INDUSTRIALIZACIÓN Y PLAN DE DESARROLLO

INDUSTRIALIZACIÓN Y PLAN DE DESARROLLO

El Plan de Desarrollo de este gobierno, recientemente presentado a la opinión pública, y que lleva por título La Revolución Pacífica, es en muchos sentidos una ruptura clara con principios que habían sido fundamentales en los planes anteriores. El inmenso valor del documento se halla, entre otras cosas, en la honestidad y precisión con que se presentan de manera explícita los diagnósticos sobre la situación del país, y las fallas de las políticas que tradicionalmente se han venido siguiendo. A pesar de su extensión (683 páginas, excluyendo ecuaciones), esta es una lectura obligatoria para los interesados en entender la filosofía y los propósitos que animan al presente gobierno. Ante la imposibilidad de tratar, aunque sea someramente todos los aspectos del plan, quiero comentar en esta columna uno de los puntos en que el documento trata de apartarse con mayor decisión de sus predecesores: el relacionado con el tema de los sectores líderes. El plan es absolutamente preciso en negar la

24 de noviembre 1991 , 12:00 a. m.

Todo el énfasis se pone sobre las denominadas áreas horizontales (vías, salud, comunicaciones, educación, medio ambiente, etcétera), que benefician de manera general al conjunto de la economía. En este sentido, el plan no contempla la existencia de un sector líder, como por ejemplo lo fue la vivienda en los gobiernos de Pastrana y Betancur, o las obras públicas en el de Turbay.

Afortunadamente para el país, esa filosofía de la neutralidad no se lleva a un desarrollo pleno en todas las políticas económicas del presente gobierno. De ser así, el plan tendría que estar propiciando una estructura arancelaria o del CERT completamente plana, en la cual las materias primas, los bienes intermedios o de capital, y los bienes finales, gozaran todos de la misma protección o del mismo subsidio. Hacer esto, sin embargo, sería un suicidio, dada la dura realidad de la economía mundial. En una reciente reunión organizada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en la ciudad de Washington, con la asistencia de muy distinguidos académicos de América del Norte y del Sur, quedó ampliamente en claro que los términos del intercambio si muestran en las últimas décadas, y cada vez con más fuerza, una tendencia en contra de los bienes primarios y de las manufacturas basadas en tecnologías maduras, denominados genéricamente en inglés Commodities. En ese sentido, el problema es aún peor que el señalado desde los años 50 por la CEPAL.

En otras palabras, el país que no busque profundizar el contenido de ciencia y tecnología de los bienes y servicios que ofrece al mercado internacional, se verá forzado a recibir precios cada vez menores por sus exportaciones, y cada vez más altos por sus importaciones.

En su pureza ideológica, nuestro flamante plan no enfrenta las realidades del comercio y la economía mundiales, a pesar de que se abstiene de llevar la teoría de la neutralidad a sus últimas consecuencias, como sí lo han hecho primero Chile y ahora Bolivia, y posiblemente el Perú, al establecer aranceles absolutamente planos y al eliminar los subsidios de exportación.

Esa dualidad que se trasluce en el plan viene también permeando nuestra política económica internacional. Los esfuerzos de integración en zonas aduaneras y mercados comunes no se pueden entender en un contexto diferente al de promover la industrialización en un mercado ampliado. En cambio, una política indiscriminada de libre comercio con cualquiera que la proponga, ya sea Estados Unidos o Centroamérica, es el corolario lógico de estrategias basadas en el concepto de la neutralidad, con aranceles bajos y planos.

La falta de claridad del gobierno sobre estos temas se viene traduciendo, entonces, no solamente en su Plan de Desarrollo, sino también en los esfuerzos inconexos y contradictorios de su política económica internacional, con grave daño para ambos. Se necesita una definición.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.