ANTIOQUIA Y BOGOTÁ: MUEREN 14 CRIMINALES

ANTIOQUIA Y BOGOTÁ: MUEREN 14 CRIMINALES

La delincuencia común recibió ayer un duro revés luego de dos operaciones policiales que culminaron con la muerte de 14 personas, vinculadas a organizaciones de secuestradores y asaltantes de bancos. En Antioquia, diez integrantes de una banda de secuestradores fueron abatidos por la Unidad Antiextorsión y Secuestro (Unase) en una frustrada acción de rescate de Maribel Arias Oyola, esposa de un empresario de televisión, quien, según la Policía, fue asesinada por sus captores.

29 de noviembre 1991 , 12:00 a. m.

La operación se realizó a la una de la mañana en una finca situada en cercanías al municipio de Carmen de Viboral, a 50 kilómetros de Medellín. Los delincuentes asesinaron a la víctima y abrieron fuego contra las autoridades cuando se percataron de su presencia en la zona.

En Bogotá la Policía Metropolitana y el F-2 dieron muerte a cuatro miembros de una banda de asaltantes de bancos durante una persecución que se inició luego del atraco al Banco de Colombia de la zona industrial.

Los agentes realizaron una intensa cacería al grupo de ladrones que, tras consumar el asalto, se dividió en tres grupos para abandonar el lugar.

Cuatro ladrones de bancos murieron ayer luego de una espectacular persecución iniciada por la Policía, tras el atraco a la sucursal del Banco de Colombia de la Avenida de las Américas con carrera 43.

A las 12:15 del día seis hombres que se desplazaban en dos taxis y un vehículo particular ingresaron a la entidad bancaria y, tras amenazar de muerte a empleados y usuarios, empacaron en dos bolsas negras cuatro millones de pesos.

Segundos después uno de los asaltantes tomó las bolsas, salió de la entidad bancaria y subió a un taxi Renault 9, con matrícula SF 2320 afiliado a la empresa Radio Taxi Aeropuerto, y emprendió la fuga hacia el oriente de la ciudad.

Mientras tanto otros dos hombres salieron de la entidad y corrieron hacia la calle 15 con carrera 44 donde subieron a un automóvil Mazda en el que huyeron hacia el occidente de la ciudad.

Un cuatro delincuente, identificado como Samuel López Arias, salió de la entidad, subió al taxi Fiat, placas SC 7050 de la empresa Tele Coper, para iniciar la fuga por la carrera 43 hacia el sur de la ciudad a tiempo que los dos hombres restantes salían corriendo hacia el vehículo.

En ese momento dos unidades de reacción de la Policía Metropolitana y el F-2 que patrullaban el lugar observaron a los dos hombres cuando, armados, corrían hacia el taxi en movimiento.

Cuando los policías intentaron hacer el pare a López, éste bajó del taxi e hizo una ráfaga de disparos con una subametralladora Ingram contra la patrulla.

Los otros dos delincuentes alcanzaron a correr sesenta pasos y fueron dados de baja cuando hicieron varios disparos de revólver contra los uniformados.

Entre tanto, la patrulla del F-2 iniciaba la persecución al conductor del taxi Renault 9 que, tras percatarse de los disparos, hizo un viraje a la derecha por la carrera 42 para dirigirse a la calle 13.

La Policía informó que, al parecer, el delincuente debía recoger a los ocupantes del otro taxi en la carrera 43 con calle 13 en donde abandonarían el Fiat de la empresa Tele Coper.

Cuando el vehículo de servicio público llegó a la calle 13 los agentes secretos abrieron fuego contra el vehículo, luego de continuos disparos al aire para que el conductor detuviera la marcha.

El delincuente, al verse acorralado por las autoridades, empezó a arrojar el dinero por la ventanilla para que los transeúntes que pasaban por el lugar se lanzaran a la calle y obstruyeran el vehículo policial.

Sin embargo, los agentes subieron al andén y, tras advertir a gritos a los peatones que despejaran la vía, prosiguieron en la persecución del delincuente.

Entonces uno de los impactos hizo blanco en uno de los neumáticos del taxi y otro alcanzó al delincuente cuando el vehículo llegaba a la carrera 43 con calle 13. Allí, el hombre tomó su pistola 9 milímetros, sacó una de las bolsas con el dinero, la acomodó bajo el brazo y descendió del vehículo.

El delincuente cruzó la avenida en dirección al sur, bajó por la calle 12 e ingresó a la cigarrería El Imán, donde cayó muerto.

Luego de la acción, la Policía de Bogotá frustró otro asalto en la Avenida Rojas con calle 57, detuvo a José Miguel Olarte Pardo y Carlos León Muñoz y recuperó un millón de pesos.

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