NO MÁS PELEAS EN LA JUSTICIA

NO MÁS PELEAS EN LA JUSTICIA

La nueva delantera de la Administración de Justicia -el Fiscal General, Alfonso Valdivieso; el Procurador Orlando Vásquez y el ministro Néstor Humberto Martínez- explican en foro en EL TIEMPO desde qué punta del terreno jugarán el difícil partido que el país libra contra la impunidad y la escasa credibilidad del poder judicial. Los tres visualizan desde ya los esguinces que constituyen una amenaza severa para el poder judicial y coinciden en la urgencia de poner fin a la lucha de poderes, a la atomización de la Justicia y a los ácidos enfrentamientos entre agencias estatales. En particular, Rama Judicial-Gobierno.

14 de agosto 1994 , 12:00 a.m.

El primero de septiembre próximo, cuando asuma el nuevo Procurador General de la Nación, Orlando Vásquez Velásquez, el país habrá completado su nueva delantera en el difícil partido que libra contra la impunidad y la escasa confianza en la administración de Justicia.

El único puntero posesionado, el ministro de Justicia, Néstor Humberto Martínez Neira, arrancó con 2 nortes prioritarios: la Ley Estatutaria y el Plan de Desarrollo de la Administración de Justicia.

El Fiscal Alfonso Valdivieso Sarmiento finiquita el empalme con su antecesor, Gustavo De Greiff.

Los 3, sin embargo, visualizan desde ya los esguinces que constituyen una amenaza severa para el Poder Judicial y coinciden en la urgencia de poner fin a la lucha de poderes, la atomización de la Justicia y los ácidos enfrentamientos entre agencias estatales.

A su vez, hablan de la corrupción oficial y de la responsabilidad de la sociedad civil y anuncian una severa ofensiva que comprende desde operaciones como manos limpias en Italia hasta reeducación social.

EL TIEMPO invitó a los 3 integrantes de la cúpula de la Justicia a un foro y les preguntó sobre 4 temas fundamentales: futuro de la Justicia, corrupción interna, política de sometimiento y relaciones con Estados Unidos.

Hoy se publican las respuestas en torno a los 2 primeros puntos y las restantes aparecerán mañana en una segunda entrega. El Ministro de Justicia, el Fiscal y el Procurador empiezan a señalar la punta del terreno por la cual van a jugar.

Las falencias de la administración de Justicia se han convertido en endémicas: Hacia dónde va a marchar el sistema judicial y en particular el penal? Néstor Humberto Martínez Neira: Ministro de Justicia El Estado debe obtener una mayor legitimidad de la Justicia frente al ciudadano. La Justicia se ha vuelto distante, lejana del ciudadano, lenta y morosa y ha perdido, en algunas ocasiones, transparencia. Es importante lograr un espacio de coordinación dentro del propio Estado y hacer efectiva la política judicial y criminal del país.

Después de la reforma del 91 se atomizó el poder dentro del sistema judicial y eso ha generado que haya agencias del Estado que tengan su propia agenda. La experiencia de los últimos tiempos muestra que no estamos actuando coordinadamente: el Gobierno tiene una percepción de los problemas de la Justicia y la Fiscalía, públicamente, ha tenido también planteamientos que no coinciden con los del Gobierno. A veces es la Procuraduría.

El Consejo Superior de la Judicatura acusa una dificultad frente a la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de Estado porque éstos perciben una falta de representatividad frente a los problemas de la Justicia. Creo que allí estamos acusando un gran vacío de coordinación. El Gobierno quiere a las distintas entidades del Estado dedicadas a un trabajo armónico frente a unas políticas comunes, básicas y sencillas.

Hay dos mecanismos al alcance de la mano. Tenemos que iniciar un proceso de deslinde y amojonamiento a través de la Ley Estatutaria y definir allí el marco institucional para el desarrollo del sector de aquí en adelante. Ese es un propósito inmediato en el cual el propio Procurador ha estado muy comprometido. Antes del primero de septiembre deberíamos estar llevando un proyecto al Congreso.

El otro escenario es el Plan de Desarrollo para el sector Justicia. Es algo que no habíamos tenido en el pasado. No voy a entrar en detalles sobre el Plan de Desarrollo porque éste tiene que ser producto de una concertación y porque, aun cuando el Gobierno tiene algunas ideas, adelantarnos sería montarle conejo a la concertación.

Alfonso Valdivieso, Fiscal General Se me ocurre que valdría la pena preguntarse qué está esperando el país de la Rama Judicial, de la Justicia. Evaluando lo que ha sido el desempeño de la Justicia en otros países puede encontrarse que, en ciertas encrucijadas, ha sido la luz al final del túnel. Eso se vio acá, en países vecinos como Venezuela, en esos procesos de corrupción que llevaron a que la Justicia fuese el puntal.

