DESTINAR 20 A OBRAS QUE NO CAUSAN VALORIZACIÓN ES PECULADO DEL BENEFICIO GENERAL SOLO QUEDÓ EL NOMBRE , DICE LONJA

DESTINAR 20 A OBRAS QUE NO CAUSAN VALORIZACIÓN ES PECULADO DEL BENEFICIO GENERAL SOLO QUEDÓ EL NOMBRE , DICE LONJA

Del beneficio general en el cobro de valorización solo quedó el nombre, pues el Concejo modificó la iniciativa del Alcalde Mayor, Juan Martín Caicedo Ferrer, y mantuvo la teoría de que el cobro debe corresponder a un beneficio concreto y directo. Esa tesis es del presidente de la Lonja de Propiedad Raíz, Luis Fernando de Guzmán, para quien el Concejo de Bogotá actuó con cordura al modificar el criterio contenido en el proyecto inicial del Alcalde.

03 de octubre 1990 , 12:00 a. m.

En un análisis hecho a solicitud de EL TIEMPO sobre el proyecto de acuerdo número 28, por el cual se modifica el estatuto de valorización, De Guzmán advirtió, con sorna, que si bien el Concejo es muy generoso al reservarse la representación de los propietarios afectados por la valorización, eso no significa que los ciduadanos pierdan el derecho a defender sus propios intereses.

Estas fueron las declaraciones del presidente de la Lonja: Estamos de acuerdo en que, ante el fracaso de la formación catastral y en general de la tecnificación del Catastro, se necesita un mecanismo de financiación de las obras públicas más importantes. Si depende solamente del impuesto predial, la ciduad estaría condenada a contar solo con recursos de diez mil millones de pesos al año.

Luego está bien que haya fuentes que produzcan del orden de 50.000 000.000 de pesos al año, que es lo que necesita la ciudad. Y está bien que la fuente a la que acudan sea la valorización.

Lo que no está bien es utilizar la valorización como si fuera un impuesto, porque toda contribución de valorización por definición legal y por naturaleza supone una contraprestación hacia el contribuyente. En eso se diferencia de un impuesto: este no supone contraprestación.

Así que estamos de acuerdo en que se cobre valorización en tanto en cuanto se valoricen los predios. Si se utiliza el criterio del beneficio general tal como lo propuso el Alcalde al Concejo en el proyecto de acuerdo original, es decir suponiendo que cualquier obra pública valoriza a todos los predios independientemente de su ubicación, se estaría violando el principio de la contraprestacion en las contribuciones, porque se estaría cobrando a predios que no se valorizan.

Entonces lo que correpondería, si lo que quieren es hacer un cobro a la mayoria de los predios, sería diseñar un progrma de obras en la cual la suma de las influencias territoriales de cada una cubrieran la totalidad de la ciudad.

Finalmente, en el primer debate se impuso la cordura en cuanto se determinó que había areas de mayor beneficio, de beneficio medio, mínimo y nulo, es decir que es general pero no es general. Lo que propuso el alcalde se lo cambiaron , porque ya deja de ser general. Y en otro punto tambien hubo corduara: se estableció que el plan de obras que se supone que causa beneficio general debe aprobarse expresamente por parte del Concejo, de manera que la teoría del beneficio general no se aplica automáticamente a cualquier conjunto de obras.

Del beneficio general afortunadamente solo quedó aprobado el nombre, y se espera que al distribuir los costos y hacer las liquidaciones correspondientes, el Concejo y la administración graven a los predios en cuanto efectivamente se valoricen, desde luego, dentro de criterios de redistribución hacia los sectores de más bajos ingresos pero sin desnaturalizar la esencia de la contribución que la es la contraprestación y la proporcionalidad del cobro con ella. A cada predio Es bueno tener en cuenta las cifras: Si se cobran cincuenta mil millones de pesos al año en valorización y hay un millón de predios en Bogotá, aproximadamente, a cada uno le tocaría pagar cincuenta mil pesos al año, si se distribuyera homogéneamente. Sinembargo, el Concejo ha establecido que predios ubicados en estratos 5 y 6, deben pagar hasta veinte veces más que los predios de estratos bajos, de modo que estamos hablando de una contribución considerable para cierto tipo de predios. Criterio exótico De otro lado, se establece un criterio que se llama de absorción mínima, que es muy exótico y muy original pero que carece de sentido, por cuanto se establece que los inmuebles destinados a ciertos usos (industrial, residencial, institucional, comerical, etc). deben absober un porcentaje mínimo del monto total distribuible, es decir de los cincuenta mil millonesde pesos al año. Eso en términos entendibles quiere decir que el conjunto de los predios destinados a vivienda, o a industria o a cualquier uso deben pagar un porcentaje fijado de antemano del total que se cobre, independientemente de si ese uso particular es escaso dentro del área beneficiada o, por el contrario, es un uso típico en dicha área.

Con lo anterior, los predios dedicados a usos escasos en el área beneficiada se castigan por el solo hecho de estar dedicados a un uso escaso. No le encontramos la razón a esa figura. Por ejemplo, si en un área de influencia industrial existen solo unas pocas viviendas precismente por tratarse de un area industrial, y se ha establecido que la vivienda debe contribuir con un 30 por ciento de la valorización, esas pocas viviendas deben asumir una carga exagerada que no asumirían si el área fuera residencial, pues ese treinta por ciento lo tendrían que pagar entre un número mayor de viviendas. Autoproclama El Concejo se autoproclama el representante de los ciudadanos para efecto de la aprobación de presupuestos y liquidaciones de valorización. Ese deseo de servicio del honorable Concejo es muy laudable, pero naturalmente debe entenderse que por eso solo hecho de ofrecer generosamente representar a los ciudadanos éstos no pierden su derecho de presentar personalmente y directamente sus recursos contemplados por la ley y dirigir a las autoridades comunicaciones respetuosas sobre este particular o hacerse representar de terceros. Ni los gremios, ni las juntas de acción comunal, ni los grupos ciudadanos pierden su derecho a opinar o a intervenir dentro de los procedimientos en los terminos establecidos por la ley. Barrios pobres Otra cosa que se aprobó consiste en que un veinte por ciento de lo que se cobre para obras públicas de beneficio general será encaminado a financiar obras locales en barrios de estratos bajos. Aunque el propósito es sano, esta desviacion de recursos cobrados para un fin es poco menos que un peculado ordenado por acuerdo, ya que los recursos de destinación específica para las obras, se destinarían para otros efectos que no causan beneficio general, a espaldas de los ciudadanos contribuyentes.

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