Secciones
Síguenos en:
¿Dolor de espalda?

¿Dolor de espalda?

Una generación de colombianos está creciendo con la columna vertebral torcida y con inusuales dolores cervicales y lumbares causados por la falta de educación en los buenos hábitos posturales y la carga agobiante de libros y perendengues que ponen sobre sus espaldas los colegios. No se trata de la escoliosis o curvatura anormal de la columna que se presenta al inicio de la pubertad y durante el rápido desarrollo de la adolescencia. Tampoco es la secuela de deportes extremos y de abusos contra la que se creen preservados los cuerpos jóvenes. Es una afección producida por el desgano con que se maneja el espinazo en edades tempranas, vacunadas contra mamonas advertencias maternales como “siéntese derecho”, “no se jorobe” y “manténgase firme”.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
07 de abril 2006 , 12:00 a. m.

Con una carga desmedida de objetos, chicas y muchachos se desplazan a sus colegios convencidos de que la moda del morral, que los libra del oso peludo de llevar una maleta de ruedas, los salva también de lesionarse la espalda.

Y no sé cuál de los dos propósitos sea más inadvertido: si para los establecimientos, el adecuado uso de los casilleros o lockers o para el Ministerio de Educación, la pedagogía de la salud y el cumplimiento de una norma que determina no gravar a los alumnos con una carga que supere un porcentaje de su peso.

En todo caso, con lo uno o con lo otro, los niños y los jóvenes son otro lado del gran problema que tienen los colombianos con su espalda y que vale la pena mencionar hoy en el “Día Mundial de la Salud”. Así lo reporta diariamente el aumento de incapacidades laborales por este concepto, la multiplicación de consultas a los ortopedistas y especialistas en columna y el crecimiento preocupante de sesiones de fisioterapia destinadas a paliar lumbalgias, problemas discales y lesiones en las vértebras.

Todos ignoran lo elemental hasta que un dolor punzante los obliga a mirar para atrás. Y a prestar atención a la forma como se sientan y se paran, a no ver televisión ni manejar consolas de video juegos como si fueran lombrices, a saber levantar objetos, a no cargar pesos con presunciones de hombre increíble y a mantener rutinas de ejercicio para fortalecer los músculos de la espalda, que de paso endurecen la cola, que hoy es tan importante como la cara.

El computador y su uso masivo son tan recientes, que sólo hasta ahora se está propagando la disciplina que hace valer tanto saber manejarlo, como tener una postura y unos hábitos correctos para usarlo. Aprender a sentarse, realizar descansos oportunos y una verdadera cultura ergonómica son respuestas tardías pero inevitables a una oleada de dolores de espalda, problemas metacarpianos y otros padecimientos, que están obligando a las empresas a prestar atención a la adecuada disposición de los puestos de trabajo, antes que vérselas con costosas incapacidades y el desperdicio de muchas horas laborales.

Manejar la carga es uno de los puntos clave. Por eso comencé con los morrales abusivos que soportan las espaldas de los escolares. Las personas que se dedican a cargar, porque es su trabajo, deben ser advertidas sobre los riesgos que corren, y de los cuales no están a salvo únicamente por el uso de los cinturones abdominales, fajas o soportes de espalda. El Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional de los Estados Unidos entrevistó entre 1996 y 1998 a 9.377 trabajadores de 160 almacenes de ese país que utilizaban el adminículo casi a diario. No encontró evidencia que permitiera recomendar su uso para prevenir lesiones y dolores de espalda. Sugirió el implemento de programas ergonómicos enfocados en el rediseño del puesto y de las tareas de trabajo, para reducir los peligros del descuido.

Hay que trabajar mucho previendo los riesgos prioritarios, físicos y ergonómicos, porque los trastornos músculo-esqueléticos prevalecen entre las enfermedades ocupacionales. Y en cuanto a los alumnos, dotémoslos de un peso mental y de una contextura moral. Eduquémoslos en el cuidado de su cuerpo. Y quitémosles esa carga de encima o se nos van a torcer los pelados.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.