annie de Acevedo, Redpapaz y ‘Time’.

HAGA CUENTAS - 90 por ciento de los estudiantes entre 5 y 17 años usan computadores en Estados Unidos.

- Casi el 97 por ciento de los estudiantes de ese país, de 12 a 18 años, usan Internet.

- 74 por ciento de los adolescentes estadounidenses conectados a Internet ‘chatean’.

Fuente: Microsoft.

82 % de los niños que cursan hasta séptimo grado, en Estados Unidos, están conectados a Internet, según la investigación Pew Internet and American Life Project.

''Debemos temer la posibilidad de que, con mejores formas de comunicación, la interacción con el mundo externo deje de parecernos atractiva”.

Rodolfo Llinás, científico

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