‘Era para mí o no era para nadie’

‘Era para mí o no era para nadie’

Sin que nadie aparentemente se percatara, en el 2001, un joven campesino de 12 años se enamoró de su media hermana de 5, y esa historia de amor prohibido terminó en tragedia el pasado sábado en la vereda La Batea, en el corregimiento de La Libertad, en San Onofre (Sucre).

21 de marzo 2006 , 12:00 a.m.

Pero, Ignacia Flórez Roqueme, madre de ambos jóvenes de padres diferentes, apenas se enteró de la historia 24 horas antes de la muerte de la niña, cuando el joven le conrfesó el porqué estaba aburrido y sin apetito en los últimos tres días.

“¿Amores? ¡No! Usted no puede hacer eso con la niña. Los hermanos no se enamoran. ¿Por qué no se busca otra mujer?... ¡A la niña no me la moleste!”, le dijo la madre, quien creyó que el caso había finalizado con sus palabras.

Lo que no sabía la madre era que el joven acosaba a su pequeña hermana, a tal punto que los vecinos de La Batea, vereda a una hora de San Onofre por una carretera destapada, creen que abusó ella en los últimos tres meses.

Él ahora niega que haya pasado algo, pero admitió que lo intentó al menos una vez, pero que no pudo.

Alberto Berrío Atencia, padrastro de los dos menores y que tiene un hijo de 5 años con Ignacia, dijo desconocer que el mayor estuviera enamorado de la niña y siempre notó que se compartían como dos hermanos normales.

La mañana del sábado, mientras Ignacia preparaba el desayuno de la casa, el joven fue hasta la habitación de su madre, donde dormía la hermana en una hamaca, y le dijo: “hoy nos morimos: te mueres tú y me muero yo”.

Instante después, Ignacia, sin saber de sus palabras, se encontró con el joven que se aprestaba a salir a trabajar y le preguntó si deseaba tinto. El respondió negativamente y pidió , en cambio, un poco de arroz que había quedado de la noche anterior. Ella se lo dio un pote plástico.

Al rato, a eso de las seis de la mañana, se escuchó un disparo. Angustiada, Ignacia entró a la habitación y vio a su hija bañada en sangre, mientras por la ventana veía como su hijo, con una escopeta en la mano derecha, huía desesperadamente.

El padrastro, al llegar al cuarto y ver el dramático cuadro y al ser enterado por su compañera, lo persiguió monte adentro.

El hombre vio como presa del desespero a su hijastro, que aparenta mayor edad y que le ayudaba en las labores del campo, se llevó la escopeta a la boca y el tiro no salió. Siguió corriendo, con su padrastro atrás, y a los pocos metros repitió la escena. Pero también falló.

“Yo estaba enamorado de ella... Era para mí o no era para nadie”, confesó ayer el joven (aparentemente celoso porque a su hermana le gustaba un niño vecino), en la habitación 208 del segundo piso del Hospital Regional de Sincelejo, donde, bajo la vigilancia de dos policías en la puerta, se recupera de heridas en el pecho luego del tercer intento de suicidio tras matar a su hermana.

EL JOVEN DEBIÓ CRECER CON TRAUMA: SICÓLOGA Como un caso anormal fue calificado lo ocurrido el pasado sábado en la vereda La Batea, corregimiento de La Libertad, en San Onofre (Sucre), donde un hermano mató a su media hermana de la cual estaba enamorado.

“El enamoramiento entre dos hermanos no es un patrón normal de comportamiento familiar. Es patólogico”, conceptuó la sicóloga Patricia Quesada Escorcia.

La profesional sostiene que el joven de 17 años debe tener desviaciones, pues ya casi es un adulto, mientras la víctima, de 11, sí era una niña.

“El joven debió crecer con traumas desde pequeño en el contexto familiar. El daño mental era de él y debió estar en tratamiento, pero en esos pueblos de la Costa no hay esa cultura”, manifestó.

“Pudo ser, de pronto, que la niña correspondió alguna vez al afecto de su hermano mayor y él lo interpretó mal. Es un supuesto, a la distancia”.

El ser medio hermano, según ella, no debe afectar, pero sí el hecho que la madre, en este caso, tenía tres hijos con diferentes hombres.

“No hay una figura paterna definida y los jóvenes muchas veces no aceptan a los padrastros o, al contrario, éstos no tratan a los niños como hijos”

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