Secciones
Síguenos en:
Hubo vida en medio de la muerte

Hubo vida en medio de la muerte

SOBREVIVIENTES EN LA MONTAÑA Cuando Carlos Rodríguez vio bajar a su esposa y a sus seis hijos por la montaña, pegó un salto, corrió y cargó a su hija pequeña, que apenas tenía una picadura en el rostro. Se veían cansados y con la ropa embarrada, pero habían sobrevivido a cinco días de miedo y muerte. (VER INFOGRAFÍA: FUERON 20 DERRUMBES EN 22 KILÓMETROS. AQUÍ LOS MÁS DRAMÁTICOS)

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
17 de abril 2006 , 12:00 a. m.

Minutos antes, hacía el mediodía de ayer, Rodríguez lloraba frente a esa montaña revolcada de la vía a Buenaventura.

Se sentía sin esposa y sin hijos, pero cuando ya no tenía esperanzas, como si fuera un milagro, ellos brotaron por un desfiladero de la vereda Bendiciones. Caminaban entre 19 sobrevivientes que hasta ese momento figuraban en la lista de unos 31 desaparecidos tras una seguidilla de deslizamientos.

Lidia Cruz, esposa de Rodríguez y madre de cuatro de sus hijos, contó que estaban desde hace 15 días a cinco horas selva adentro, junto al río Aguasclaras. El Miércoles Santo sintieron que el mundo se acababa. Ella, una minera oriunda del Putumayo, pero que conoce estas montañas, guió a sus familiares, entre ellos 12 niños, a lo alto de un cerro.

Nunca los dejó pensar en morir. Improvisaron un refugio con plásticos y hojas. No se podían mover porque llovía y la tierra se volvió pantano.

“Esperamos a que cambiara el tiempo. Mi hermana Elisa y mis hijos mayores nos ayudaron con los más pequeños”, cuenta Lidia, quien teme que más arriba hayan muertos y desaparecidos.

Por unos instantes, mientras abrazaba a su familia, Carlos Rodríguez fue feliz ayer, en medio del monstruoso remezón de la naturaleza.

VALLECILLA PERDIÓ SU ÚNICO HIJO Agripino Vallecilla madrugó ayer a implorar que le rescataran a su hijo y a su sobrina sepultados en el kilómetro 42 de Buenaventura a Cali.

Sentado en un barrizal que cubría restos de una casa,Vallecilla oraba despacito porque tenía la esperanza de que los dos niños estuvieran vivos en otra parte.

Tres máquinas pesadas empezaron a moverse en ese cañón de la vereda Bendiciones, taponado por unos 20.000 metros cúbicos que arrastraron 20 casas y una tractomula; y donde el río Dagua mordió la carretera.

Contaba que a la hora del remezón ellos estaban con su suegra Lucely y su esposa Leonor Grueso, quienes salieron heridas, pero sobrevivieron.

La remoción de tierra en busca de los dos cadáveres se prolongó cuatro horas. Jan Carlos Vallecilla, de 6 años, y su prima segunda Ingrid Yurani, de 4, quedaron en un cuarto. Una retroexcavadora los encontró juntos.

Vallecilla, de 31 años, dice que su hijo era lo más lindo de su vida. El niño había llegado el martes a casa de su prima a pasar vacaciones, “No sé si tendré otros hijos, pero él era mi niño”, decía y lloraba.

A dos kilómetros de allí, Alexánder Viveros intentaba por su cuenta rescatar a su hija Alexandra, de 22 meses, atrapada debajo de barro, piedras y pedazos de una vivienda.

Allí también murió Plutarco Potes, suegro de Viveros. Este último logró salir con su esposa Sandra, de 17 años.

Potes ya fue sepultado, pero Viveros, desconsolado, removía ayer tierra con una pala. Decía que sacar a la niña era la única manera de dejarla que se fuera para el cielo.

UNA VÍA DE ALIVIO Por la deteriorada y estrecha carretera de Anchicayá y El Queremal (ver gráfico) una caravana de 600 carros pequeños pudo llegar ayer a Cali. La protegió el Batallón de Alta Montaña. El viernes habían cruzado 190 automóviles por esa antigua carretera, que implica cinco horas más de viaje. Invías informó que la meta es dar paso, por un carril, por la Vía al Mar. Pero esto es aún incierto, porque las montañas siguen inestables y los ríos están revueltos.

