Se lanza el hombre-colibrí

Se lanza el hombre-colibrí

Conector es un hombre-colibrí. Si se le mira bien, en las ilustraciones (no se deja tomar fotos) que se han hecho de él, tiene una máscara de la que sólo sobresale su largo pico, para no ser reconocido ni por los demás seres alados. Y tiene una característica: como su nombre lo dice, conecta cosas, sobre todo músicas.

23 de marzo 2006 , 12:00 a.m.

Tiende puentes entre el pop y la nueva era, el rock y la música andina, le suma algún gong oriental, sonidos tribales, un poco de electrónica y coros de cantadoras. Conector puso su voz en tres de sus 11 canciones y alternó con Andrea Echeverri.

Cantar no era su idea. Cuando comenzó con el álbum, este músico-colibrí quería hacer un trabajo instrumental. Pero no pudo resistirse a la tentación de incluir voces.

Y Andrea Echeverri aceptó incluso hacer hasta los coros más humildes.

Algunas de las canciones de Conector tienen coros tan cortitos que le daba pena con los artistas decirles que vinieran a cantar pedacitos. Pero Andrea está pa’ las que sean.

De hecho, músicos que llegaron buscando a la cantante de Aterciopelados (la cantadora Martina Camargo, célebre por su participación en Alé Kumá, y Noél Petro ‘El Burro Mocho’) terminaron haciendo voces para el proyecto.

Conector les dio las pautas de lo que quería decir en sus canciones y ellos, al grabar, improvisaron. Mejor dicho, cantaron lo que les salió del alma en canciones como Damaquiel, la primera del proyecto en salir a la radio.

De paso, animaron al hombre-colibrí a entonar algunas. Y le quedaron bien.

Reacio a mostrar su propia voz y su cara, Conector explica que quiso hacer “un disco en el que el mensaje es más importante que el mensajero”.

Por lo mismo, no le vino nada mal que Julieta Venegas, en una visita que hizo a Colombia, colaborara también. Conector, con su estrella para invitar a cantar, le mostró las voces guías que había hecho Andrea y la cantante mexicana puso su granito de arena.

Vale la pena escucharlo, es un álbum de sonidos agradables. Una canción, Altísimo, cuenta la historia de un pajarito blanco que sobrevuela los barrios bogotanos: Restrepo, San Victorino, Teusaquillo, La Esmeralda, Matatigres. Y la música refleja su paso.

SALE EL DISCO Héctor Buitrago vive en un sexto piso. Y aún en plena ciudad despierta cada mañana oyendo el canto de los pájaros. “Es un alivio en el ambiente tan denso de Bogotá”, quizás por eso escogió el pájaro como símbolo y personaje de este disco.

Le pasó lo mismo que a Andrea Echeverri cuando hizo un disco como solista.

Compuso canciones que no cabían en Aterciopelados. Por eso produjo Conector.

Y ahora que el hombre-pájaro es libre de llevar su música a los oyentes, él se concentra en el próximo álbum de Aterciopelados. Un grupo que sigue unido a pesar de los proyectos individuales.

Por qué dejar que Conector ponga la cara solo. “Me gusta estar un poco en la sombra –agrega Héctor–. Así ha sido con Aterciopelados. Andrea es la voz y la imagen. Y hay también algo de timidez”.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.