El caso en Italia es muy diciente. Fue la decisión de jueces, fiscales y procuradores, en últimas, la que permitió el verdadero revolcón en la conformación política y en el panorama y en la perspectivas de ese país y fue así por esa cantidad de procesos que abarcaron no solamente la corrupción organizada esquilmando al Estado, ni el negocio de las drogas, sino también que permitieron vincular a empresarios privados. Si uno analiza en detalle, lo que ello configuraba era una verdadera organización dedicada al crimen.\ Yo creo que en Colombia, la Justicia bien pudiera representar una adecuada respuesta a tantas situaciones que se han enquistado en el país y de las cuales pareciera que no podemos salir.

Qué sucede con los temas de la corrupción y del delito organizado y con esa gran tendencia a manejar determinados problemas alrededor de una concepción típicamente mafiosa? Se ha creado la cultura de que esa es la forma de ganarse la vida y de buscar preponderancia en nuestra sociedad, y creo que de la respuesta de la Justicia puede depender el quebrar esas organizaciones. Es muy importante que el Gobierno y el Ministerio Público y toda la Rama Judicial entiendan que le ha llegado la hora y la oportunidad para responder, en forma muy enfática y muy valerosa, a ese reto.

La Fiscalía necesita un gran esfuerzo administrativo y organizativo. Es un aparato burocrático muy grande, con un cuerpo de investigación considerable.

Sin embargo, en términos de eficacia, no se ha demostrado realmente que se haya justificado el cambio con respecto al régimen anterior. Lo importante es que los colombianos encontremos que la Fiscalía sí era la respuesta a esa generalizada impunidad. Creo que hay mucho por hacer y que, ante todo, está la selección del personal. El país entero tiene los ojos puestos en esta institución, que no puede darse el lujo de colapsar. De entrar en crisis.

La Fiscalía está en sus primeros pasos y vamos para 3 años de la institución y me parece que ya debiera tener mayor solidez.

Sí advierto la necesidad de lo que el Ministro comentaba. Es necesario entrar a coordinar y a acordar algunas acciones que exigen unas extraordinarias relaciones para evitar contradicciones, por ejemplo, frente a las negociaciones y a la misma política de sometimiento. Yo creo que está superada la etapa de un enfrentamiento. Es el Estado colombiano el que tiene una posición. No es una en el Gobierno y otra en el Fiscal. Hay que precipitar acuerdos y deslinde de competencias. La Ley Estatutaria va a permitir hacer las definiciones necesarias.

Vásquez Velásquez, Procurador General El tema de las instituciones judiciales y, en particular, de la administración de Justicia es complejo. La Constituyente no nos marcó la transición. El Congreso expidió 150 leyes en los últimos 3 años y no ha tocado los pilares estructurales del Estado. Leyes de carácter casi constitucional, como la Ley Estatutaria de la Administración de Justicia, no han sido expedidas.

Qué existe? Después de amplísimas discusiones, logramos ponernos en el más alto porcentaje de acuerdo la Corte Suprema, el Consejo de Estado, el Consejo Superior de la Judicatura, el Ministerio de Justicia y los comisionados de las cámaras legislativas que teníamos que ver con la elaboración de la ponencia.

Existían posicionamientos contrarios en materia de interpretación, de competencia, de poder. Se olvidaba además que no sólo la Rama Judicial administra Justicia, que están los notarios y las inspecciones de Policía e inclusive otras autoridades administrativas.

Digamos que ahora hay anteproyectos. Pero creemos que falta algo: una posición que le brinde la seguridad y estabilidad jurídica a todos los colombianos. Hoy no se sabe qué es lo que prima? El primer criterio que existía antes era la jurisprudencia. Hoy es la equidad y aquí viene el problema: Qué es la equidad? Hay que definir unos parámetros en la Ley Estatutaria.

Además, por culpa de todos, ha existido mucha improvisación en materia de legislación. El nuevo Código de Procedimiento Penal se expidió con el visto bueno del Congresito y, antes de entrar en vigencia, el primero de julio del 92, ya estaba siendo modificado por Ley del Congreso y ha sufrido cinco modificaciones legislativas. Eso no es conveniente. Una materia tan delicada no puede ser objeto de modificaciones a retazos.

Otro aspecto es que, en general, en todos los organismos del Estado, han habido desordenes en el campo administrativo. Particularmente creo que en la Justicia el mayor problema ha sido su administración, no en sí la aplicación de la Justicia.