DUPLICAN PRECIOS EN BUENAVENTURA El puerto empezó a sentir la especulación. El plátano, la papa y la yuca duplicaron su valor mientras que la libra de carne pasó de 3.500 a 5.000 pesos.

Las motos se convirtieron en un medio para viajar por la zona del desastre, pero las autoridades restringían el paso para cientos de viajeros que iban o venían.

La Sociedad Portuaria Regional calcula que podrá seguir almacenando mercancía pro otras dos semanas. Las pérdidas para toda la economía superan los 3.500 millones de pesos diarios.

Más de 600 camioneros se armaban de paciencia y valor para pasar las penurias. Uno de ellos era Carlos Balanta, cuya tractomula quedó volcada por la avalancha del Miércoles Santo.

“Dios y la naturaleza me dieron otra oportunidad de vivir y por algo será”, decía el conductor.

Recuerda que eran las 5:30 a.m., e iba hacia Cali con un contenedor de 20 toneladas.

“Llovía y sentí que venía algo oscuro. El carro se me fue de lado y se volcó en la cuneta. Gracias a Dios que cayó por el lado contrario”, narró este padre de cinco hijos.

ALERTA ROJA EN MUNICIPIO DE CUNDINAMARCA En Antioquia, organismos de socorro declararon la alerta amarilla en los municipios de Caucasia y Nechí y alertaron del peligro al que están expuestos los pueblos aledaños a los ríos Cauca y Magdalena ante posibles crecientes de los próximos días.

En Tolima, el río Magdalena registró un aumento de nivel y tiene en máxima alerta a las poblaciones de Honda y Flandes.

Este río también anegó varios sectores de La Dorada (Caldas), principalmente los barrios Corea, Buenos Aires y Bucamba. Allí, el nivel del cauce sobrepasó los 5 metros de altura según mediciones que hizo la Alcaldía.

En Cundinamarca, en Puerto Salgar, se decretó la alerta roja en la ribera.

En Facatativá, las lluvias se mantienen y continúan las labores de desagüe.

Según la Cruz Roja, en lo que va del año 43.225 personas han sido afectadas por el invierno en todo el país, a las que se suman las 50 mil de Norte de Santander, mil de Buenaventura y otros casos.

50 MIL PERSONAS INCOMUNICADAS Más de 50 mil habitantes de siete municipios de Norte de Santander se encontraban anoche incomunicados por derrumbes en varios tramos de la vía que los comunica con Cúcuta, la capital.

Las poblaciones aisladas eran Santiago, Gramalote, Lourdes, Villa Caro, Salazar de Las Palmas, Arboledas y San Cayetano.

Sin embargo, para hoy se prevé la apertura provisional de la carretera.

En Santander, la emergencia ambiental tuvo que ver con el desbordamiento de los ríos Magdalena y Carare que inundaron unas 900 hectáreas sembradas con maíz, plátano y yuca en zona rural de los municipios de Simacota, Cimitarra, Puerto Parra y Puerto Wilches.

En Barrancabermeja, el nivel del río Magdalena alcanzó los 4,60 metros, 10 centímetros por encima del nivel de desbordamiento establecido por las autoridades ambientales. Allí, la Defensa Civil estima que los predios de unas 1.800 familias están en riesgo de inundación.

En Puerto Wilches, al occidente del departamento, el río también superó su cota máxima e inundó tres barrios.

AVISTARON TRES CUERPOS DE MILITARES - Han ubicado 29 cadáveres. 26 han sido rescatados. Ayer era difícil el acceso al cañón del río Dagua, en donde se avistaron 3 cuerpos de militares.

- La misión de Carlos García era llevar un marrano que quedó en su finca destruida por la avalancha. Les iba a pedir a unos vecinos que se lo cuidaran.

- Con todo su desconsuelo, Alexander Viveros llegó con una pala a levantar el barrizal donde cree que está sepultada su hija Alexandra, de 22 meses.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.