Luis Macas, el ‘Evo’ del Ecuador

Luis Macas, el ‘Evo’ del Ecuador

Luis Macas Ambuludi se graduó de incumplido el 11 de octubre de 1989, cuando dejó plantado al presidente francés Francois Mitterrand, en una visita que el mandatario realizó al Ecuador.

26 de marzo 2006 , 12:00 a.m.

En aquel entonces, Macas, nacido en junio de 1950 en la comunidad de los saraguros (perteneciente a la nacionalidad Kichwa, asentada en Loja, al sur, en la frontera con Perú) era el vicepresidente de la naciente Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) y un joven ideólogo que con su ímpetu marcó el rumbo de la organización.

Esa impuntualidad, que con el paso de los años lo ha caracterizado, no obstó para que Macas fuera elegido en 1990 presidente de la Conaie.

Y mucho menos impidió que en las últimas dos semanas este hombre, de pantalón a las rodillas, saco negro, cushma (camisa blanca) y sombrero de paño, haya puesto en serias dificultades al gobierno de Alfredo Palacio. Es el líder del bloqueo que llegó a paralizar a 10 de las 22 provincias, en protesta por las negociaciones de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con E.U. y contra la permanencia de la multinacional petrolera Oxy.

“Macas es el gran taita”, dice a EL TIEMPO el analista y director del Instituto Latinoamericano de Investigaciones Sociales (Ildis), Alberto Acosta, para quien este líder es hoy el punto de referencia del movimiento indígena.

“Es muy trabajador, disciplinado, que se compromete con las bases, y gracias a su visión y dirigencia ha logrado varios reconocimientos para los indios ecuatorianos”, asegura Humberto Talahua, coordinador de Pachakutik, brazo político de la Conaie.

De niño, Macas fue muy inquieto. En las mingas (trabajos comunitarios) lideraba la preparación de chicha y comida y a los 16 años fue nombrado secretario de una organización saraguro conformada por su padre, Manuel Macas.

Antropólogo y ministro Lo demás vino con el tiempo: doctor en antropología, lingüística y Jurisprudencia; docente de la universidad de Sevilla (España); director del Instituto Científico de Culturas Indígenas del Ecuador; rector de la Universidad Intercultural de la Nacionalidades y Pueblos Indígenas Amawta Was (Casa del Saber); congresista; ministro de agricultura durante el gobierno de Lucio Gutiérrez y tres veces presidente de la Conaie (1990-1993, 1993-1996, 2005-2007).

No todo ha sido color de rosa para Macas. Ha tenido altibajos. Un confuso lío legal por haber girado cheques sin fondos lo llevó a la cárcel.

Y su acercamiento al ex presidente Lucio Gutiérrez lo confrontó con varias organizaciones. De su participación de ocho meses en el gobierno de Gutiérrez, la Conaie salió completamente dividida y debilitada.

Sus opositores resaltan su gran capacidad de liderazgo, pero también su inconstancia y su proverbial impuntualidad.

Otros van más allá, y piensan que Macas no es el hombre para unir a los indígenas porque representa una “línea dura y etnocentrista”, como lo afirma Marco Murillo, dirigente de la Federación de Indígenas Evangélicos (Feine): “Si bien es un líder histórico, también ha tenido dificultades para articular con otros movimientos y su visión no acoge nuevas generaciones”.

El Gobierno también apuntó sus baterías contra él. El secretario de Comunicación, Enrique Proaño, le restó autoridad moral para oponerse al TLC, pues formó parte de las primeras negociaciones de este como ministro de Gutiérrez. No faltan especulaciones sobre sus intenciones de llegar a ser vicepresidente.

‘Pisar el poncho’ Pero ya es un hecho consumado que con esta movilización de más de 5.000 indígenas, en este momento suspendida temporalmente, Macas rescató gran parte de la influencia del movimiento.

“Macas ha retomado nuestra presencia política y esperamos que tenga la suficiente sabiduría y capacidad para conseguir la unidad”, dice Pedro de la Cruz, dirigente de la Federación de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras.

“Carajo, no nos vamos a dejar pisar el poncho”, dijo Macas en su discurso de posesión el 14 de enero del año pasado. Y a fe que lo ha cumplido.

Ahora vive y disfruta de su nuevo cuarto de hora a toda velocidad. Por eso, el miércoles pasado salió presuroso del lujoso hotel Sheraton rumbo a la sede del Episcopado ecuatoriano, donde a mitad de semana esperaba que la Iglesia mediara con el Gobierno.

En la puerta se encontró con el corresponsal de CNN en Ecuador y una disculpa salió de su boca. Fiel a su fama, lo había dejado plantado en una cita para una entrevista.

PROMESA DE INDÍGENA Luis Macas, al posesionarse en la Conaie, 2005.

Nos dicen que los indios solo sirven para tumbar gobiernos, compañeros (...) Cada vez que sea necesario hay que tumbarlos. Y no temamos, compañeros. Y lo vamos a hacer hasta que se instaure la verdadera democracia”.

LO QUE QUIEREN LOS INDÍGENAS No negociar ni firmar el TLC con E.U., por considerar que perjudica sus intereses.

Convocar una consulta popular para que el pueblo decida si quiere o no el TLC.

Rescindir el contrato con la multinacional petrolera Oxy, a la que se le acusa de violar la Ley.

Nacionalizar el petróleo ecuatoriano, su principal producto de exportación.

Convocar una Constituyente para “refundar el país”.

Reconocimiento de la pluralidad cultural de Ecuador.

Crear las condiciones para que a la Presidencia llegue un indígena.

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