Hay que empezar entonces por evitar que eso suceda y hay que corregir las deficiencias en la investigación. Me preocupa mucho que se requieran 3 años para solicitar la desvinculación de unos oficiales y unos miembros de la Fuerza Pública por el asesinato de unos humildes campesinos. Una Justicia tardía, no es Justicia.

Si tenemos que ponernos de acuerdo todos los órganos del Estado que vamos a participar en la administración de Justicia, en que la colaboración tiene que ser enderezada a unos mismos propósitos y no cada cual por su lado.

Episodios recientes evidencian serias dificultades para autocontrolar a investigadores y responsables de la persecución del delito: Qué hacer respecto de la corrupción interna? Fiscal General Es preocupante percibir que existan, cómo existen, focos de corrupción hacia adentro de las instituciones que administran Justicia. Y hablando de ser implacables, ahí tiene que estar la principal acción. Uno no puede desconocer que los investigadores o los administradores de justicia, en general, son susceptibles a cualquier dádiva o a cualquier presión. Y de esa manera sí queda frustrado cualquier intento de que funcionen las instituciones. Hay que mirar qué tipo de mecanismos internos: veedurías, auditorías y otros sistemas permitirían insistir mucho en la permanente fiscalización al comportamiento y rectitud que deben tener los funcionarios.

Con el doctor De Greiff hemos comentado el caso de fiscales procesados por la propia Fiscalía. Es decir, encontramos el cáncer en la casa, en la familia. Yo creo que hay que comenzar, entre otras cosas por ahí. Hay que erradicar esos fenómenos y avanzar en el proceso de la lucha contra la corrupción hacia afuera..

Ministro de Justicia El problema de la corrupción en el Estado no es un problema exclusivo de las autoridades; Dónde está la sociedad civil aquí? No es que la Justicia o el Poder Público, en general, se corrompan a sí mismos. Aquí hay un problema de orden cultural mucho más profundo y es allí, en la fuente, en donde creo que el Estado tiene que empezar actuar. El cáncer no se extirpa a pedazos porque sigue carcomiendo el organismo hasta que termina matando al enfermo.

Hay un problema de axiología social muy grave que tenemos que enfrentar. Hay que hacer un diagnóstico claro de qué es lo que está pasando en la sociedad colombiana. Es insuficiente la fiscalización si se va reproduciendo la corrupción no al interior del propio Estado sino por fuerzas exógenas.

Resultaría insuficiente la acción alrededor del Estado creando mecanismos de autocontrol entre nuestras agencias públicas y mecanismos de veeduría interna o penalizando más severamente todas esas conductas, si al interior de la sociedad ellas se siguen reproduciendo, en medio de la indiferencia. Hoy existe una crítica pero no hay una acción de la sociedad civil.

Los procesos de autonomía de gestión, de recuperación de autonomía del poder político por parte de las ramas del Poder Publico exigen mirar el tema de la responsabilidad política. Hay que crear canales de comunicación con la sociedad civil y eso implica transparencia y reportes constantes. Hay que hacer presencia frente a la comunidad para estarla ilustrando sobre lo que está pasando. Aquí hemos evolucionado muy poco en la forma de comunicación con la sociedad. Nuestro reporte se hace muchas veces a través de medios masivos de comunicación, pero no hay formas a través de las cuales el gobernante se asocie con el gobernado en unos propósitos y le rinda cuentas de lo que está haciendo.

Procurador General Hay que enfrentar la corrupción con decisión y voluntad. Hay que ver cuáles son los mecanismos o instrumentos y cuál el aparataje del Estado para que, coordinadamente, con todos los organismos y autoridades, podamos llegar a un mismo fin: reprimir la corrupción de no pocos servidores públicos. Infortunadamente en el momento actual no se ha llegado a los resultados esperados por la ciudadanía, Se emplean unos sistemas a veces muy sofisticados para evadir las investigaciones y dificultar la consecución de las pruebas del caso, etc. Hay que ver qué mecanismos, si es del caso legislativos, hay necesidad de adecuar. La Procuraduría y la Fiscalía han venido adelantando una seria gestión en esa materia, pero no nos podemos quedar ahí. Es necesario modernizarla un poco más y actualizarla. Pero eso también es bueno decirlo, no deben cometerse abusos. A la gente se le deben dar todas las oportunidades de defensa. Yo creo que en lo que tiene que ver con delitos contra la administración pública, antes que más tipos penales, lo que se requiere son procedimientos mucho más expeditos.

(Mañana: Política de sometimiento y relaciones con Estados Unidos.)

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.