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Cae el más buscado de la Cosa Nostra

Cae el más buscado de la Cosa Nostra

Bernardo Provenzano, de 73 años y jefe histórico de la mafia siciliana, en paradero desconocido desde hace más de 40 años, fue detenido ayer cerca de Corleone (Italia), el pueblito donde nació.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
12 de abril 2006 , 12:00 a. m.

La Policía lo descubrió siguiendo la pista de un paquete de ropa limpia que su mujer le hizo llegar a través de sus colaboradores.

Los investigadores vieron cómo una mano recogía la muda de ropa, a través de una puerta entornada. Lo encontraron desarmado, en un viejo caserón, sentado en una habitación de paredes desconchadas, con tres crucifijos al cuello y una máquina de escribir.

Provenzano, uno de los asesinos más sanguinarios de la historia reciente, no opuso resistencia: “Sí, soy Bernardo Provenzano”, dijo.

El procurador Antimafia, Piero Grasso, se congratuló por la noticia y aseguró que el mafioso había estado siendo protegido durante años por un sector de la clase dirigente y empresarial de la isla.

También dijo que la captura del capo podría crear una inestabilidad en la Cosa Nostra, y traducirse en un baño de sangre entre bandas hermanas. “Ha caído el mito de que la mafia es invencible”, dijo por su parte Guiseppe Pisanu, ministro de Interior.

Cuando Provenzano fue introducido en prisión en Palermo (capital administrativa de Sicilia), una multitud lo increpó a gritos de “¡Bastardo!” y “¡Disonore!” (deshonor).

Un hombre discreto Su captura fue imposible durante décadas, como quiera que Provenzano escapaba horas antes de que diesen con su refugio. Ningún sistema tecnológico había bastado para apresarlo, pues desconfiaba de los teléfonos y se comunicaba por carta. La única fotografía que se conocía de él era de 1958: la de un muchacho arreglado para ir a misa.

Durante todos estos largos años vivió escondiéndose en casuchas miserables, sin lujos, asistido por sus colaboradores, desplazándose de un lado a otro cada tres días.

Casi siempre se trasladaba de noche, para cambiar de escondrijo o medicarse.

Estaba enfermo y acudía periódicamente a clínicas privadas para hacerse una diálisis. En el 2003 se descubrió que se había operado de la próstata en Marsella (Francia), utilizando un pasaporte falso.

Desde las sombras, escribía con un lápiz, en una caligrafía de semianalfabeta, las órdenes que han regido la asociación criminal más famosa de la historia. Después, hacía una bolita con sus mensajes y los deslizaba por debajo de una puerta para no ser visto.

Está considerado el más brutal y despiadado del famoso “trío de los Corleoneses”, que se hizo con el control de la Cosa Nostra en los años 60.

Su ascenso al poder fue por métodos non sanctos: asesinó a sus jefes. Sus dos amigos no corrieron mejor suerte. Calogero Bagarella fue acribillado en 1969, en presencia de Provenzano. Toto Riina fue detenido en 1993. Desde entonces, era el único, aunque invisible, máximo jefe de la Cosa Nostra Ahora, este hombre canoso y de aspecto inofensivo tendrá que responder por sus crímenes.

ITALIA CELEBRA ''La Cosa Nostra pierde a su jefe indiscutible y el Estado consigue una victoria decisiva contra el crimen y el terrorismo’.

Giuseppe Pisanu, ministro del Interior

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