ANTE EL ENORME Y CRECIENTE DÉFICIT FISCAL SUBEN IMPUESTOS A LA GASOLINA EN E.U.

ANTE EL ENORME Y CRECIENTE DÉFICIT FISCAL SUBEN IMPUESTOS A LA GASOLINA EN E.U.

Aunque el presidente George Bush insistió durante su campaña que no habría más impuestos, tuvo que echar atrás su promesa y aceptar un nuevo apretón del cunturón a los norteamericanos, para poder disminuir el déficit fiscal. La medida hace parte del acuerdo logrado entre el Gobierno y los líderes del Congreso norteamericano para recortar el gasto público, que unidas a los recaudos por nuevos impuestos permitirán reducir el déficit fiscal en 500.000 millones de dólares durante los próximos cinco años.

03 de octubre 1990 , 12:00 a. m.

La firma del acuerdo, cuya negociación se inició hace cinco meses, evitó que desde el lunes, al comenzar el año fiscal de 1991, se hicieran drásticos recortes en el gasto público como establece la Ley Gramm-Rudman de equilibrio presupuestario.

El compromiso incluye un aumento de 134.000 millones de dólares de los ingresos del Estado en concepto de impuestos, la mayor parte procedentes de la gasolina y una reducción del gasto público de 182.000 millones, incluído un recorte de 67.000 millones en gastos defensa.

Durante el año fiscal 1991 el desequilibrio presupuestario se verá reducido en 40.000 millones de dólares.

De no haberse alcanzado un acuerdo, los expertos calculaban que el déficit hubiese podido superar los 250.000 millones a finales del año próximo.

Bush, una de cuyas promesas electorales durante la campaña presidencial de 1988 fue la de no subir los impuestos, se lamentó por el incremento pero afirmó que era esencial para reducir el déficit.

Es equilibrado, es justo, y desde mi punto de vista es lo que los Estados Unidos de América necesitan en este momento de su historia, dijo el mandatario norteamericano.

La subida de los impuestos de la gasolina, aseguró, ayudará a reducir la dependencia de Estados Unidos del petróleo extranjero.

La reducción del déficit fiscal norteamericano, que este año podría sobrepasar los 200.000 millones de dólares, es uno de los mayores desafíos a los que hace frente la economía de Estados Unidos, especialmente tras el estallido de la crisis del golfo Pérsico y la consiguiente subida del precio del crudo.

La enorme cuantía del déficit norteamericano fue citada como uno de los principales factores de incertidumbre en torno al futuro de la economía mundial por varios ministros de Finanzas durante la asamblea anual conjunta del Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), celebrada la semana pasada en Washington.

Entre otros capítulos del acuerdo figuran un incremento de las retenciones de los sueldos más elevados y el aumento de los incentivos fiscales al desarrollo de la investigación en el campo de los negocios y la energía.

También subirán gradualmente los impuestos sobre el tabaco, las bebidas alcohólicas, las pieles, los automóviles de lujo y los barcos de recreo y se recortarán los gastos destinados a la asistencia médica.

Los negociadores decidieron finalmente no incluir en el compromiso una reducción del impuesto sobre los beneficios del capital propuesta por el propio Bush ni un aumento del impuesto sobre la renta de los ciudadanos con mayor poder adquisitivo, como pretendían los demócratas.

También se dejó de lado una controvertida propuesta para aumentar la carga impositiva a los beneficiarios de la Seguridad Social, medida que había suscitado el rechazo de los ciudadanos de la tercera edad.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.