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EL EVANGELIO A TRAVÉS DEL ARTE

EL EVANGELIO A TRAVÉS DEL ARTE

Entre misas y horas nocturnas en su taller reparte su tiempo el padre Francisco Eduardo Toro, párroco de la capilla la Niña María del Barrio Zúñiga de Envigado, quien ha realizado obras como la Virgen de La Candelaria, de la Estación Parque de Berrío del Metro; un mosaico sobre los misterios del rosario, en la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Itagí y esculturas de la Madre Laura y el Padre Marianito.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
10 de julio 2005 , 12:00 a. m.

Entre misas y horas nocturnas en su taller reparte su tiempo el padre Francisco Eduardo Toro, párroco de la capilla la Niña María del Barrio Zúñiga de Envigado, quien ha realizado obras como la Virgen de La Candelaria, de la Estación Parque de Berrío del Metro; un mosaico sobre los misterios del rosario, en la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Itagí y esculturas de la Madre Laura y el Padre Marianito.

Este párroco nacido en Salgar, pero criado en Envigado, sintió desde pequeño su vocación sacerdotal y artística, mezcla que comenzó desde su bachillerato en el Seminario Menor de Medellín. Entre sus estudios figuran el Seminario Mayor, donde se ordenó en 1972, una especialización en pintura y arte sagrado dictada por un benedictino catalán; otra en iconografía paleocristiana en el Instituto de Arqueología Paleocristiana de Roma (Italia) y un curso sobre figura humana, en el Instituto de Bellas Artes de la misma ciudad.

Trabaja técnicas como la escultura en bronce a la cera perdida, modelado en arcilla y talla en madera, además del dibujo, la aguada y el mosaico; pero sus preferencias son el dibujo y el modelado en arcilla.

Entre sus obras se encuentran cuatro esculturas de Cristos desnudos, que están distribuidos en el Museo de Arte Religioso de Santa Marta, su residencia y algunas colecciones particulares. Aunque reconoce que estas obras causaron una reacción negativa por parte de un obispo, el padre reitera que sólo buscaba mostrar como el Señor asumió la humanidad nuestra totalmente y como esa humanidad está llena de santidad.

El arte no es pecado.

"Existen personas eclesiásticas y no eclesiásticas que son moralistas, que piensan que no hay pecado si las figuras están cubiertas, pero que si están destapadas hay pecado. Creo que el arte nunca se puede mirar desde el punto de vista del pecado, sino que hay que mirarlo desde el punto de vista de una creación y esa creación une al artista con Dios, quien no creó al hombre vestido sino desnudo, tanto que todos salimos desnudos del vientre".

A pesar de esa opinión adversa, el párroco continuó con su labor y, aunque su temática no se basa en el desnudo, reconoce que lo ha estudiado bastante, y aclara que es obediente con los obispos. Dice que si tiene necesidad de expresarse por medio del arte, debe escuchar un llamamiento que viene por vocación y el cual no puede frustrar.

"Pintar la figura humana desnuda es una meta que debe proponerse todo estudiante de arte, porque es allí donde se resume toda la naturaleza, todo lo que se ve, porque llegar a dominar en términos de dibujo la anatomía humana es llegar prácticamente a una meta de mucha perfección".

Aunque asegura que a mucha gente le parece difícil que mezcle dos actividades como evangelizar y pintar, considera que las mejores predicaciones las realiza desde la pintura, más que desde la palabra, y recuerda que mucha gente lo busca porque sus vidas han cambiado, a partir de la observación de un rostro de Cristo que él mismo pintó, en la Iglesia de la Santa Cruz de Alcalá.

De igual manera, cree que con su trabajo artístico puede llegar a catequizar más que sus compañeros sacerdotes, quienes se limitan a la hora o media hora que tienen para predicar, mientras que su obra de día y de noche está hablando.

"Espero llegar a comunicar y evangelizar más con el trabajo escultórico o pictórico que pueda hacer, porque pintar y esculpir es como la esencia misma de mis capacidades.

Por otro lado, lo que busco es comunicar quien es el Señor y evangelizar por medio de la imagen, con la cual se puede leer con más posibilidad de entendimiento que con las mismas palabras", concluye.

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